viernes, 8 de agosto de 2014

El gamberro y el padrino

 

 

Uno de los mejores himnos jamás escrito sobre el cabreo juvenil . 30 y tantos años después de hacerme hervir la sangre, contemplo cómo los jóvenes cabreados de hoy día se ponen narices de payaso. Y como yo mismo, joven y cansado, no he cambiado el mundo. Ni siquiera el más cercano a mí

viernes, 18 de julio de 2014

Mal Karma te parta (de lobos, perros y cerdas)

“Al desmoronarse el sistema medieval, se impusieron los dioses del Caos, la Demencia y el Mal Gusto. Tras el periodo en el que el mundo occidental había gozado de orden, tranquilidad, unidad y unicidad con su Dios Verdadero y su Trinidad, aparecieron vientos de cambio que presagiaban malos tiempos. Un mal viento no trae nada bueno. Los años luminosos de Abelardo, Thomas Beckett y Everyman se convirtieron en escoria; la rueda de la Fortuna había atropellado a la Humanidad, aplastándole la clavícula, destrozándole el cráneo, retorciéndole el torso, taladrándole la pelvis, afligiendo su alma. Y la Humanidad, que tan alto había llegado, cayó muy bajo. Lo que antes se había consagrado al alma, se consagraba ahora al comercio. Mercaderes y charlatanes se hicieron con el control de Europa, llamando a su insidioso evangelio ‘La llustración’.”
 
"Soy capaz de tantas cosas y no se dan cuenta. O no quieren darse cuenta. O hacen todo lo posible por no darse cuenta. Necedades. Dicen que la vida se puede recorrer por dos caminos: el bueno y el malo. Yo no creo eso. Yo más bien creo que son tres: el bueno, el malo y el que te dejan recorrer...." Ignatius J. Reilly


Es innumerable el número de cerdas y cabrones que pueblan la Península Ibérica. Y que me perdonen las especies caprina y porcina, mucho más nobles que esos monos desnudos llamados "humanos".


De verdad, ojalá estalle una buena guerra mundial y volvamos a las cavernas, de donde nunca debimos haber salido.

Asco de país, asco de paisanos y asco de cerdas. Mal karma te parta, desgraciada. Si no es en esta vida, ya pagarás por el daño hecho a las buenas personas. A mi esposa, cuyo delito fue querer a tus padres como a gente de su familia, quererles y cuidarles más allá de lo profesional. A tus propios padres, ancianos improvidentes que han quedado nuevamente a expensas de los caprichos de una hija que no ha asimilado el cambio de status social.

Desta gente hay mucho ejemplo. Renegados de sus raíces y orígenes humildes. Hijos de trabajadores que por estudiar en la Universidad  y tener un puesto de profesorucho se creen superiores a los pobres mortales. Progres de Majadahonda que predican el socialismo mientras despiden a personas decentes en una unidad familiar al borde de la exclusión.

Estoy aprendiendo, lentamente, a controlar las emociones y a buscar la paz en la meditación.

No sé si habrá justicia más allá de este plano. Cada día tengo más claro que en este mundo material, no. Pero si hay dioses justicieros, purgatorios o infiernos, o Karma reparador, espero que te haga expiar el daño que has hecho a cuatro buenas personas. La rueda de la Fortuna, ingrata y caprichosa, nos vuelve a poner a prueba.

Somos lobos mesetarios. Un viejo lobo solitario y moribundo, agotado tras pelear toda la noche con una manada de perros pastores. El lobo morirá matando a incontables enemigos. No habrá vencedores ni vencidos. Y todos juntos, lobos, perros y cerdas habremos de rendir cuentas en el Juicio Final.



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martes, 8 de julio de 2014

1984-2014 San Rafael in my mind



Escuchando una de las más bellas canciones escritas sobre el amor adolescente, el más puro, el más auténticamente infeliz.

Ese amor que algunos jamás conocimos. O mas bien que nunca nos correspondió. No sé por qué han venido a mi recuerdo, 30 años después, otras noches de julio. Cielos estrellados y limpios sobre la vertiente norte de la sierra de Guadarrama.
Recuerdos de una sirena varada, walkiria mesetaria. Cuando nuestro Walhalla hallábase entre san Rafael y el Espinar . Cuando todo era posible y la amistad era eterna.
Pasa la vida. Y con algunos, se pasa. Se pasa mucho.

sábado, 5 de julio de 2014

Ante el tiempo de tribulación

“…and the BBC, BB King....DIG IT DIG IT DIG IT DIG IT”

Y no sólo los modz, sino que cualquier andergraun que se preciase tenía que escupir y maldecir sobre la discografía completa de los Bítels. 

Pero, parafraseando al Noi del Poble Sec. si alguna vez canté, si alguna vez sentí y amé la música, fue por ellos. Todo empezó con ellos. 

Y si fueron una mentira, fueron la mentira más fermosa jamás contada.

domingo, 29 de junio de 2014

Lo justo, los mundos de Yuppi y el mundo real

 
¡Ay mísero de mí, ay, infelice!
Apurar, cielos, pretendo,
ya que me tratáis así
qué delito cometí
contra vosotros naciendo;
aunque si nací, ya entiendo
qué delito he cometido:
bastante causa ha tenido
vuestra justicia y rigor, pues el delito mayor
del hombre es haber nacido. (…)

Nace el ave, y con las galas
que le dan belleza suma,
apenas es flor de pluma        
o ramillete con alas,
cuando las etéreas salas
corta con velocidad,
negándose a la piedad
del nido que deja en calma;   
¿y teniendo yo más alma,
tengo menos libertad? (…)
Monólogo de Segismundo. “La Vida es Sueño” (Pedro Calderón de la Barca)
 
 
 
 
Si hay una frase que he tenido que escuchar más de una vez como teleoperador temporal al servicio de un organismo público español es “no es justo”(en diversas variantes y formatos)

Si alguno aún no se ha caído del guindo, debería percatarse de esta verdad, inmutable y perenne “saecula saeculorum”: el que algo sea legal no significa que sea justo, es más, que las leyes no son justas es algo que debería ser obvio, sobre todo, a todos esos anarquistas de vía estrecha que se abstienen en las elecciones dejando en manos de las oligarquías algo tan decisivo como la política.

