jueves, 28 de febrero de 2013

Yo no lo celebro

 
Hoy se cumple el trigésimo aniversario del Estatuto de autonomía de la Comunidad de Madrid, la cual le ha rendido homenaje.
La filosofía del “café para todos” llevó a la creación de dos tipos de comunidades autónomas: las de “primera”, acogidas al art. 151 de la Constitución, y las de “segunda”, acogidas al art. 143.
Entre las primeras estaban las mal llamadas “nacionalidades históricas”(como si Aragón, Navarra, León o Castilla no tuviesen más siglos de Historia a sus espaldas) y Andalucía, otro “invento” decimonónico que, eso sí, contaba con la voluntad de sus habitantes (salvo los de Almería). Las CCAA castellanas se contaron entre las damnificadas principales por el nuevo Estado asimétrico de regiones de primera y de segunda. Como es bien sabido, de Castilla la Vieja fueron desgajadas las provincias de Santander y Logroño, rebautizadas como Cantabria y la Rioja. Los restos se unieron con las provincias leonesas sin consultar con su  población.
Al sur del Guadarrama, lo positivo fue la recuperación de la provincia de Albacete para Castilla, que pasó de ser Castilla la Nueva a Castilla-La Mancha (otro curioso engendro, con un nombre de región-comarca tan absurdo como podría haber sido Cataluña-Ampurdán o Andalucía-Axarquía).
En el caso de Madrid, tampoco se nos consultó a los madrileños(en mi caso, un adolescente imberbe) sobre si queríamos ser comunidad uniprovincial o seguir unidos a nuestra región geográfica e histórica.
Sobre el desarrollo de cómo se pergeñaron los “Inventos” de Madrid y Castilla-La Mancha recomiendo ver el vídeo de la Asociación Socio-Cultural Castilla, que encabeza esta entrada del blog y lo resume a la perfección.
30 años ya de un estatuto que aquí no reclamaron las masas (recordemos en cambio el “volem l´estatut” en Cataluña) . Los políticos y las oligarquías a las que sirven dirán que han sido 30 años de prosperidad para Madrid. Lógicamente, a nivel material no podemos estar como en 1983. Los tiempos cambian, y bla bla bla.
Hoy mismo, el presidente autonómico volvía con el discurso habitual, que en este sentido es el mismo para PSOE, IU y PP: Madrid no tiene identidad, o su única identidad es la española (PP) o la multicultural universal (izquierda).
Nihil Novum. Han conseguido, tras 30 años de propaganda, educación y telemadrid, que la mayor parte  de los madrileños se crean esa versión oficial. Han hecho suyo el lema de Goebbels, de que una mentira (o en este caso mediasverdades)  repetida mil veces se convierte en verdad.
No voy a aludir a razones históricas (convenientemente maquilladas, cuando no manipuladas o burdamente falseadas en CAM y CLM) que avalen la castellanidad de Madrid. No voy a aludir a la propia legislación madrileña (Ley 2/1983 de 23 de diciembre de la bandera, escudo e himno de la CAM) . Tampoco voy a aludir a la geografía, obstinada ella, que no presenta ninguna frontera natural con Cuenca, Toledo o Guadalajara.
Podría hablar del sentido común, de lo absurdo de una frontera artificial que impide que los bomberos de la CAM puedan acudir a auxiliar sus colegas castellano-manchegos en un desastroso incendio en Guadalajara . Podría hablar de la gran área metropolitana de Madrid., que abarca ya todo el corredor del Henares hasta Guadalajara y por el sur ha expandido nuestras fronteras socioeconómicas hasta Toledo. Podría hablar de los miles de estudiantes de CLM y CyL en las universidades madrileñas, de los madrileños que se han ido a vivir a Toledo, Segovia o Guadalajara.
Son muchas las razones culturales, educativas, sanitarias, de infraestructuras…que nos llevan a pensar a los castellanistas, y a otros ciudadanos que utilizan el llamado “sentido común” para reclamar, una reunificación de Madrid y sus provincias hermanas. Son muchas las voces que se alzan contra el despilfarro autonómico, la duplicación de servicios y competencias, etc etc. Este no es un debate sobre la supresión de las autonomías, sino sobre su racionalización.
Una mayor coordinación y cooperación entre Madrid y las dos CCAA castellanas vecinas sería bueno para todos. La supresión de las actuales CCAA o su reordenación no es ningún disparate de visionarios y/o ”nacionalistas” como plantean los partidos mayoritarios. Sería lo razonable si el nuestro fuese un país razonable y no primasen los intereses de la plutocracia y de una casta de políticos profesionales que no quieren ver limitados sus privilegios.
Madrid necesita a las provincias limítrofes para su expansión racional, así como el resto de provincias castellanas necesitan a Madrid . Madrid debería dejar de ser el agujero negro del Donut castellano, tragando población y recursos,  para ser motor de desarrollo solidario. La caridad empieza por los más cercanos. Y en nuestro caso es impresentable ver en un país europeo cómo un territorio superpoblado se ve circundado por campos yermos y en muchos casos víctimas de la despoblación y el abandono a pocos Km. de la capital del Reino.
Pero Doctores tiene la Iglesia, y los argumentos socioeconómicos y de otro tipo que nos llevan a pensar que las sinergias fruto de una unión de CCAA castellanas sería positivo, pueden encontrarse y leerse en otras páginas.
Este es mi blog personal, y por eso voy a dar mi opinión estrictamente personal.  Soy”madrileño viejo”, descendiente de madrileños por vía materna hasta el S.XVIII que yo sepa. Con esto no pretendo ser más que nadie, pero tampoco quiero ser el último de la fila en mi propia casa.  Desde niño se me enseñó a amar a toda España, pero desde el amor a mi tierra más cercana, y por supuesto a Castilla. Se me enseñó que Madrid era parte de la región de Castilla la Nueva. Llegó la transición, y nos”vendieron la moto” de que solos estábamos mejor.
Pues bien, reclamo mi derecho a la disidencia. Me siento como un palestino que contempla cómo su tierra se llena de colonos y cómo se le imponen unas fronteras y un estado que no reconoce. Y lo más duro no es ver como día sí y día también los recién llegados desde todas partes de España y del mundo me dicen que no tengo “identidad”, sino que los propios jóvenes madrileños crecidos en este “Madrix” no se sienten “castellanos” (como diría un amigo mío: “dejadme Telemadrid unos años y ya veréis cómo recastellanizamos Madrid).
Así que yo no reconozco las bondades de esta autonomía. Vivimos en un país supuestamente libre. Me podrán obligar a acatar y obedecer, pero en mi mente seguiré siendo libre. Y lo digo ahora, y lo diré siempre. Madrid es Castilla, no reconozco este engendro y no lo pienso celebrar.
Lo dicen la tradici ¦n, la Historia, el folclore deMADRISCASTELLA



















