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sábado, 12 de abril de 2025

Clem



Por caprichos del destino este blog ( o lo que sea) se ha convertido en un obituario de bateristas en 2025 .

Quizá publique poco por mi falta de motivación para escribir algo distinto a mi interminable "novela". 

Así que frente a  otras  ideas para nuevas entradas la realidad ha impuesto nuevamente el impacto de un deceso.

A ello, pues. Clem Burke, batería de Blondie, entre otros grupos, falleció hace pocos días.

Al igual que en la primera entrada de este año, dedicada a Rick Butler, esto va a más de la banda que tanto me influyó que del músico fallecido (en el caso de Rick, los Jam  ; en el de Clem, Blondie) .

De lo que el grupo supuso para mi. En fin, este es un blog personal, what did you expect ?

Son curiosos los paralelismos entre ambas vidas y ambas bandas. Rick y Clem, Jam y Blondie.

Sincronicidad, podríamos decir. Ambas comparten una época de nuestras vidas. Y , desde estilos diferentes,  tienen mucho en común, los grupos y sus baterías Empezando por esa emergencia juvenil que estalló con el punk como respuesta a la pomposidad del rock triunfante hasta entonces en los 70. Ese Rock afectado, con solos de guitarra interminables en "canciones" inacabables. 

Punk, New Wave, Power Pop, Revival Mod, Revival Ska....todos estos estilos reivindicaban en cambio las raíces del Rock and Roll, su inmediatez adolescente . Píldoras condensadas en temas de no más de cuatro minutos y cuya quintaesencia serían los Ramones. 

En eso estaban, bajo distintas etiquetas, Jam y Blondie . 

Menda, como tantos de mi generación, conocíó antes a Blondie, que sonaba más en la radio y era más comercial. Pero, oh paradoja, los chicos de Harry, sin ser mods, contribuyeron a mi acercamiento a esa subcultura urbana, versión revival. Los mods de mi Instituto, que cursaban COU (1) y eran dos o tres años mayores que nosotros (lo que de adolescente es una diferencia notable) llevaban en sus grises gabardinas chapas de Blondie y otros combos de New Wave, junto a las de Madness, The Jam, The Who....

No frecuentaba la "escena mod" de entonces, por lo que no puedo opinar desde dentro, pero de lo que había por mi Instituto mucho podría considerarse hoy en día  "plástico" o "no auténtico"  Fuera como fuese, esos "mayores guays" me influirían tanto como el intercambio de Lps y cassettes con compañeros o los programas molones en FM y TV (ay, el Popgrama de Carlos Tena y Diego Manrique )

Mods aparte, en esos días era fácil confundir a muchos nuevaoleros con los mods del revival: pintas parecidas, corbatas, trajes, gafas oscuras...y una similar actitud.  La música tampoco era tan distinta. Al fin y al cabo las diferencias, musicalmente hablando, entre The Vapors ( mods) y los Dirty Looks ( Power Pop ) eran imperceptibles no pocas veces . En canciones, sonido y estética. En el caso de Blondie, Clem siempre me pareció de lo más mod en cuanto a "look", parafernalia de "dianas" mod, flechas de doble sentido, peinado...

No sé qué fue antes, si ver a los colegas mayores del "Insti " como fans de los neoyorquinos o escuchar a éstos en radios o TV. Sea como fuere, si algo les definía era la presencia de Deborah Harry, el sex symbol de toda esa movida, con permiso de Kate Pierson o Siouxsie.

Como pusimos en el cartel de una fiesta que hicimos ya en los 90 con musicotes de aquella época. fuimos la "generación que amó a Debbie Harry " (parafraseando la frase "generación que amó a Kim Novak") 

Debbie Harry; su magnetismo sexual y sensual, su chulería y esos posters que vendían en Discoplay en que parecía una-Dominatrix, látigo incluído..

