Mostrando entradas con la etiqueta Cosmopaletismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cosmopaletismo. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de diciembre de 2020

Inocentes



28 de diciembre, un año más. Una fecha que desde mi infancia y juventud siempre fue muy especial. El 22, el Gordo y los cánticos de los niños de San Ildefonso marcaban el comienzo de las navidades. Nochebuena era una noche única, una noche de Amor y celebración pero también de recogimiento y según fueron pasando los años, más asociada a sentimientos de nostalgia y melancolía. Los cumpleaños de mis hermanos o la Vigilia de la Inmaculada eran hitos, Nochevieja era la noche de ilusión y gozo juvenil mientras que la Noche de Reyes era la mágica noche de ilusiones infantiles. Todas, fechas marcadas por esa mezcla agridulce de felicidad y nostalgia o de excitantes esperanzas y ganas de diversión en el caso de la Nochevieja y la Noche de Reyes “adolescente-joven”.


Pero el 28, el 28 siempre fue diversión, broma, una forma de aliviar o curar la tragedia de la vida desde el humor. Ese humor tan presente en mi familia. Mi padre, que siempre gastaba la misma broma, con esa falsa caca de perro que ponía en el portal y que siempre hacía picar a la portera. Mi padre que alguna vez también fue víctima (petardo en cigarrillo y pum) o mi cuñado Luismari, citándome para un importante recado en Ferraz esquina Marqués de Urquijo en una inhóspita tarde de viento y gélida lluvia. Aquel invierno de los 80 o los 90, ya no recuerdo bien, en el que la broma telefónica fue entre mis amigos Joaquín, Paco y yo, sin saberse al final quién mentía a quién.


Durante décadas en este sufrido país se gastaron bromas en un día como hoy. Inocentadas en las noticias, bromas entre amigos y familiares, muñequitos blancos de papel en las espaldas.


Tradiciones, costumbres, bromas que, como casi todo lo relacionado con la Navidad o con la Tradición, han ido cayendo en desuso y olvido mientras “importábamos” Jalogüines, Papanoeles y al paso que vamos hasta el día de Acción de Gracias. ¿El signo de los tiempos? ¿la globalización? En parte sí. Pero sobre la perfecta conjunción entre la endofobia y cosmopaletismo de muchos nativos y la llegada masiva de foráneos ajenos a estas tradiciones y costumbres.


Entre unos y otros nuestras Navidades cada vez se parecen menos a las que conocí en el siglo XX y buena parte del XXI. Entre unos y otros se ha cargado una fecha como la de hoy.


Y volvemos a una de las ideas de antes. El humor como medicina frente al drama de la vida. El humor que reivindicaba su primacía en un día en el que lo que el calendario litúrgico conmemora la matanza de inocentes.


Estamos terminando un año que ya en sí parece una enorme inocentada. Si hace tan solo un año un viajero del futuro nos hubiese contado que habría una pandemia mundial surgida en un mercado de China cercano a un centro de investigaciones virológicas, oh casualidad, que si un pangolín, que si un murciélago, que si pitos que si flautas, que íbamos a sufrir toques de queda, suspensión de derechos y libertades básicas en nombre de la salud y la seguridad públicas, que todo el mundo iría obligatoriamente en la calle con mascarilla… muchos hubiésemos pensado que se trataría de un guión de Hollywood o una nueva novela distópica.


Pero no. El futuro ya está aquí. El poder mundial no se oculta, pa qué, incluso en la terminología (esa “nueva normalidad” que tanto recuerda al Nuevo Orden soñado por las élites). Este año la inocentada concluye con una nueva matanza de inocentes, ancianos, jóvenes y de mediana edad. Con miles de familias segadas por la Parca o empobrecidas por el paro y la crisis. Todo ello sumado a la matanza de inocentes que no cesa, tanto en el mundo en vías de desarrollo como en este mundo supuestamente avanzado y progresista. La muerte que se empeñaron en ocultar durante los meses de mayor virulencia de la pandemia. La misma muerte consentida, apoyada y justificada contra los que no han llegado a nacer. La muerte que ahora se busca justificar y consentir para los que están en el ocaso de sus días. La muerte por diversion de otras criaturas bajo el pretexto de la tradición o la cultura. Cultura de la muerte en una Sociedad hipócrita y/o ignorante.


28 de diciembre un año más. 28 de diciembre y la broma, la inocentada es vivir.

martes, 10 de diciembre de 2019

De viento ,niebla y cumbres


El reloj de la suerte marca la profecía,
deseo angustia sangre y desamor
mi vida llena y mi alma vacía,
yo soy el público y el único actor

LAS OLAS ROMPEN EL CASTILLO DE ARENA,
LA CEREMONIA DE LA DESOLACION
SOY UN EXTRAÑO EN EL PARAISO,
SOY EL JUGUETE DE LA DESILUSION
ESTOY ARDIENDO Y SIENTO,
FRIO, FRIO
(…..) Manolo Tena: Frío. Alarma 1984


Un otoño de verdad, al fin. Tras años de sequía , de veroños, de cielos blanquecinos. Día de la Inmaculada de 2019. Salgo a la calle, a un día gris, un día nublado, un diciembre como los de antes. Como los de mi infancia, de neblina y frío. Sólo falta el olor a hollín.

Tras años de sol despiadado y estelas en el sucio cielo de la ciudad. Ha vuelto el otoño. Como aquella vigilia de la Inmaculada de 1983 , aquella mágica noche en que la niebla no dejaba ver más allá de unos pocos metros.

No se me malinterprete. Me gusta el sol ibérico como el que más: el sol suave de la primavera, ese sol exultante de vida tras la tormenta o el sol crepuscular de las apacibles tardes de verano en el valle del Henares. Incluso el sol victorioso en los campos de Castilla. En su momento, en su medida.

Cada cosa tiene su momento, un tiempo para nacer, un tiempo para morir ( Eclesiastés 3:1-15 ) un tiempo para el sol, otro para la lluvia. Siempre ha sido así en Madrid, en la meseta castellana de clima mediterráneo con matiz continental como me enseñaron en la Universidad y no continental como nos enseñaron en la E.G.B. (dioses, continental es Rusia, eso sí es frío invierno). A saber ahora cómo llamarán al clima del interior peninsular (quién sabe, multicultiurbanita bordeado de desértico rural).

Así que ha ocurrido lo que no creí que volviese a suceder: ha regresado el otoño, un otoño de verdad. Ha vuelto a casa por Adviento.

Quizá la excepción a la regla en esa teoría del calentamiento global. Tal vez la respuesta de la madre naturaleza a los designios de quienes quieren que todo cambie. Que todo cambie a peor, obviamente. Que todo suceda según sus dictados y su hoja de ruta. Pero quizá –Inshallah- sus objetivos no estén tan cercanos como creen. Tal vez vuelvan los otoños, los inviernos, las primaveras, la dignidad y las conciencias de un tiempo más auténtico, cuando aún éramos libres pero no lo sabíamos.