jueves, 21 de febrero de 2013

Triste España, sin ventura (EL TRIUNFO DE LOS MEDIOCRES

Atribuido al maestro Forges , parece ser que el texto es de David Jiménez:

http://davidjimenezblog.com/2012/07/25/el-articulo-que-crei-haber-escrito/


El triunfo de los mediocres

Quienes me conocen saben de mis credos e idearios. Por encima de éstos, creo que ha llegado la hora de ser sincero. Es, de todo punto, necesario hacer un profundo y sincero ejercicio de autocrítica, tomando, sin que sirva de precedente, la seriedad por bandera.

Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá de estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo.

Asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con otra batería de medidas urgentes, con una huelga general, o echándonos a la calle para protestar los unos contra los otros.
Reconocer que el principal problema de España no es Grecia, el euro o la señora Merkel.
Admitir, para tratar de corregirlo, que nos hemos convertido en un país mediocre. Ningún país alcanza semejante condición de la noche a la mañana. Tampoco en tres o cuatro años. Es el resultado de una cadena que comienza en la escuela y termina en la clase dirigente.
Hemos creado una cultura en la que los mediocres son los alumnos más populares en el colegio, los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que más se hacen escuchar en los medios de comunicación y a los únicos que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan,alguien cuya carrera política o profesional desconocemos por completo, si es que la hay. Tan solo porque son de los nuestros.
Estamos tan acostumbrados a nuestra mediocridad que hemos terminado por aceptarla como el estado  natural de las cosas. Sus excepciones, casi siempre, reducidas al deporte, nos sirven para negar la evidencia.

- Mediocre es un país donde sus habitantes pasan una media de 134 minutos al día frente a un televisor que muestra principalmente
basura.

- Mediocre es un país que en toda la democracia no ha dado un solo presidente que hablara inglés o tuviera unos mínimos conocimientos sobre política internacional.
- Mediocre es el único país del mundo que, en su sectarismo rancio, ha conseguido dividir, incluso, a las asociaciones de víctimas del terrorismo.
- Mediocre es un país que ha reformado su sistema educativo tres veces en tres décadas hasta situar a sus estudiantes a la cola del mundo desarrollado.
- Mediocre es un país que tiene dos universidades entre las 10 más antiguas de Europa, pero, sin embargo, no tiene una sola universidad entre las 150 mejores del mundo y fuerza a sus mejores investigadores a exiliarse para sobrevivir.

- Mediocre es un país con una cuarta parte de su población en paro, que sin embargo, encuentra más motivos para indignarse cuando los guiñoles de un país vecino bromean sobre sus deportistas.

