viernes, 25 de marzo de 2016

La Sangre del Bacalao

Cosa curiosa es la vida. En mis años de creyente súper-comprometido nunca le di una excesiva importancia al mantenimiento de lo que entonces yo consideraba prácticas trasnochadas e incluso reminiscencias de la filiación mosaica de mi Fe: cosas tales como el guardar el ayuno de Cuaresma. Siempre creí que esas eran normas de los hombres, de la Iglesia, no de Dios. Luego estaba el tema de las bulas, de los sepulcros blanqueados que en toda religión siguen el rito y la norma al pie de la letra pero luego hacen el mal a su hermano.

En fin, que ya empiezo a divagar, as usual. El caso es que , oh paradojas de la vida, que es por dónde quería ir, ahora que estoy casado con una persona que no es particularmente religiosa, o mejor dicho, no particularmente católica, es cuando estoy redescubriendo e incluso descubriendo el valor de algunos actos, obras y ritos. Y así, el no comer carne en determinados días como símbolo. Como sacrificio, penitencia e incluso depuración del cuerpo y por qué no, del espíritu y la mente. Somos un todo.

El caso, y ya me he vuelto a ir del hilo, es que hoy mi Santa me ha cocinado. Y además, un plato 100% apropiado para el Viernes Santo. Un bacalao con verduras y arroz. Rico, rico.

Quién me iba a decir a mi, un niño que odiaba el pescado a causa de las espinas, que iba a acabar tolerando dichas viandas. Y hasta gustándome, oiga.

No hay bacalao sin espinas. Uno no puede bajar la guardia y deleitarse en la degustación del plato. Quizá esa sea la penitencia. Comer no es un placer que nos suele suceder. No, ñoras y ñores. Comer es una necesidad. Y en ocasiones una necedad. Y no hay por qué relajarse y disfrutar. No. Alerta máxima, peligro de espinas. No hay bacalao sin espinas. Y en ocasiones tampoco rosas. Y desde luego no la corona del Rey de Reyes. Ese mismo que un día como hoy crucificaron los fariseos, los sepulcros blanqueados y los sacerdotes de la moral perfecta. Y los romanos, esos salvajes escondidos tras su piel de civilización. Como la de ahora, por cierto. Crucificado, escarnecido, torturado. hace 2000 años como hoy día. No, no hay bacalao sin espinas. Ni corona de ídem. Y somos lo que somos gracias a unas espinas y una cruz, que precisamente no es un lugar cómodo y relajado.

Disfruten mientras puedan de sus vacaciones, sus montañas y playas. E incluso alguno de unas procesiones que no voy a entrar a juzgar ahora, aunque mi opinion me la reservo para otra ocasión.

Pero no olviden las espinas del bacalao, las de la más bella rosa, las de la corona del crucificado, la sangre del pelícano que da vida a su prole, la sangre del Cordero Pascual y los días de tribulación que nos esperan.

sábado, 19 de marzo de 2016

Descampados y Mercedes Benz

Recuerdo cuando de niño visitaba a mis tíos del barrio de san Blas. Antes de los años duros, de drogas y delincuencia, aquel era un barrio como tantos otros del extrarradio de Madrid. O al menos de lo que para un niño de Argüelles era el extrarradio de Madrid. Un barrio de trabajadores, con casas modestas y mucho, mucho descampado.

En los 80 todo cambió. Alguien trajo la droga que destruyó a toda una generación.Pero la década del cambio  también trajo cosas buenas y auténticas a los barrios. El Heavy Metal, por ejemplo.

A mi, que era un adolescente del centro con inquietudes culturales me repelían los jevis suburbiales, epítome del macarra violento, enemigo a batir. Pero me gustaba buena parte de su música. Led Zepelin, Barón Rojo o Deep Purple, también formaron parte de mi propia biografía musical. Esos Lps prestados por Viñuela y escuchados con devota fascinación en el giradiscos Dual Bettor.

Los barrios y la atracción del abismo. Quién le iba a decir a ese chaval de Andrés Mellado  que acabaría viviendo en uno de esos barrios.

Entre los 80 y los 90, la sala Argentina, jeringuillas en los descampados y Rock and Roll.

Llega el s. XXI  y frecuento nuevamente el barrio por motivos laborales. Pero todo ha cambiado.

Al igual que en Vallecas, que Carabanchel y en otros barrios obreros.

Los descampados se han visto reemplazados por parques, jardines, y zonas residenciales. Y en vez de jeringuillas encuéntranse tiendas de chinos y algún que otro coche Mercedes.