Tal vez los profetas del cambio climático se equivoquen. Quizá porque el clima es sólo una excusa, como han sabido ver gentes diversas ligadas al mundo natural (Frank Cuesta, Álex Lachhein... y estoy seguro que hasta el gran Félix si estuviese aquí). La Madre Tierra es una excusa y un disfraz. El ecologismo moderno, el veganismo talibán, el antitaurinismo moderno… con todo su noble y justo origen, son marionetas. Títeres de los mismos intereses globalistas que financian y fomentan el feminazismo, las 236.754 identidades sexuales o lo que a los que manejan el cotarro les interese que cope las televisiones, las aulas y las calles. Para saber quién manda en el mundo, como diría Voltaire, mira simplemente a quienes no se puede criticar. Constata la unanimidad de la opinión pública, observa como quien se mueve no sale en la foto. Cómo las ovejas negras son, somos, apartadas del rebaño.

Lo peor de todo este maniqueísmo postmoderno es que han recuperado lo que parecía superado en este país: el guerracivilismo, el “los nuestros” contra “los suyos”, las izquierdas contra las derechas, las mujeres contra los hombres (el varón, el enemigo, el culpable de todos los males; da igual que la mujer sea ministra y el varón un mecánico que a duras penas mantiene a su familia. El mecánico, español y heterosexual, es el culpable). Y en esas estamos. En la crispación de Greta Thurnberg, en el odio y la bilis arrojada por l@s manifestantes más radikales del 8-M. En el revanchismo de la izquierda postmoderna, sí, más preocupada de todas esas luchas que nos dividen que en el bienestar de los desfavorecidos. Pero también en la aquiescente pasividad de la derecha liberal, que no deja de ser el reverso de la misma moneda decadente y degenerada. Por no hablar de esa derechona de siempre, que ya no es devota de Frascuelo, sino de la selección, pero que sigue siendo indiferente a los sufrimientos del obrero (la obrera y le obrere). La pela es la pela, y lo demás, se la pela.

Y hablando del paripé ecoloqué: mientras millones de títeres bienintencionados sacan a pasear unas pancartas y consignas prefabricadas por el poder, por el verdadero poder. Por el poder que organiza esas cumbres y manifestaciones subvencionadas por las grandes empresas contaminantes que luego cargan contra el pobre Eufrasio por ir al sembrado con su cochecito diesel. Significativo que la Banca española haya salido en la foto de Greta y a manifestar su compromiso incondicional con la cumbre esa.

Mientras todo esto sucede y se movilizan las masas, SEO advierte que los vencejos están desapareciendo de nuestras ciudades. Peor aún: hasta los gorriones, los pájaros por excelencia del paisaje urbano, están, lenta e inexorablemente, desapareciendo. Y por ellos nadie se moviliza, sólo unos pocos. Como los irreductibles activistas de SEO:  https://seoactua.org/pagina/aves-de-barrio

Volverá a carcajearse el otoño. Volverá a reír la primavera (sic) “volverán las oscuras golondrinas”. Y quien sabe si las cigüeñas volverán por San Blas, tras hibernar, como siempre, en lejanas tierras.

VIDEO FRANK

miércoles, 28 de marzo de 2018

Los últimos olmos de Castilla

Han talado los olmos de mi barrio. La grafiosis ha vencido en mortal partida a décadas, incluso siglos, de presencia, sombra y arrullos. Maldita grafiosis, asesina de tantos olmos de mi tierra. Sólo uno se resiste, centenario y comunero, en la esquina de las calles Juan Bravo y Castelló.

Olma vieja de los pueblos, ·”gernikako arbola” castellano, cuya sombra desde medievales tiempos amparó concejos y disputas, pláticas y cortejos. “Olmo viejo hendido por el rayo” al que tuvo que cantar un vate andaluz, falto de abogados en su tierra.

Han talado los olmos de mi barrio. De ellos sólo quedan anchos tocones de anillos concéntricos, silentes testigos de estaciones cambiantes, tiempos yeyés, transiciones, vidas consumidas, taxis franjirrojos y taxis blanquinegros.

Han muerto los olmos ante la indiferencia y el desinterés de sus vecinos, esos urbanitas preocupados por abandonar la ciudad en Semana Santa, cambiar las aceras por el asfalto carretero y el vermú del domingo por paella en el chiringuito playero.

Miércoles santo de un barrio, de un país, cada día menos santo. Camino de minoría los que honran y conmemoran el acto de amor supremo de un Dios que se hizo hombre y sufrió humillación, muerte y tortura. Incluso entre los que aparentemente le recuerdan es amplia la tribu de idólatras de policromados maderos y folclóricos eventos.

Qué más le dan al madrileño urbanita (1) los olmos, Jesús y su Santa Madre, nuestros campos y ríos , la agonía de las provincias vecinas (2) o el genocidio cultural y demográfico de su pueblo (3)

Mientras haya fúrgol, “sálvame”, Iphones y playa, qué más da lo demás. Patrioteros de bandera con torito a los que da igual todo lo bello y lo bueno que se desvanece ante sus ojos.


Han talado los olmos de mi barrio. De ellos sólo quedan anchos tocones. Madera perdida para siempre. Vidas perdidas para siempre. Como nuestras vidas. Exactamente como nuestras vidas.



(1)Ciudadano del mundo, adalid del cosmopaletismo, azote de paletos, verdugo del campo por omisión

(2)¿Sabéis que el mayor desierto demográfico de Europa no está en Siberia ni en Laponia? Está a tan sólo 100 km.de la megalópolis madrileña, ent)re Guadalajara, Soria y Teruel. Desequilibrios como ese son los que me acabaron de acercar al castellanismo . Algún medio extranjero se hizo eco de esta triste realidad, ante la indiferencia de los propios españoles, y lo peor aún, de los habitantes de la España interior y rural.

(3) A los hechos me remito. El español medio ha dado la espalda a sus propias raíces, salvo en alguna región en la que precisamente el problema es la antítesis, chauvinista y nacionalista excluyente. Y ya no sólo nos vamos suicidando en los cultural, sino en lo demográfico, con una tasa de natalidad de las más bajas del mundo. Y la solución que plantean los medios “progres” (léase el País”) es traer millones de inmigrantes “a pagar la Seguridad social” en vez del fomento de la natalidad o evitar el éxodo de jóvenes (y no tan jóvenes) autóctonos

martes, 14 de febrero de 2017

LA ESPADA DEL SAMURAI (´When Tradition meets the Future)







“-Teniente Algren, postrado ante el Emperador,mientras le ofrece una katana: 
ésta es la espada de Katsumoto. Él hubiera querido que estuviera en vuestro poder ;él deseó con su último aliento que recordárais a los antepasados que la blandieron y por qué murieron (…)
-Emperador: He soñado con unificar Japón, una nación fuerte, independiente y moderna. Ahora tenemos ferrocarriles, cañones y ropas occidentales. PERO NO PODEMOS OLVIDAR QUIÉNES SOMOS NI DE DÓNDE VENIMOS “ 
(El último Samurai, 2003)



No hace mucho ha podido verse una campaña publicitaria del turismo japonés: “Japan, where tradition meets the future” (Japón: donde la Tradición se encuentra con el futuro”) Alguna vez, hablando de identidades nacionales y regionalismos, he manifestado mi sana envidia por cómo viven este asunto los británicos. Con Japón ya no es sólo envidia sino respeto profundo, admiración, casi reverencia.  