- Mediocre es un país donde la brillantez del otro provoca recelo, la creatividad es marginada –cuando no robada impunemente- y la independencia sancionada.
- Mediocre es un país en cuyas instituciones públicas se encuentran dirigentes políticos que, en un 48 % de los casos, jamás ejercieron sus respectivas profesiones, pero que encontraron en la Política el más relevante modo de vida.
- Es Mediocre un país que ha hecho de la mediocridad la gran aspiración nacional, perseguida sin complejos por esos miles de jóvenes que buscan ocupar la próxima plaza en el concurso Gran Hermano, por políticos que insultan sin aportar una idea, por jefes que se rodean de mediocres para disimular su propia mediocridad y por estudiantes que ridiculizan al compañero que se esfuerza.
- Mediocre es un país que ha permitido, fomentado y celebrado el triunfo de los mediocres, arrinconando la excelencia hasta dejarle dos opciones: marcharse o dejarse engullir por la imparable marea gris de la mediocridad.
- Es Mediocre un país, a qué negarlo, que, para lucir sin complejos su enseña nacional, necesita la motivación de algún éxito deportivo.


martes, 19 de febrero de 2013

No nos cansaremos de repetirlo: MADRID ES CASTILLA

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Tal el lavado de cerebro de los últimos 30 años, que a los que reclamamos la unidad o la mayor cooperación entre las CCAA castellanas se nos llama "nacionalistas", separatistas y cosas por el estilo. ¿nos daremos cuenta alguna vez los castellanos de que unidos no habría ninguna región en España que nos tosiera? No es ser más que nadie, es dejar de ser los tontos útiles, a los que se les quita el agua (trasvase Tajo-Segura), se les trae la basura nuclear, se les deja morir lentamente (despoblación, etc). Si un andaluz puede sentirse andaluz y español, ¿por qué un madrileño o un manchego no pueden sentirse españoles y castellanos sin que unos u otros les insulten? Si un barcelonés o un londinense pueden sentirse cosmopolitas a la par que catalanes/ingleses españoles/británicos, ¿por qué muchos madrileños se empeñan en negar su castellanidad pensando que es algo del pasado, de los libros de Historia, o de palurdos con boina? ¿cuándo despertarán de este Matrix-madriz y se darán cuenta de que las razones económicas, culturales, educativas, geográficas, son aplastantes?  Mientras Castilla siga dormida, la España total en la que algunos creemos, España como suma de pueblos hermanos, seguirá agonizando entre los separatistas y esos que se llaman españolistas pero a los que su tierra les importa un comino.

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lunes, 18 de febrero de 2013

Joaquin Díaz y Candeal–Rabeladas



Bálsamo para un espíritu atormentado. Ante tanto sueño roto, la música sigue siendo el único amigo fiel durante tus días en la tierra.

domingo, 17 de febrero de 2013

LOS PREMIOS GOYA SON LA….LESHE (publicado originalmente en 2011)

(este texto lo publiqué originalmente en mi facebook, y luego fue difundido por mi amigo Pedro Hoyos y por Periodista Digital) Pero sigue vigente.
 
Ya se saben las candidaturas a los "Goya". Vamos, el valor artístico de las películas, directores/as, actores/trices, etc., lo ignoro. Pero una cosa : si algún cineasta español propusiera una película sobre las atrocidades del bando republicano, o panegírica de la Iglesia católica, ¿tendría algún apoyo de la academia o alguna "nominación"? Luego les extraña la caída del número de espectadores del cine "español". Yo no voy al cine a que me adoctrinen. Para eso están los mítines y las sedes de los partidos...

La ideologización y manipulación del cine de aquí no tiene parangón en el mundo mundial. Bueno, quizá el norteamericano. Aunque al lado de nuestros cineastas, Tim Robbins, Susan Sarandon y Michael Moore son "de derechas".

Otra cosa que siempre me ha llamado la atención es cómo Bardem, Almodóvar y compañía, con lo antiamericanos que son (sí, ellos dicen que antiimperialistas pero subyace el atávico antiamericanismo cañí) "pierden el culo" por ganar un Oscar o por rodar en Hollywood. Vamos, si fuesen consecuentes su afán sería triunfar en los festivales de cine de Irán o de China, por ejemplo.

Sí, se me dirá que eso es demagogia, como el criticar que los "adalides" de los obreros de España tengan unos ingresos considerables. Siempre me acordaré del chiste del comunista y la moto.
Al fin y al cabo, el cine, además de un Arte, siempre ha sido un medio de propagada política, desde Einsestein y "el acorazado Potemkin" a los documentales de Leni Riefenstahl o las pelis de Oliver Stone.

Creo que era Goddard el que definia al cine como una MENTIRA A 24 FOTOGRAMAS POR SEGUNDO. Bueno, también he leído por ahí que Goddard dijo que era verdad, y le corrigió de Palma.
Lo que me fastidia es que las mentiras o manipulaciones se "venden" como realidades históricas, o se cae en lugares comunes promovidos por la ignorancia y el pensamiento único.

Vamos, que me esperen para ir a ver "también la lluvia", la del catalán sobre lo chunga que fue la posguerra, ni siquiera la del "primo Alex".

Ya he despotricao de contenidos del cine, agur, mangurrianes.
 
premios-goya











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