Los barrios ya no son lo que eran. Bienvenidos a un futuro pacífico, mediocre y muy aburrido.



jueves, 11 de febrero de 2016

Manipulados y contentos

 "No hay peor esclavo que aquel que se cree libre sin serlo".
(Goethe)

"oh, sí, os engañan, os engañan sí " (Eskorbuto) 

"Cuando tu cuerpo se DISOCIA DE TU CABEZA, eres tecnicamente un ALIENADO SIN CONEXIÓN QUE solo funciona por ESTÍMULOS (así funcionan las MAYORIAS ESCLAVAS del sistema capitalista manejadas por consumo e instinto del placer, publicidad y esloganes mediáticos). Asi te CONTROLAN y DIRECCIONAN tu existencia alienada." Manuel Freytas, periodista anti sistema.

“The conscious and intelligent manipulation of the organized habits and opinions of the masses is an important element in democratic society. Those who manipulate this unseen mechanism of society constitute an invisible government which is the true ruling power of our country. …We are governed, our minds are molded, our tastes formed, our ideas suggested, largely by men we have never heard of. This is a logical result of the way in which our democratic society is organized. Vast numbers of human beings must cooperate in this manner if they are to live together as a smoothly functioning society. In almost every act of our daily lives, whether in the sphere of politics or business, in our social conduct or our ethical thinking, we are dominated by the relatively small number of persons…who understand the mental processes and social patterns of the masses. It is they who pull the wires which control the public mind.” — Edward Bernays




domingo, 24 de enero de 2016

La nueva Casta con rastas






“…Una revuelta puede ser espontánea. Una revolución, jamás lo es ” Jacques Bordiot

"Nada sucede en política por accidente. Si sucede algo, puedes apostar a que estaba planeado de ese modo" (Franklin Delano Roosevelt) 

“a la Casta con rastas le gusta mucho la pasta” (leído en twitter)

Estudiar Historia te da una perspectiva (nihil novum sub sole) y te vuelve escéptico, como me confesaba uno de los mayores estudiosos del Románico burgalés en su casa de Carazo.

Y la Historia, terca ella, se repite una y otra vez. Por ejemplo:  En 1789 los “sans coulottes” auparon hasta el poder a la burguesía. Del mismo modo, muchos desengañados, indignados y arruinados por la crisis fueron engañados por la revolución inane del 15 M y ahora por los cantos de sirena presuntamente antisistema. 

Como en 1789, nuestro dolor y pobreza han aupado a una parte de la burguesía; eso sí, muy progre, feminista y  furibundamente anticlerical. Una legión de parias de la Tierra comandados por una élite aparentemente social (todo lo que puede ser gente que no ha tenido que madrugar en su vida para trabajar por un mísero salario) .

Los seguidores de la nueva secta y del nuevo Mesías han aupado y votado a otra casta dominante, ya que lleva mucho tiempo siendo mimada por el sistema en forma de control cultural . A una casta que en vez de llevar traje, corbata, gomina y frecuentar los mentideros del  Opus,  lleva rastas y es alimentada por el dolor y el rencor de los pobres.

Sus adeptos creen que no esta Casta no es Casta. Pero lo es. Como en mayo del 68, hijos de la burguesía jugando a salvar al proletariado, progres de chalet. Profesores, funcionarios, profesionales independientes autoproclamados portavoces de la clase obrera,

Y desde luego  no van a cambiar nada sustancial:

No nos van a sacar de la OTAN, ni de la UE, ni de la servidumbre al FMI, el Bm y demás organismos de control del orden mundial.  Es decir, Ex-paña va a seguir sin tener soberanía alguna, con  gobiernos títeres de los que realmente mandan en el mundo,

No van a nacionalizar la Banca. Y  nuestras vidas van a seguir regidas por los intereses de los usureros, que continuarán desahuciando a familias españolas. Usureros que van a seguir legislando a través de sus partidos, todos los sometidos a sus préstamos. Incluidos ellos.

Van a mantener el estatu quo autonómico surgido de la transición, un modelo que dividía y eliminaba del mapa de facto a Castilla. Un modelo que bendijo la secesión de Santander, Logroño y Madrid. Un modelo que condenó a los restos de Castilla la Vieja a un matrimonio a la fuerza con la región leonesa. Un modelo que en la práctica ha convertido a los restos de Castilla la Nueva en un invento llamado “Castilla-La Mancha”, en la que no todos son manchegos, pero sí castellanos.

Mucho me temo que se quedarán en un Syriza. Y sus adeptos, mucho más fanáticos que los hooligans del PPSOE, lo perdonarán o lo excusarán. No faltará quien diga que “no se puede hacer otra cosa” (caray, eso ya lo decían los del PSOE), o que, evidentemente, la otra Casta, la del PPSOE, es más corrupta. O que no tienen las manos manchadas (aún). Para este viaje no hacían falta tantas alforjas, nos bastaba y sobraba la socialdemocracia de la PSOE.

Me da igual que les financie Irán, Venezuela o las Madres Mercedarias del Alto Manzanares. Son tan Casta como la que condenan. 