Siempre he disentido de un viejo amigo que afirma que Japón ha perdido toda su esencia y se ha vendido a Occidente. Sí, puede que Tokio sea un monstruoso hormiguero humano, puede que imiten todas nuestras modas, jueguen a béisbol o emulen a Elvis. Puede que sean adictos a la tecnología, que nos copien con exceso y distorsión, como ocurre con el Manga. Pero tras esa apariencia frívola, no pocas veces grotesca, aún subsiste buena parte del espiritu nipón

De vez en cuando me pregunto ¿qué queda de la España que conocí de niño y joven? No sólo la de los viejos bares (serrín, frasca y zinc), ni las lecherías y tiendas de ultramarinos. No sólo la de esos kioskos regentados por un señor similar al "Cervan" de Cuéntame , que vendían el Jabato, chuches o sobres de cromos. O esas tiendas de cambio de cromos, comics Marvel y tebeos patrios, entrañable Gordillo de la calle Blasco de Garay.

Me refiero a la de ese español sufrido, noble y austero. Ese madrileño llegado de los pueblos de las dos Castillas , Extremadura o Andalucía, esos serenos gallegos y taberneros asturianos. Generosos, sencillos, honrados con otras tantas virtudes hoy consideradas demodé. 

Aquí sí que nos hemos pervertido, entregado con armas y bagaje al mundo moderno del peor tipo. No el de la tecnología y los juegos absurdos, como en el país del sol naciente. Aquí hemos querido hacer tabula rasa con todo nuestro pasado, con todo aquello que nos huele a “antiguo”, a viejo, a pasado de moda. Más renegados y endófobos que nadie, a años luz de ningún japonés, que no dejaría morir su Patrimonio cultural y natural (Patrimonio, bonita palabra, con la misma raíz que Patria: Patrimonio, del latín patrimonium ‘bienes heredados de los padres”. Será por eso que no está bien visto defenderlo, no vaya a ser que nos acusen de heteropatriarcales.)

En el s XIX fueron derrotados los últimos samurais del Japón. Con ellos murió el Japon tradicional. Así y todo, aún se les reverencia y su código de honor permanece como referencia del Japón eterno. En la España del XIX los carlistas fueron quizá nuestros últimos samurais. Tal vez errados, pero fieles a unos Fueros, a unas Españas seculares, a un orden espiritual herencia de los ancestros. Esos viejos carlistas. derrotados “por traidores y criminales ” liberales que en nombre de una supuesta modernidad comenzaron una labor  de destrucción de la España interior en lo geográfico e interior en lo moral. Una destrucción material, sí, pero sobre todo espiritual. Una labor que están rematando en este siglo XXI tanto liberales de derechas como progres de izquierdas.

Ya no me importa a estas alturas del partido que se me llame reaccionario. Parafraseando a don José de la Riva Agüero, no soy conservador, sino reaccionario; porque hay poco que conservar, y mucho ante lo que reaccionar” (1) 




En resumen, que sí, que envidio a los japoneses. A pesar de su culto por la modernidad más excesiva. Quizá porque bajo varios estratos de tierra está enterrada la espada del samurai. Envidiable  asumir los contrastes,  el tren bala y el Aikido, los robots y el Bushido, el Doraemon y el Honor, el Sumo y el culto a la empresa. 
Una potencia tecnológica y económica que respeta y cuida su legado. El Japón del Shinto, la lírica del cerezo en flor y el respeto a los mayores. Qué paletos y pueblerinos son, sí. Y así y todo sólo tienen un insignificante 5% de paro.

Aquí no nos importa nuestra herencia inmaterial, aquí somos más papistas que el Papa y más multiculturales que un "newyorker" ; somos los más materialistas, los mayores defensores de una postmodernidad inhumana y vulgar. En España, pero sobre todo en Madrid, todo lo que suene a Tradición, legado o Historia produce alergia, o peor aún, arcadas, Aquí no sólo hemos puesto  siete llaves al sepulcro del Cid, sino que fundimos la Tizona para hacer las cuicas (tambores) de las batucadas. “Corruptio optimi, pessima” eso es España, que desde el siglo XIX, como muestra un botón, ha iniciado un proceso de reducción de la vasta herencia antropológica y folclórica de las Españas a cuatro lugares comunes de sol, Flamenco ,playa y orgullo deportivo.

Hicieron falta dos bombas atómicas para doblegar al orgulloso y disciplinado pueblo japonés, irreductible y dispuesto a la muerte antes que a la rendición. Mishima se quitó de en medio por mucho menos de lo que sufrimos en este occidente y en esta Expaña de tapas y sol. Pero claro está, yo no soy Mishima. Ni yo ni nadie de esta piel de toro. 


Respeta a los ancianos. Nunca temas.Vive con honor.
(Código Samurai) 

 (1) Luis Alberto Sánchez había calificado a Riva Agüero como un claro exponente de lo que en Perú representaba ser un «conservador»; a lo cual el Marqués de Montealegre  respondía, entre un tono medio airado y medio amistoso, de forma tajante: «Yo no soy conservador...sino reaccionario». Para él no había nada que conservar en el Perú, se debía reaccionar y volver a los ideales y tareas del siglo XVIII (de “Apuntes para un estudio de la influencia de Maurras en Hispano América”, por José Díaz Nieva) 

….Por eso la modernidad ha sido la prostitución del individuo, el imperio de las modas, de la vulgarización estética; el reino de lo uniforme, la mediocridad, la falta de gusto, el cinismo de la derecha y las mentiras de la izquierda, las boberías, el alcohol, la prostitución y la Coca-cola; la inanidad de la ciencia que no educa, pues no enseña sobre el objeto, sino sobre la manera de usarlo, es decir, no dice cómo se debe vivir, como decía Weber, sino cómo se debe emplear; es la tiranía de la estadística que convierte todo en cifra.” (Damián Pachón, en su ensayo sobre Nicolás Gómez Dávila, “la irreverencia de la inteligencia”

“La democracia no es más que el procedimiento mediante el cual la mayoría esclaviza legalmente a las minorías, es una blasfemia y es el "sistema para el cual lo justo y lo injusto, lo racional y lo absurdo, lo humano y lo bestial, se determinan no por la naturaleza de las cosas sino por un proceso electoral" (7). Y ha sido una blasfemia, entre otras cosas, porque en política "patrocinar al pobre ha sido siempre [...] el más seguro medio de enriquecerse". Ese mundo moderno, democrático, resultó de la confluencia de tres series causales: "la expansión demográfica, la propaganda democrática, la revolución industrial", tal como lo había dicho en 1930 Ortega y Gasset en La rebelión de las masas. (Damián Pachón, ibídem)




martes, 22 de septiembre de 2015

Unete a mi cuchipandi. Join my crew, motherfucker ¡!.