Tras la rubia siempre me llamó la atención más que Chris Stein o cualquier otro ese baterista de impecable vestimenta y con una manera de tocar que ejemplificaba esa Nueva Ola. O, como leí recientemente por esos interneses de Dios, el "Power Pop encarnado".

Se entrelazan los recuerdos de Blondie y de Clem. Cómo olvidar que la primera canción que escuché  de ellos, "Dreaming,  sería impensable sin ese toque de batería. Uno de esos sonidos que marcaron mi pubertad,  casi tanto como el riff de My Sharonna o los arpegios de Message in a bottle. 

Allí estábamos mi B.U.P (2), mis colegas y Blondie. En 1982 adquirí mi primer LP de ellos, un "grandes éxitos" sin desperdicio. Otro paralelismo: 1982 también fue el año que me agencié "The Gift" mi primer álbum de The Jam,  . Menudo año: el mundial del Naranjito", la primera visita de san Juan Pablo II a España y el comienzo de mi C.O.U.

Fue precisamente in illo tempore que mi amigo Montes, sus colegas del Chamberí profundo y yo mismo empezamos a quedar muchos viernes para jugar al Monopoly. Que ¿qué tiene que ver esto con Clem Burke? Mucho. En esas legendarias partidas, jugadas con unas reglas ligeramente distintas a las oficiales, solía sonar el Greatest Hits de Blondie , entre otros "vinilos", en mi añorado giradiscos Dual Bettor. Todavía me parece escuchar al bueno de Alejandro Cuéllar diciendo "Vicente, pon el disco de Boldie (sic) " 

Así que Blondie y la batería de Clem formarían parte de la banda sonora de aquel curso 82-83 tan decisivo. Con los años iría adquiriendo toda la discografía de la banda, tanto en vinilo como en Cd ( los 90 y sus cosas) , pero nunca llegaría a verlos en directo.

Habría que esperar al  recién inaugurado siglo XXI para ver a Clem en escena. Con otra banda representativa del Power Pop, los Romantics. Aunque en aquella ocasión se decantasen más por el Rhythm and Blues sesentoso de bandas como los Rolling  o los Yardbirds. En ese concierto de la Sala Arena no vimos a la formación original, pero los "fichajes" fueron de lujo y categoría, con Mike Sobieski , entre otros, a junto a Clem Burke a las baquetas.

Esas baquetas de Clem que pasarían a ingresar mi pequeño olimpo de bateristas junto a Keith Moon, Charlie Watts, Ringo Starr, Tommy Ramone, Ginger Baker ,"Bonzo" Bonham, Rick Butler o Steward Coppeland.

La cuestión es que Clem ha abandonado el edificio. Cada vez quedan menos referentes generacionales para los que nos acercamos a la sexta década. Ya no habrá más partidas de Monopoly en un oscuro caserón de la calle Andrés Mellado. Y yo, yo ya no tengo 17 años. 


(1) C.O.U ; Curso de Orientación Universitaria, sucesor del "PREU" y año de transición entre la educación secundaria y la Universidad.

(2) B.U.P.: Bachillerato Unificado Polivalente. Se cursaba tras la E.G.B, abarcando buena parte de la adolescencia. 

sábado, 15 de marzo de 2025

Rick


El pasado mes falleció Rick Butler, baterista de The Jam. Triste es que la primera , tardía, entrada en este 2025 sea un obituario más. Quise escribirla cuando me enteré de la noticia pero mi complicada vida me ha tenido alejado de este mi blog original. 

La procrastinación no es pereza, dicen los especialistas de la cosa.  En todo caso más vale tarde que nunca, este es mi modesto y molesto homenaje a uno de tantos músicos que han conformado lo que soy.

No hubiese, no hubiéramos, conocido a este percusionista inglés si no hubiese sido por The Jam.

Decir The Jam es decir revival mod a finales de los 70, con permiso de Secret Affair, Chords, Squire y demás bandas de esa onda. Nacido de la mano del punk, contagiado de su urgencia y los ritmos del Power Pop , el revival mod conjugó la rebelión juvenil contra los dinosaurios del Rock con la reivindicación de los mods, la subcultura juvenil más genuinamente británica. 