O peor aún; a los otros se les puede odiar y no llevan careta, no van de guays. No me gusta que se aprovechen de nosotros, los de abajo; de nuestra santa indignación y hartazgo.

Como en mayo del 68, la revolución puede quedar en cánticos, eslóganes y un lavado de cara del sistema. Unas narices de payaso, unas batukadas y mucha rasta. Y por supuesto ataques constantes a todo lo que huela a Tradición o a Catolicismo.  Los que realmente poseen el poder económico, financiero, cultural, monetario...seguirán teniendo la sartén por el mango.

Los pobres seguiremos siendo pobres. Los parados mayores de 40 años seguiremos siendo los parias del sistema de castas. El sistema seguirá explotándonos, quizá con un poco más de sutileza.

Y lo que más me fastidia es que todo el esfuerzo, todo el sacrificio, todo el trabajo de los que fuimos militantes de partidos pequeños, que hemos estado años luchando contra el bipartidismo y la corrupción, les haya allanado y preparado el terreno. Ahora entiendo la amargura de mis amigos comunistas, históricos del PCE, al ver cómo su lucha callejera fue estéril mientras que hay niños de papá medrando en nombre del proletariado.

Pues muy bien, señoras. A disfrutar de lo votado. Prefiero seguir en mi cueva a hacer el indio en una pradera.

viernes, 25 de diciembre de 2015

No olviden el sentido de la Navidad



Un año más reivindico el verdadero espíritu Navideño. El que llevó a todo un Dios a encarnarse en pobre y perdedor.

No me quiero poner en plan “abuelo Cebolleta”, pero recuerdo que las Navidades de nuestra infancia eran un tiempo mágico para los niños. Y para todos un tiempo de ilusión y sobre todo un TIEMPO DE VALORES. Como la fuerza del Amor en forma de fraternidad y caridad (lo que ahora llaman “solidaridad”), espíritu de Paz, de compartir….

Valores que se han ido sustituyendo paulatinamente por beber, comer y gastar. Consumir para que la máquina sin corazón siga funcionando.

Las Navidades españolas, con toda su carga de falsedad e hipocresía, celebraban antaño todos esos valores , que tomaban la forma de tradiciones y símbolos (los Reyes Magos, montar el Belén..) Hasta el árbol, importado de otras latitudes, tenía un fuerte simbolismo en las celebraciones del solsticio de invierno por parte de nuestros antepasados más remotos. O ese Santa Claus/Papá Noel/San Nicolás, que en toda Europa es una figura venerable y no un payaso gordinflón.

Mas la AntiTradición en su proceso de ensuciar todo lo bueno y lo bello lleva mucho tiempo intentando convertir en una orgía consumista y un circo banal sin contenido lo que debería ser un tiempo espiritual de recogimiento, oración y celebración, .

Y así, los belenes dan paso a duendes, gnomos y hasta a los pitufos si me apuran. El San Nicolás benefactor pasa a ser, por obra y gracia de una compañía de refrescos, un bufón rojiblanco y sin ninguna connotación religiosa. Y los Reyes, a esos mejor olvidarlos, que son unos carcas.

Los villancicos tradicionales ligados a la tradición del nacimiento y la Epifanía se ven sustituidos por las americanadas del “Santa Claus is coming to town “ y cosas peores.

En fin, que llamar a las cosas por su nombre es carca y reaccionario. Pues la Navidad (Natividad = Nacimiento ) o es espiritual, o no tiene sentido. E igual que me parece una soberana estupidez un “bautizo laico”, no entiendo ese afán progre de subvertir todas las tradiciones. De llevar todos sus prejuicios, fobias y filias a unas celebraciones que forman parte de nuestra cultura e identidad. 

Como he escrito otras veces refiriéndome a festividades religiosas, si uno cree o quiere celebrar la Semana Santa, Hanukah, el Ramadán, el Solsticio de Invierno o la Navidad es muy libre. Y si no se cree en nada, que no se toque las narices. Pretender una "Navidad laica" , o unas reinas magas sacadas de la manga de lo políticamente correcto me recuerda a ese afán que tuvo la Revolución Francesa de cambiar el calendario o celebrar procesiones de la diosa Razón; en definitiva, sustituir a unos dioses por otros. Pero como decía Chesterton, "Cuando se deja de creer en Dios, enseguida se cree en cualquier cosa."
No obstante quiero creer que siempre habrá gente buena, con creencias o sin ellas, que en estas fechas y el resto del año ayudará a sus semejantes, a veces con gestos, obras o palabras. Quizá aún haya esperanza para este mundo.

Estas Navidades, el pepinillo, abatido por el dolor y cada vez más escéptico, quiere brindar por esas buenas gentes. Y por los niños,  los animales y la música, lo único puro y bueno que nos queda.


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