“Se me cae el alma cada vez que oigo a un padre/una madre proclamando que su hijo va a un colegio bilingüe. Dan Lengua, Literatura, Matemáticas, Historia, etc. en inglés..... Y NO SABEN NI LEER NI HABLAR NI EXPRESARSE EN ESPAÑOL. Pues yo tengo inglés nativo y profesional, en francés lo mismo, además me defiendo profesionalmente en alemán, italiano y portugués, diplomado técnico en Turismo y a medias Empresariales. PUES ME ESTOY COMIENDO LOS MOCOS y no me sirve de NADA. Es siempre mejor saber bien tu idioma, tu cultura y tu tradición, porque el resto sobra.” (Mirentxu Am.)

“El idioma español: el castellano (por Eduardo de Prado):En Cataluña el catalán y el castellano, lenguas, se han hecho la guerra en estos 30 últimos años. O mejor: el poder político autonómico nacionalista catalán ha hecho todo lo posible contra el español o castellano para favorecer que se imponga a todos  el catalán. Pero ahora resulta que los comercios están, casi todos, en Barcelona, rotulados en inglés. Y cada vez más.

Pasa  algo  parecido en Madrid. Los de Madrid quería también ser ‘belingües’. Como un día quisieron ‘tener Autonomía’ no castellana, para no ser menos que los catalanes.

Pero hoy,  en Madrid corazón y centro de Castilla,  el inglés le va ganando terreno y espacios al mismísimo español o castellano;  todo se va anglosajonizando… (España empieza a parecer como ‘una Gran Ramera’ que lo vende todo, incluso su alma, a cambio de unos euros  y del turismo, aunque sea de alpargata y bocadillos y lata de coca-cola, o litronas,   pa comer);Además de ese ilegal, ilegitimo y anticonstitucional,  hacer del inglés Lengua Vehicular en la  enseñanza en Castilla-Madrid autonomía (sin modificar  previamente la Carta Magna española vigente ¡!) hoy ya hasta  los hay que te ponen un cartel en Madrid  sólo en inglés y nadie cree  que deban  traducirlo al español o castellano.

Así que,  vienen  los turistas  anglosajones, o de USA o de Australia o Canadá, algo ‘subiditos’ y creciditos, y se creen  que deben  contestarles  en inglés los barrenderos, los taxistas, conductores del BUS, peones en las zanjas de las calles de la Villa y Corte y hasta los pobres  que piden a las puertas  de los Bancos y sobre todo de  las iglesias. Enormes faltas de respeto al sencillo y noble pueblo español. ¡Que torpe eres, España!!Pobre Castilla, pobre Cataluña y pobre España."
(Eduardo de Prado Álvarez )”

¿Qué más puede añadirse? Estoy completamente de acuerdo con Miren y con Eduardo.

¿Por qué se intenta adoctrinar (perdón, educar ) a los niños en la lengua de Shakespeare? Acabo de ver tres anuncios seguidos para que los niños aprendan inglés... tócate las narices.

Los españoles del Cosmopaletismo, epidemia endémica sobre todo en  Madrid y Castilla en general, feudos de la endofobia, se creen que son más multiculturales y “ciudadanos del mundo” que nadie. Tontos útiles de una globalización que busca igualarnos a todos en la servidumbre.

Este desprecio de las propias raíces y la propia identidad, esta exaltación de todo lo foráneo, no sólo no es moderna, sino que es suicida. Lo llamen como lo llamen, es pura y llanamente colonialismo cultural. Luego los que se quejan por la educación en catalán en vez de en castellano, son quienes meten a sus hijos en colegios bilingües a dar historia de España en inglés. Los mismos que se escandalizan porque en lugares de Cataluña se rotule sólo en catalán están encantados con la sustitución de nuestro idioma, el segundo más hablado en el mundo, por el del Imperio.

 ¿Por qué tanto complejo frente al Imperio angloamericano? ¿Qué tienen que envidiar Cervantes, Quevedo o Lope de Vega a Shakespeare? ¿Valle Inclán es menos que Oscar Wilde por ser menos conocido mundialmente? ¿O es menos profundo Unamuno que George Bernard Shaw? Sí, las comparaciones son odiosas y, como decía el fuero de Sepúlveda, “nadie es más que nadie en Castilla”. Y Nadie tendría que ser más que nadie en el Mundo. Bien es cierto, creo,  que hay culturas más excelsas que otras, pero aquí la cuestión no es la Cultura, ni la Literatura, ni las Artes Plásticas, ¿no?  It´s a question of money, poderoso caballero.

Ellos al menos son coherentes. Consecuentes con su competitividad, su hipocresía y su adoración al becerro de oro del éxito material. Que una civilización sea líder mundial no la hace mejor. Ser líder en lo tecnológico o en lo económico no la hace superior. Si algo me ha enseñado esta vida ingrata es que el que llega más alto no es siempre el más apto. Ni el más sano, ni el que más piensa.

“La pobredumbre del individualismo exacerbado y de el encumbramiento del poder económico como regidor de la vida política, social y privada es lo que deseca y carcome cualquier concepto de comunidad y destruye cualquier país.” (D.H)  ¿Eso es lo que queremos?

El inglés como esperanto del mundialismo. Siempre recuerdo lo que contaba Gila en la "historia de su vida", de cuando llegó a NuevaYork : "qué nivel, aquí hasta los niños de 5 años hablan inglés"

Los "hooligans", los borrachos que arrasan Magaluf, los genocidas de los indios de las praderas, los que dividieron la India tras explotarla y torturar a su población , los piratas que asaltaban nuestros galeones, los que casi borran de la faz de la tierra a sus propios vecinos irlandeses, los que han sembrado la división y la discordia desde hace siglos entre los pueblos hispanos...todos hablan o hablaban inglés. Y por no citar crímenes de guerra y de colonialismo variados. Demasiados.

La Historia la escriben los vencedores. Y la Leyenda Negra. Y lo peor es que los españoles y los hispanoamericanos somos tan tontos que nos hemos creído lo que nos contaban nuestros peores enemigos sobre lo que éramos y somos. Somos tan tontos que además de putas, les ponemos la cama y les invitamos a una mariscada.

No hay nada más patético que un tío de Leganés que por haber estado en Praga, NYC, Londres o Budapest se cree más cosmopolita que nadie, mientras desprecia e ignora lo que sucede a 50 Km de su casa.



Queremos ser de Nueva York pero nuestra realidad, por mucha fusión cultural, internet, manga y bandas urbanas es que nacimos y crecimos a orillas del Jarama o el Henares, no del Hudson o el Potomac. Podremos comer todas las hamburguesas que queramos, pero nunca seremos como ellos. Y el día que lo seamos al 100% ya no seremos ni españoles, ni castellanos, ni vascos, ni americanos, sino esclavos felices en un Mundo Feliz.

sábado, 11 de abril de 2015

Miedo a salir de casa. De Elecciones, cobardías, comodidad y compromiso

“Si un hombre no está dispuesto a arriesgarse por sus ideas, o bien sus ideas no valen nada, o bien el que no vale nada es él.”Ezra Pound

El miedo es libre, creo que es el dicho. El miedo, la cobardía y la comodidad. Como alguno ya sabe, estoy colaborando con un partido político “diferente”, difícil de encasillar (o fácil, para bastantes mentecuadradas) un partido que algunos entendemos como “trasversal” y como “casa común” de los que aún amamos o sentimos Castilla en la capital de este Imperio austrohúngaro llamado España.