El revival mod aunó lo nuevo y lo viejo , bebiendo de fuentes como las bandas mod de los 60 ( The Who y Small Faces sobre todo,) y  también algo de la Motown más otros sonidos de la época. El  orgullo obrero y elegante de los 60 maridó con los nuevos tiempos de ruptura. Las crestas y las corbatas, que diría la letra de  "The Eton Rifles"

Y en la cresta de esa Nueva Ola de "punks con parkas", un genio precoz de Surrey ( Inglaterra, Reino Unido ) llamado John William Weller que,apoyado por dos compinches, daría a luz a un icono generacional: The Jam.

Decir los Jam no es solo decir Weller, aunque él fuese el líder y genio tras las canciones. Pero estas no habrían sonado igual sin el concurso de la super sección rítmica formada por Bruce Foxton al bajo y Rick Butler a la bateria. 

Entre los tres conformaron el sonido de The Jam, una de las bandas sonoras de mi generación,

A los Jam llegué tarde, como a casi todo en esta vida. Tenía razón el bueno del "Chapas" al llamarme plástico. Quizá lo fui realmente por mucho tiempo , al menos hasta finales de los 80, que me zambullí en la tribu y empecé a aprender de verdad todos sus códigos y lenguajes.

En todo caso, los Jam, y esa batería potente e inconfundible de Rick estuvieron siempre allí, de una u otra manera. 

Desde aquel "Going Underground" que interpretaron en "Aplauso" fueron un referente para mí como para tantos otros.  Después vino mi aprendizaje autodidacta y solitario : cassettes con "Eton Rifles", "That's entertainment"....hasta llegar al otoño/invierno de 1982 en que compré the Gift y me quedé impactado con su comienzo y ese grito con eco que daba paso a "Happy Together" que fue para mí un himno durante años. Himnos como A town called Malice,  "Just Who Is the 5 O'Clock Hero?" o mi queridísimo instrumental "Circus"

En aquellos días yo no tená muy claro que era eso de ser mod. Como he dicho fui un adolescente plasticoide que escuchaba a la Mode o a Pistones mientras reverenciaba a los Who y los Stones que escuchaba, primeramente desde los discos de su hermano mayor, después de los suyos propios. Lo único que conocía de la tribu era a los mods de mi Instituto , unos años mayores y más bien unos poppies con chapas de Madness , Police o los Lambrettas. 

1983 me traería el Lp de Quadrophenia de The Who y 1984 la película homónima. y mis ganas de unirme a todo aquello. No fue así, aunque me uní de buena gana a los fieles seguidores de los Elegantes ( Emilio era hermano de dos de mis mentores y amigos de principios de los 80. Entre 1984 y 1989 no me perdería ningún concierto que estuviese a mi alcance.

¿Y los Jam ? Al ir por solitario  y no confraternizar con la tribu The Jam quedaron en un segundo plano durante unos años. 

Hubo que esperar  a finales de los 80 para hacerme con toda la discografía,  zambullido en ese fascinante mar de ritmos trepidantes y letras magistrales, de Lps inolvidables que me marcarían como joven y como aprendiz de músico: All Mod Cons, In the city, Sound Affects...y sobre todo Setting Sons.

Pero es que hasta el Lp "menor", This is the Modern World, me impactó con temazos como Tonight at Noon, London Girl y sobre todo Life from a Window, que versionó mi grupo , los ( Spanish) Monks, con mayor o menor acierto.

Mi vida no habría sido lo mismo sin los Jam. Mis canciones,, mi manera de tocar la guitarra no habrían sido lo mismo sin The Jam.