Cierto es que las injusticias nos rodean: no es justo que se desahucie a ancianos cuyo delito ha sido querer a sus hijos hasta el punto de cometer la estupidez de avalar con sus viviendas la hipoteca de estos. No es justo que un banco se quede con tu casa cuando te quedan unos pocos años para terminar de pagarla, después de haberles entregado el equivalente a varias mansiones al contado, para que luego encima el fisco te haga tributar una ganancia patrimonial. La ley es la ley. Dura Lex.

Mi santa no entiende la aversión que tengo a todos esos programas televisivos que nos muestran lo bien que vive la gente: chamberileros por el mundo sin fronteras,. ¿quién vive en ese casoplón? reformas con pasta, etc., etc.
Pues bien, se debe a que, como buen español, también me corroe la envidia. Aunque no envidio a todos esos que con aire bobalicón presumen de su manera de vivir. No, no les envidio. Ni quiero ser como ellos. Pero me repatea, me cabrea, me indigna, que tanto gañán iletrado, que tanto nuevo rico, que tanto analfabeto funcional tengan resueltas sus necesidades básicas gracias a haber nacido en una familia o ambiente determinados o que esta sociedad podrida admire y considere “mejores” a unas personas por el hecho de haber sabido elegir el caballo ganador: una carrera, una profesión, un camino. Respetables todos. Sin duda, muchos de ellos/as han tenido que luchar duro, estudiar mucho y buscarse la vida. Sin duda. Igual que mi padre, que en paz descanse, tuvo que trabajar muy duro de sol a sol, y nunca salió de pobre. Y, por qué no voy a decirlo, igual que yo, y otros muchos, miles en España. Estudiamos duro, nos sacrificamos, trabajamos como el que más. Muchos incluso entregamos un año entero forzosamente a nuestro país sirviendo en el ejército, para nada.


Para nada todo. En España el éxito o el fracaso personal en muchas (por no decir la mayoría) de las ocasiones depende no de la excelencia de la persona, o de su esfuerzo, o de su capacidad. O no al menos no para todos y para todo. Hazte periodista de moda, futbolista, o especulador, o trepa en cualquier campo del saber y el querer. Ten contactos, padrinos poderosos o vete a nacer en una familia burguesa. Esos son algunos de los caminos para asegurarte un techo, un trabajo, un futuro.
 
Parafraseando a Eskorbuto, ¿para qué nos sirven carreras e idiomas? ¿para qué nos sirven lustros de experiencia profesional? ¿para qué ser responsable, empático, tener don de gentes o tocar la flauta dulce? En dos palabras: PARA NADA.
 
Eso sí, no faltarán los creyentes fanáticos en este sistema que repetirán las consignas de los burgueses culpándonos a los de abajo de nuestra suerte, llamándonos vagos, maleantes, inútiles y lo que les plazca. Que desde que cayó el telón de acero ya ni disimulan. Nos insultan y explotan impunemente, saben que el Mundo es suyo y que pueden destruir los derechos logrados en el s. XX por la clase trabajadora. Derechos básicos como el acceso al agua ya no sólo no se cumplen en el tercer mundo, sino que en los mismísimos EEUU este derecho básico peligra para las masas empobrecidas y desempleadas de antaño próspera ciudad del motor. 
http://www.rtve.es/alacarta/videos/telediario/miles-ciudadanos-detroit-pueden-quedarse-sin-suministro-agua/2637558/
 
Luego están todos esos bienintencionados que viven en sus mundos de luz y color, ajenos a los sufrimientos de sus hermanos. Sus vecinos están en el paro, o sus primos han perdido su casa, pero no va con ellos. Eso sí, pagan un donativo a su iglesia o a una ONG y están vivamente concienciados con los problemas de países lejanos.
 
La injusticia nos rodea. Y aún hemos de dar gracias de haber nacido en un país desarrollado. Aunque miles de niños empiecen a saber lo que es el hambre o la incultura, fantasmas que parecían exorcizados hace décadas.
 
Y ante la injusticia cada vez más generalizada, el pueblo español ¿qué hace? Pues qué va a hacer: ver el fútbol y llorar por la eliminación de unos millonarios del Mundial. Y ojo, no digas nada, que se te echan encima.

Otra cosita: como dijo el otro, soy responsable de mis palabras, pero no de lo que los demás interpreten. En ningún momento leerás que cargue contra el deporte en sí o las personas que noblemente lo practican, o los que realmente entienden de esas cosas. 

Me fastidia, me repatea, me molestan las masas desatadas, sea bajo las banderas del fútbol, el rocanrol o la papiroflexia. Me ofende que se me catalogue de antipatriota por no compartir una histeria colectiva o que me repugne que mis vecinos se congreguen en aquelarres en el bar de la esquina bajo una bandera que juré defender antes de que muchos de ellos naciesen. Me indigna profundamente que lloren como nenazas por sus millonarios analfabetos mientras se la trae floja que desahucien a su vecino o que su amigo, hermano o primo esté pasando por el purgatorio del paro y la pobreza. 

Yo soy ese vecino, ese amigo, ese hermano, ese primo y mientras tenga ordenador y conexión a internet, mientras no me censuren o encarcelen, seguiré expresando lo que siento.
























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