El caso es que estamos intentando completar las listas electorales del PCAS en la Comunidad de Madrid y en poblaciones tan importantes como Móstoles, Alcorcón, Pinto o la muy emblemática y castellana ciudad de Alcalá de Henares.

Y bien, ante la petición de ayuda y colaboración a propios y extraños me he llevado alguna sorpresa agradable (muchas gracias, Patty Móstoles, heavy progresista y mejor persona, o Mari Carmen, conservadora católica e hija de militar pero también muy grande). Los compañeros/as de ciertas asociaciones. Y tantos/as otros/as que nos estáis ayudando a completar nuestras listas firmando las autorizaciones y aportando fotocopia del DNI.

Pero también te llevas más de una desilusión. Sobre todo de personas muy próximas que recular o nos niegan su apoyo por miedo a posibles consecuencias (“estoy opositando o buscando trabajo y quiero aparecer neutral”, etc).  En realidad ir como independiente en una lista de una coalición política como es Partido Castellano-Tierra Comunera-Pacto por Madrid-Pacto por Alcorcón-Guadarrama en Marcha-Compromiso por Cenicientos, etc. no compromete a nada, sólo a ayudarnos a poder ejercer nuestro derecho democrático a presentarnos a las elecciones municipales y autonómicas. Así y todo, hay quien tiene miedo o no quiere mojarse en nada (eso dicen, aunque luego se entreguen a otras cuestiones). Todo muy respetable y comprensible.

Podemos hacer Historia llegando a presentar candidaturas en 21 municipios de la Comunidad de Madrid. Nuestros pronósticos nos sitúan a años luz de los grandes partidos, con muy pocos votos. Esa es una de las armas que utilizan los que nos ridiculizan, e incluso el “fuego amigo” que dice que lo nuestro es “una tontería” io . que “lo vuestro no es un partido”

Mas nuestra carrera es de fondo; no somos ni podemos ser cortoplacistas. El objetivo es mantener la llama para que no se pierda la poca identidad castellana que queda en Madrid. A pesar de décadas de descastellanización desde el poder (estatal, autonómico, internacionalI), desde los intereses de la globalización que impulsa el #Cosmopaletismo. A pesar del falseamiento de nuestra Historia, negando u ocultando  nuestra identidad, enseñando una realidad sesgada en escuelas y medios de comunicación.



No vamos contra nadie, ni contra la unidad de España, ni contra otros territorios u otras identidades. Simplemente defendemos nuestras raíces y nuestra tierra. Es duro que te insulten o ridiculicen al grito de nacionalista o paleto. Algunos llevamos años de incomprensión y lucha solitaria. Sólo los mejores, los supervivientes, los más duros estamos hechos para esta causa. Pero mientras uno sólo de nosotros respire, Castilla vivirá.

domingo, 14 de diciembre de 2014

CARABANCHEL IS NOT CARPETANIA. (LA AMENAZA FANTASMA)



CarabanchelLibrefasKATU


Éramos pocos, y parió la Carpetania. Si nuestros ancestros prerromanos levantasen la cabeza….

Lo hemos repetido hasta la saciedad: para ser castellanista hace falta tener ganas. Porque muchos no nos entienden y los que nos entienden puede que nos rechacen por sus prejuicios, propios y ajenos. No voy a entrar nuevamente en los defectos intrínsecos de los llamados castellanismos ni en las amenazas externas habituales, a derecha e izquierda, desde la periferia separatista al centralismo españ-olé y fandango.

No, hoy nos enfrentamos a una nueva amenaza. Nuestros textos proféticos nos avisaban de que este día podía llegar. Lo que ocurrió en el s. XX en Cantabria con la exaltación del pasado prerromano y la invención de una identidad parecía no extrapolable a otras partes de las Castillas.
/ Curiosamente, en cierta ocasión comentábamos un “castellanista en el exilio” americano y yo precisamente que por la misma regla de tres que el nacionalismo cántabro reivindicaba una época ancestral en la que sus antepasados tuvieron en jaque al mayor Imperio de la época (esos mismos ancestros que luego serían deportados o exterminados por los mismos romanos, aunque esto suelen pasarlo por alto) también en otros puntos de Castilla podría reivindicarse esa etapa histórica diferencial y borra de un plumazo ión Roma, Al-Andalus y sobre todo los siglos de Castellanidad cristiana, o Cristiandad castellana, que lo mismo da. Y así, ver un resurgimiento de la Celtiberia, los arévacos, pelendones, titos y belos, y en lo que a los del centro nos concierne, la Carpetania/

Pues he aquí que los textos proféticos tenían razón : el anticristo ha llegado a la provincia de Madrid (invento de 1833, para quienes creen que es algo proveniente de las normas dictadas a Moisés en el Sinaí o de los superiores desconocidos)

No teníamos bastante con combatir a cantabristas, españolistas, catalanes y vascos, la mancheguización de Castilla-La Mancha, el cosmopaletismo madrileño, o los localismos provincialistas, sino que ahora además ha aparecido lo que los castellanistas madrileños temíamos hace tiempo: han surgido un blog, una página de feisbuc y algún que otro perfil de esa red social reivindicando una supuesta identidad carpetana en buenos términos con los “hermanos manchegos” pero totalmente distinta al resto de Castilla. De hecho, para estos visionarios Madrid no tiene nada que ver con Castilla. Y la llamada Castilla la Nueva no fue sino una rebautismo del Reino de Toledo. Vamos, que habemus nacionalismo madrileño. Tan infundado e irreal como otros. Pero bueno, cada uno es muy libre de reinventar la Historia a su gusto. Eso sí, que luego no nos digan que les faltamos al respeto por considerar aberrante y antihistórico reivindicar a un pueblo prerromano con la bandera de la C.A.M. O llevar guerreros medievales con una bandera inventada en 1983. Bandera que, por otra parte, su creador diseñó en rojo carmesí precisamente para señalar las raíces castellanas de esta nuestra comunidad.10369890_285339168315841_3753986813971522207_n
(Curiosa readaptación de la bandera que llevaban los hinchas del Atlético de Madrid en los años 80)


Uno de los problemas de la España contemporánea es que cualquiera se cree historiador, psicólogo o entrenador de fútbol. Y encima te vienen dando lecciones de Geografía, de Arqueología o de Historia a los “malvados imperialistas” a los que en el colegio nos enseñaron que Madrid era Castilla la Nueva, que en la Facultad de Geografía e Historia se nos repitió que Madrid nunca había sido otra cosa más que castellana desde el s. XI hasta el s. XX.