Ni sin la batería de Rick. Descansa en Paz, campeón, Espéranos en un Paraíso surcado por Scooters con jóvenes que visten parkas, Flight Jackets y calzan "Jamshoes"



sábado, 6 de mayo de 2023

LA SÉPTIMA (DE CABALLERÍA SCOOTERISTA): BELL BOY



(Aviso: contiene “spoilers” de esos. En castellano: que se destripa parte de una película ) 





En otoño de este 2023 se cumple el 50 aniversario de la publicación de uno de los álbumes conceptuales más completos de la historia del Rock: Quadrophenia, de The Who. Alguna de las canciones incluidas en el disco han salido a colación en anteriores entradas de este blog. Canciones todas que giran sobre la vida y personalidad de Jimmy, un joven mod (1) de personalidad intensa.  Puede que algún día hablemos sobre este disco en general y sus canciones , con letras tan poco comunes para el rock de los 70 y que tanto me influyeron de joven.


Hoy nos vamos a limitar de una de las canciones y el personaje protagonista de la misma. La canción es “Bell Boy “ (“Botones” en español ) . Pero más que en el Lp, es en la película homónima (Quadrophenia, 1979) donde la canción se hace imagen y donde el personaje del “botones” cobra vida de una manera magistral, interpretado por Sting . Para quien no haya visto la película y no le importe que se lo cuente, la trama secundaria del personaje es la siguiente: Sting da vida al personaje de “Ace Face” ( As de Oros)  que, como su propio mote indica, es un “face” (2)  de la subcultura mod . Ace lo tiene todo: Guapo, elegante, conduce una scooter fardona llena de espejitos, es único y destacado. Ace  es el modelo a seguir, el hombre envidiado y admirado por los miembros de la tribu. Su baile en el “Night Club” causa sensación y en las batallas de las playas de Brighton es un combatiente de primera. Este macho alfa es pura actitud .Incluso cuando la policía les detiene y paga la fianza  con una chulería digna propia de un líder carismático. El protagonista del disco y de la película, Jimmy ve a Ace sin duda como un modelo a seguir, un referente, un ejemplo que imitar.


Pues bien. Cuando la vida de Jimmy parece derrumbarse , regresa a Brighton y busca la guía y el consejo del carismático As de Oros. Le busca por toda la ciudad hasta que encuentra su flamante vespa  a las puertas de un  Hotel. Ilusionado, Jimmy accede al vestíbulo para encontrarse con la terrible sorpresa y desilusión de ver cómo su ídolo y modelo trabaja de botones, reclamado para apresurarse en cargar las maletas de la distinguida clientela del hotel. Desde mi punto de vista no tiene nada de deshonroso trabajar de botones pero para la cultura anglosajona que clasifica a las personas en triunfadoras o perdedoras según su cuenta corriente y trabajo es todo un fracaso. Y sobre todo si eres alguien como Ace .Ver en la última posición de la empresa a quien tenía como líder es el último golpe a la psique de Jimmy. Y ahí dejo a Jimmy, pues el protagonista de esta entrada es As de Oros, líder juvenil los fines de semana y trabajador de baja categoría a diario. La perfecta parábola para el modo de vida mod. Y el mayor desengaño para el joven Jimmy, 



Cuántos de nosotros no hemos visto cómo ese líder a quien teníamos en un pedestal resultó ser un fiasco o pasamos de la Fe ciega al desengaño.


En mi vida ha habido varios As de Oros: 


El primero: El luchador antifranquista. Ese rebelde sin pausa (durante los 60 y 70, pero sobre todo desde la muerte del pequeño general ferrolano) . Aburguesado en los 80 y parte esencial del sistema en los 90, es un “revolucionario” que desde que los “suyos” llegaron al poder perdió todo sentido crítico y cerró filas como un “hooligan” más. Él, ella, ellos, al final tan sectarios . Excusando a sus líderes de chichinabo de manera más vergonzante aún que  aquellos a los que atacaban de jóvenes.

Y aunque su revolución como el mayo del 68, o como el mayo de 2010 ,no era más que un engaño dentro de un engaño, es la única verdad a la que se aferra. Hasta tal punto que aunque se demostrase que los “suyos” van cortando el cuello a niños les justificarían a la voz de“peor son los otros” “abajo el fascismo” o “no pasarán”. A los nuestros se les apoya con razon o sin razón, cual legionario al grito de “a mi la Legión” . Como inculcó ese Millán Astray al que tanto odia, qué paradojas.  