Cómo nos engañaron en 1983, haciéndonos creer que el invento autonómico iba a ser una cuestión meramente administrativa y descentralizadora. De esos polvos, de su Telemadrid y sus competencias en Educación vienen estos lodos.

Y visto que la locura va a más, yo ya he decidido que si alguna vez se establece por Ley que Madrid no es sino la prolongación, tal cual, de los pueblos carpetanos anteriores a la llegada de Roma, reivindicaré el hecho diferencial de Carabanchel, que desde el s. II d. c al menos fue romano, en cuyos garbanzales se encontraron restos arqueológicos romanos y que por supuesto no tiene nada que ver con esos bárbaros carpetanos.

CARABANCHEL IS NOT CARPETANIA. MADRILEÑOS GO HOME ¡!

jueves, 6 de noviembre de 2014

Quien ríe último

(Un Disclaimer de esos : esta entrada no va dirigida contra quienes, de buena voluntad, creen que Podemos es la patada en la espinilla del sistema, ni va contra quienes, equivocadamente, se dejan la piel por sus semejantes y por sus hijos en logias, asambleas, tabernáculos, plataformas y demás. Esta entrada es sólo un desahogo contra los capullos y capullas que te tratan con la suficiencia y la superioridad del estúpido arrogante poseedor de las respuestas. De las respuestas del telediario o de su secta)

“Two Things Are Infinite: the Universe and Human Stupidity” (F.S. Perls)


Me voy a reir un montón. Cuando vuestras "asambleas de majaras" se autodestruyan en debates estériles.

Cuando vuestro Robespierre de turno decida cortaros la cabeza o Ramón Mercader os clave el piolet en la sien. Cuando vuestra supuesta alternativa hegemónica implosione por sus propias contradicciones internas (marxismo 100%) . Cuando lloréis por las esquinas al ver cómo vuestro Moisés  no os lleva a la Tierra prometida, sino a más miseria y desesperación.

Cuando os percatéis de que la Libertad soñada es un campo de concentración, o más bien un gulag. Cuando perdaís la Esperanza en que algo pueda cambiar.

Los españoles no buscan un líder, sino un Mesías. Pues que os aproveche. Pero delante de vuestras sonrisitas condescendientes, os lo digo: si queréis saber qué es lo antisistema, lo verdaderamente revolucionario, investigad a quiénes no se puede criticar y por contra quiénes están anatemizados por el sistema. O de quienes no se habla, y si se nos nombra es para ridiculizarnos.

Recordadnos entonces, aunque sea brevemente, a los locos y friquis de los que os reíais. Los que no salíamos en televisión ni teníamos acceso a grandes sumas para sufragar nuestras campañas electorales. Los que, humildemente, desde pequeños movimientos sociopolíticos llevamos luchando DE VERDAD contra el sistema. Pero no nos dejamos fagocitar ni sucumbimos a bellos cantos de sirena.

Cuando esta borrachera colectiva de paso a una terrible resaca y después al más completo vacío, recordadnos. Y pensad que quizá teníamos razón. Y, ya de paso, leed 1984 de Orwell y reflexionad sobre los paralelismos entre la disidencia prefabricada (Goldstein ) y la situación actual.


Aunque tal vez el que esté errado sea yo. Quizá el pensamiento crítico tenga sus días contados. Quizá cuando los vuestros lleguen al poder censuren este blog y cercenen definitivamente la libertad de expresión. Espero que no sea así. Por vuestro propio bien.

Pero estoy convencido. Algún día vuestras condescendientes palmaditas en el hombro, vuestra indignación contra los no creyentes en vuestra religión y vuestro profeta, vuestras batukadas y chamanes de la pachamama, vuestras Femen y vuestras blasfemias darán lugar al caos, a la muerte y a la desesperanza.

Y  cuando llegue ese día, algunos seguiremos donde estábamos. Luchando en nuestra trinchera, quizá un puñado. Hasta el final. Por todo lo noble y lo bueno.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Basura de ciudad

Sinceramente, no sé de quién es la culpa del conflicto de la limpieza viaria de Madrid. En las calles se acumulan los desperdicios desde hace días, semanas. No deja de ser paradójico que nuestros gobernantes, locales y autonómicos, nos machaquen día y noche con la cantinela de lo modernos, europeos y cosmopolitas que somos, mientras que las calles transmiten un mensaje de suciedad y de tercermundismo poco acordes con la que iba a ser sede de los JJ Olímpicos. 

Como todo lo que tiene relación con los políticos que sufrimos, hay un divorcio entre el mensaje y la percepción que de la realidad tienen los “responsables” de nuestra cosa pública, y la realidad (y suciedad) de nuestras calles.

Ayer, hablando con unos amigos, parece que colegí que la raíz del problema estaba en los grandes recortes que iban a sufrir, en número de empleados y en salario, los trabajadores de la limpieza. Bien, desde mi modesta opinión, otra prueba más de que la privatización de servicios fundamentales o su concesión a empresas privadas no son la solución a los problemas de los ciudadanos, no son esa panacea universal con la que nos intentan embaucar.

Una vez dicho esto, me resulta muy difícil escribir estas líneas sin insultar al energúmeno o energúmenos, vándalo hijo de su madre, que ha realizado una pintada en la fachada de mi casa, justo debajo de mis ventanas, con dos palabras que me niego a reproducir: bueno, la primera es BOTELLA, la segunda prefiero omitirla por lo insultante y soez. No obstante, si el ayuntamiento no responde satisfactoriamente a la denuncia que vamos a poner, me reservo el derecho de difundir tan ofensiva imagen.

Resumiendo: basura en las calles, basura en las mentes de nuestro ayuntamiento, para el que la prioridad deberían ser los problemas de salud pública de sus ciudadanos, y mucha basura en las manos del cerdo o cerda que realizan actos vandálicos en las paredes de trabajadores o, en mi caso, desempleados de larga duración. Eso sí, no se les ocurriría hacer la pintadita de las narices en Cibeles o en el barrio residencial de la alcaldesa. Es mucho más cómodo fastidiar a una comunidad de vecinos que con gran esfuerzo acometió las obras de revoco y pintura de la fachada.

Basura de ciudad, basura de país. Y siempre pagamos los mismos los platos rotos. 

martes, 17 de septiembre de 2013

De Madrid 2020, el Cosmopaletismo galopante y una relaxing dosis de justicia poética

He tardado días, a fe mía, en escribir esta entrada. No quería hacer leña del árbol caído, aunque ese árbol fuese una candidatura olímpica encabezada por quienes defienden un modelo de Madrid que yo aborrezco visceralmente.

De entrada: yo no quería los Juegos. Hay quien defiende que hubiesen sido buenos para reactivar la economía madrileña.  Otros pensamos que los únicos beneficiados hubiesen sido determinados amigos de la facción PPera de la Casta. En el mejor de los casos, hubiera supuesto un parche, “pan para hoy, hambre para mañana”. Mucho hambre para mañana, en forma de más endeudamiento público y recortes.
 
Pero bueno, para ver las objeciones económico-sociales ya hay páginas y foros enteros (sinceramente, no sé de dónde sacaron que el 91% de españoles apoyábamos los JJOO). 
 
Por lo que a mi respecta, todas las candidaturas olímpicas madrileñas hasta el momento han sido fiel reflejo de la situación que sufrimos los pocos madrileños concienciados con lo que somos y de dónde venimos. Y me atrevería a incluir que sufrimos los madrileños que aún no hemos sido lobotomizados por la estupidez de masas promovida desde los poderes públicos. 

 
Y esta situación que sufrimos se puede resumir en un palabro: COSMOPALETISMO.
Sí, ese es el neologismo que mejor refleja la manera de actuar de nuestros gobernantes y la de miles de paisanos. 
 
Así, lo que vimos en Buenos Aires fue la quintaesencia del cosmopaletismo institucional.
En este blog hemos hablado repetidas veces de este mal endémico típicamente español, que en Castilla, y sobre todo en Madrid, tiene su principal exponente. Desprecio por las propias raíces, por todo lo que suene a rural, agrario o “paleto”. Pensar que somos los mejores oé oé oé, los más cosmopolitas/ciudadanos del mundo mientras que vivimos aislados de los problemas y realidades que se desarrollan a 60 km de la capital del Reino. Si el día de mañana una tormenta solar acabase con nuestra civilización tecnológica, millones de madrileños habrían de subsistir de ese campo despreciado, de ese campo castellano. Ya de hecho, muchos no lo saben, pero el agua de poblaciones enteras madrileñas depende de provincias limítrofes (y hermanas) como Toledo o Guadalajara. 

 
El cosmopaleto cree firmemente que cualquier manifestación cultural del mundo es respetable, mientras que desprecia y ridiculiza la tradición y folclore de su propia tierra. El cosmopaleto prefiere el idioma inglés, los bailes “étnicos” y esencialmente le va el “buenrrollito” bobalicón.

 
Curiosamente, nuestros especímenes cosmopaletos por una parte presumen de ser ciudadanos del mundo, pero por otro lado tienen a gala un nacionalismo español casposo-torrentiano (yo soy españo, españo, españooo) España de charanga y pandereta, torito de Osborne, tablao y triunfos deportivos. Esa España re-inventada en el s. XX que en el caso de Madrid reniega de su identidad sustituyéndola por un invento cutrespañol que fusiona lo peor del casposismo cañí con una admiración casi religiosa por todo lo que viene de fuera y/o todo lo que huela a “moderno”. 
 
Lo que vimos en Buenos Aires no fue la derrota de una candidatura olímpica, ni el ridículo de una alcaldesa que quiso ir de“guay” y le salió el tiro por la culata. 

 
Lo he escrito aquí otras veces. Aprender idiomas es bueno, viajar, conocer y respetar otras culturas también. Todos somos ciudadanos del mundo, todos habitamos este planeta. Pero nuestra cosmovisión, nuestro idioma, el paisaje en el que hemos jugado y crecido es uno concreto. Como decía Mariano Fuente, tus problemas cotidianos son los de tu ciudad, tu provincia , tu región, tu país, y así sucesivamente. Nadie vota en unas inexistentes elecciones de la ONU. 

 
Dicho todo lo anterior, las cosas van a seguir igual. Aunque se marchase el actual consistorio. Para el PPSOE e IUpyd Madrid sólo es un bastión desde el que defender sus intereses “nacionales. Ni Madrid n los madrileños les importamos en realidad, la prueba está en las candidaturas a las elecciones locales, o en cuántos diputados por Madrid no sólo no son madrileños sino que no hacen nada por su electorado (esto pasa igual en el resto de Castilla. Ojalá fuésemos como EEUU, donde los elegidos velan en primer lugar por sus electores). 

 
Telemadrid y los medios del sistema seguirán “vendiéndonos” el mismo Madrid, estúpido y sin identidad. Los libros de texto de la Comunidad seguirán sesgando una parte esencial de nuestra Historia y esencia. La gente seguirá viviendo en este Madrix (1) Y así será mientras los madrileños no se conciencien de que entre el universo proceloso y la república independiente de su casa hay otras realidades que conforman nuestra ciudad y nuestra provincia. 
 
Por último trascribo las palabras de Eduardo de Prado sobre el uso del idioma inglés en la presentación:

Yo me avergüenzo de los castellanos y de los españoles que exigen a todos hablar en inglés nada más se sale de España. O en todo Organismo oficial. Es de paletos acomplejados. Ellos sí. Eso sí que es humillante, pueblerino, intolerable. Debió hablar Castellano o Español, lengua de 600 millones de hablantes, de España y de Buenos Aires por cierto y oficial de la ONU y en 20 naciones. ¡Ya basta!! Si Rubén Darío y Andrés Bello levantaran la cabeza ¡¡ Dios mío!! Los de la Patria de M de Cervantes hablando todo en inglés en la patria de J.L. Borges. Dios mío, que vergüenza. España anda desnortada, perdida, sin cabeza. España anda sin rumbo. Viva la Lengua Española. ¡¡Señor apiádate de esta España, perdida, desnortada, humillada, sin rumbo!!!. Apiádate de nosotros. Que la Virgen María y el Apóstol Santiago patrón de España, nos ayuden.” (Eduardo de Prado Álvarez, presidente del PCAS Cataluña- PCAT)

1) Véase la entrada “Madrix” de este mismo blog, sobre el Matrix en el que vivimos los madrileños.















miércoles, 15 de mayo de 2013

Mi pregón de san Isidro.

Son las fiestas de mi pueblo. San Isidro, el patrón campesino en ésta que algunos creen NuevaLLor  mesetaria.  Madrid, Magerit, Mantua Carpetanorum de mis desvelos. Creo que era Camilo José Cela el que decía que Madrid estaba a medio camino de Navalcarnero y Kansas City.  Yo prefiero pensar que Madrid, con sus millones de habitantes e invitados, sigue siendo un poblachón castellano, que dijo el otro.

En fin, que son las fiestas de mi pueblo. Me resulta difícil disociar esta fecha de un cúmulo de sensaciones y sobre todo, recuerdos.

San Isidro es la pradera, con sus chulapas, sus goyescos, sus rosquillas tontas y listas.

Pero para mi San Isidro es mucho más.

Son los sanIsidros perdidos y que ya no volverán: En los 80, conciertos al aire libre, muchos conciertos. 1984, 1985, 1986… El parque del Oeste, primero, y el Rockódromo de la Casa de Campo, después. 

Radio Futura, Golpes Bajos, los Smiths, La Frontera, Los Elegantes, Glutamato Ye-yé (impagable Iñaki cantando “soy un socio del Atleti” subiendo por la tramoya o encarándose a los punks que arrojaban objetos), Derribos Arias, Ana Curra, Loquillo , la Orquesta Mondragón…olor a fritanga, barbacoa y “maría”, litronas de Mahou en cubos llenos de hielo. César, Lolo, Pilar y las veterinarias…Son las bajadas al centro con Carlos, Angelines y Yolanda.