Se quedó encallado  en décadas pasadas, entre los acantilados de 1976 y 1982 , empujado hasta allí por los “vientos del pueblo” de Miguel Hernández, portando por una bandera que nunca llegó a ver ondear e y con mucho rencor enquistado. Sujerto a un inmovilismo similar al de aquellos fachas a los que tanto odiaba. El reflejo en el espejo. 

A galopar...hasta hundirse en el mar. No, no, no me moverán.  Y mientras tanto  llegará el Apocalipsis y no le importará, ya que el demonio se definirá como progresista , de “izquierdas” e inclusivo. 

El segundo) El Dandy. Sibarita dotado tanto de una peculiar elegancia como una vasta cultura humanista. Yo quería ser como él, vestir como él, fumar en pipa como él y destacar del rebaño como él . Juntos pergeñamos imperios de plastilina entre bocadillos de calamares y perritos calientes.  

Con los años se volvió más “normal” en sus gustos, más vulgar en su apariencia y más simplón en su verbo . Llegaron el noviazgo, el matrimonio, la prole ...y el bohemio se convirtió en un hombre de familia y coche de amplio maletero. Sustituyendo corbatas y abrigos por un "look" de hombre-masa orteguiano. Un muermo de adulto. 

El tercero) El genio multifacético de  mi adolescencia tardía, tan pronto te dibujaba una tira cómica como te inventaba un divertido neologismo de cosecha propia. Autor de canciones hilarantes en la línea de Alberto Krahe  o nuestros admirados Les Luthiers. Durante mucho tiempo quise ser como él, tener su ingenio, su sentido del humor, su talento desbordante.  Llegaron el noviazgo, el matrimonio… y volvió a su ciudad de provincias. “Trabajo de banquero,  bien retribuído”como en la canción de Golpes Bajos Tanta genialidad que solo unos pocos llegamos a disfrutar tirada por la borda. Una pena. 

El cuarto) El líder político. Ese líder que como Moisés nos conduciría atravesando el desierto de las minorías y conseguiría que el último partido castellanista fuese la casa común de castellanos a izquierda, derecha, centro, arriba, abajo y padentro. Al final ni casa común ni apartamento con vistas.  Bienintencionado pero ciego. Un vendedor de humo, como su admirado  comeanchoas, como el ex-coletas o el voxero  de Rabel, pero sin los apoyos mediático-económicos de los otros. Eso en sí no hubiese estado mal. Pero como sus líderes olvidó que para recoger hay que sembrar y que no se puede querer vender alta Literatura a un pueblo analfabeto al que primero hay que educar 

El quinto ) El líder guerrero y espiritual. Respetado en todo lo que ha emprendido, desde el mundo virtual al real. Pero como nadie es perfecto, también él ha resultado no ser el capitán esperado tras las cigüeñas de san Blas . Hay que decir en su descargo que él quizá no pretendió serlo ni engañó a nadie. ¿o Sí? En su caso fui yo el que me engañé, y algún otro amigo más, creyendo que nos llevaría hasta la victoria final sobre el Mal. Solo un hombre, con un trabajo normal y sujeto a las contingencias, Como todos. Un funcionario, no un héroe.

El sexto ) El luchador nato, el protector. Este sí era un genuino guerrero, bregado en las luchas entre rockers y mods y posteriormente entre skinheads de uno y otro signo. Enorme, ex legionario, siempre victorioso en las peleas...

Un ídolo hasta que años después descubrí que el portero de uno de los garitos a los que íbamos le daba collejas, que fue mascota de los "Camel Boys"  y que termino  en busca y captura de una de las bandas más peligrosas de moteros, 

Si algo me ha enseñado la vida es que por muy chungo que seas, siempre habrá alguien más chunfgo que tú. 

El Séptimo (de Caballería ) el modelista ejemplar, modelo y maestro en mi adolescencia.

Hacía maquetas y dioramas de aviones, carros de combate, de las guerras mundiales y civil....desde su pequeña tienda vendía las maquetas, asesoraba, era nuestro gurú. Años después conocí a un tipo que se dedicaba profesionalmente a hacer maquetas y me sorprendió indicando que en el mundillo consideraban un "principiante" a mi "Bell Boy " de Tamiya , Italeri y Monogram. 

Y así podría seguir enumerando superhéroes de mi vida que finalmente resultaron ser , como le dijo cierto periodista caido en desgracia al cuarto. solo unos pobres hombres. Como todos. Como yo mismo.


Porque para cuántos /pocos/ yo mismo habré sido “Bell Boy”, a cuantos habré desilusionado. Quiénes jabrán creído alguna vez que yo podría ser ejemplo, referente o líder de algo. Solo he sido un pasable músico/ trovador urbano desde mis grupos y etapas de cantautor  (3) , un mal poeta, un escritor mediocre y un periodista aficionado (4) . Como decía en aquellos días: “he sido mod, cristiano, he ido de acampadas y he hablado por la radio: y todo lo he hecho mal “ (5) 


En fin, que el que esté libre de pecado...pero , sobre todo, hemos de ser nosotros los que no solo no nos dejemos engañar por cantos de sirena . O no tomemos como ejemplo a imperfectos mortales.


Al final los verdaderos referentes y ejemplos de vida  los únicos líderes en los que creo, son los que han sacrificado sus vidas por los demás, héroes discretos o mártires , Y por encima de todos ellos el mismísimo Dios que , siendo todopoderoso se hizo el más humilde siervo entre los siervos y dio la vida por salvar las almas de muchos.



(1) la subcultura mod fue y es una tribu urbana bastante influyente en la juventud británica durante los años 60 del siglo pasado y con un importante revival desde finales de los años 70 y los 80 hasta bien entrados los 90 en países sobre todo europeos pero llegando hasta el mismo Japón. Elegantes, rudos, orgullosos hijos de la clase obrera. Bailando Soul, R&B y Ska con sus trajes o sus Fred Perry, conduciendo sus scooter Vespa o Lambretta por las carreteras inglesas . Su rivalidad a mediados de los años 60 con los “rockers” y sus batallas campales en las playas de Brighton fueron pasto de periodistas y sensacionalismos varios, aunque en estos tiempos del siglo XXI las diferencias son menores que las similitudes desde mi punto de vista.

(2) Los “Face” constituían la élite de los mods. Los más guapos, conduciendo la scooter más chula, los mejores bailarines, los más refinados y duros. El personaje de As de Oros es un ejemplo superlativo de “face”


(3) aunque, modestia aparte, alguna de mis canciones sí que la considero buena, al menos tanto o mas que las de algún gurú del submundo y de algunas tantas bandas sobrevaloradas. Algo tendrá el agua cuando la bendicen, y algo tendŕian alguna de mis canciones con los Spanish Monks para que el mismísmo maestro Juan de Pablos las pinchase en su legendario programa “Flor de Pasión”, o para tener de público en nuestros conciertos a musicazos como mis amigos los Imposibles o los Vancouvers. Al César lo que es del César. Vanidad de vanidades, en todo caso.

(4) Aunque en esta época tampoco fui tan nefasto, desde mis años mozos con el boletín “Nueva Tierra” o esa hoja parroquial tan irreverente y trasgresora como fue el “Jóvenes” , o ese fanzine con pretensiones de revista cultural alternativa que llegamos a llamar “la Hora Feliz”, y desde la que publicamos relatos y entrevistas interesantes, días de ilusión y fotocopias  ( el primer borrador de esa novela distópica que escribimos Charlie Bloody hammond y yo ; esas entrevistas a camareras y músicos )

(5) Op cit “La Hora Feliz” circa 1994 o 1995



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