Y había unos SanIsidros de tradición y folclore. Castizo y castellano. Todos los 15M teníamos una cita con el Nuevo Mester de Juglaría en la Plaza Mayor. 1982, 1986, 1988…Los primeros años con cientos de banderas de Castilla, rojas o moradas, y gritos de “Castilla entera se siente comunera” cuando el NMJ  cantaba el “Canto de Esperanza”. Qué se hizo de todo ese fervor y de la gente que empuñaba esas banderas, a menudo me lo pregunto.

Lo que sí que tengo cada día más meridianamente claro es que las instituciones públicas madrileñas, tanto local como posteriormente autonómica, en los 80, mientras apoyaban manifestaciones “modernas” “posmodernas” o lo que fuese, consintieron y/o apoyaron manifestaciones tradicionales. Incluso con Álvarez del Manzano el Nuevo Mester de Juglaría no faltó a su cita isidril. Luego llegarían los 90, de  gallardones, multiculturalidades y cosmopaletismos, y la vertiente tradicional-rural de nuestra cultura empezó una etapa de marginación y ostracismo. 

De entrada, el Nuevo Mester pasó a estar proscrito en el día grande de la Villa y Corte, y sus conciertos en la plaza mayor fueron eliminados del programa. Si se les preguntase a los responsables de la cosa cultural y lúdico-festiva seguro que nos hablarían de mercado, modernidad o cualquier bobaliconada.

Pero algunos, que ya sabemos más por viejos que por diablos, sabemos que el poder (municipal, autosúyico, etc), no da puntadas sin hilo. Lo que no se ve, no existe. Si Madrid ya no es castellano, porque así lo han decidido los que mandan, pues para qué dar preeminencia a su folclore en las fiestas del pueblo. 

En todo caso, Madrid, como rompeolas de las Españas, puede acoger festejos populares de cualquier región española. Y así, el folclore castellano pasa a ser uno más (más bien uno menos), como las sevillanas, las muñeiras del centro gallego, los bailes de Bollywood o las batukadas que tanto le gustan a las masas convenientemente aborregadas.

Decía cierto ministro de propaganda que una mentira repetida miles de veces se convertía en verdad. Los dirigentes madrileños desde mediados de los 90 se han empeñado en repetir eso de que la identidad de Madrid es que no tenemos identidad. O, como mucho, alguna pincelada castiza, para contentar a los mayores del lugar. Y en esa política de descastellanización y silenciamiento de cualquier seña de identidad anterior al Madrid de verbena y zarzuela hay que inscribir la desaparición de los conciertos del NMJ en San Isidro. Pero, en fin, esto es como predicar en el desierto. A quién le importa todo esto.

Feliz San Isidro os desea un “madrileño viejo”. Viejo y cansado.

(publicado originalmente en este mismo blog hace un año)










domingo, 12 de mayo de 2013

De nacionalistas con boina, héroes del teclado, y otras mixtificaciones.

ImagenporPCAS_Valladolid
Imagen tomada de: Partido Castellano


“…aunque quedemos un puño, hasta el fin combatirá. Que nunca nos diga el pueblo que nos echamos atrás. SI LA SUERTE NOS FALTARA, EL VALOR NO HA DE FALTAR” (de el Poema de los Comuneros, Luis López Álvarez)


Ayer nos congregamos en Valladolid un puñado de patriotas. Sí, llamemos a las cosas por su nombre. Un puñado de personas que aman a su tierra, sus campos de trigo y vides, sus pinares y encinares, sus montañas, sus ríos, sus gentes austeras y sencillas, sus tradiciones, su folclore. Un puñado de castellanos a los que les duele la agonía de un país que llegó a dominar no sólo la península, sino medio mundo. Un país que vé cómo sus hijos tienen que emigrar, sus pueblos se convierten en geriátricos, su patrimonio artístico se cae a pedazos, sus recursos naturales son expoliados por intereses extranjeros, sus provincias son objeto de proyectos devastadores para el medio ambiente (fractura hidráulica, minería agresiva). Un país en el que el agua de uno de sus principales ríos, en vez de regar sus antaño feraces riberas, se va a tierras levantinas para que sean otros los que se desarrollen. Ayer nos congregamos en Valladolid un puñado de patriotas. Esto no debería ser noticia excepcional, pero lo es.

Evidentemente, no hablo de España, las Españas, la España total que también me duele y que ha resultado ser una hija malcriada y desagradecida, una hija  que se droga, se aprovecha de la paga que le dá Mamá Castilla, la insulta, apalea y encima se queja de la mala educación recibida. Hoy no toca hablar de España. Hoy toca hablar de una de sus partes, parte fundamental, ninguneada, negada en su identidad, colonizada y víctima de un genocidio cultural. Hoy no toca hablar de España, de España se habla todos los días, de Cataluña o el País Vasco se habla todos los días, de Andalucía o Galicia se habla muchas veces. 

De Castilla no se habla nunca. Ni siquiera existimos. En una ocasión, me preguntó un primo de mi mujer, andaluz, qué sentido tenía un nacionalismo/regionalismo castellano, que de quién nos queríamos separar. Yo, sinceramente, hay días que querría separarme del resto de la ciudadanía española. Pero no, nosotros no queremos separar. Todo lo contrario. Queremos reunir lo que durante siglos fue una misma entidad jurídica, social y cultural.

Queremos desfacer los entuertos de nuestra Historia reciente. La Historia ha sido injusta con muchos pueblos: con unos kurdos que se vieron repartidos entre países hostiles, unos armenios casi exterminados, unos húngaros a los que se les quitó la mitad de su territorio, etc etc y etc. Pero hablamos del pueblo castellano: el que ha dado (y sigue dando) todo por España, cuyo blasón aparece en el primer cuartel del escudo de todos los españoles,  cuyo idioma se habla en cuatro continentes, que sacrificó sus bosques para la construcción de los barcos que cruzaron la mar oceana y para pasto de los rebaños que proveyeron de lana a media Europa. Ese pueblo castellano, ni se le reconoce como tal, ni se le espera. 

Los irlandeses estuvieron a punto de ser borrados del mapa por el imperio británico, que les abocó al hambre y la emigración, pero hoy día todo el mundo les conoce, su música popular ha conquistado a millones de personas, su identidad está más viva que nunca, en Limerick, Londonberry o Boston. Los escoceses se quejan amargamente de vivir sojuzgados por sus vecinos ingleses. Pero todo el mundo conoce el timbre de la gaita escocesa, las telas de sus kilts, el misterio de sus castillos y lagos, o la gesta de William Wallace.

Los castellanos, gracias a una labor de genocidio cultural sin parangón en toda Europa, en muchos casos ni se sienten castellanos. Nuestra identidad está siendo borrada con los medios más diversos: con el mestizaje intercultural (que no multiculturalismo), con el nacionalismo español, español, español (un cutrespañolismo torrentiano de torito de Osborne y selección, devoto no de “Frascuelo y de María” sino de Iniestas y FernandoAlonsos). Borrada en el norte por un provincialismo disfrazado de nacionalismo y basado exclusivamente en la mitificación de un pueblo prerromano exterminado por Roma y una identidad construida sobre la tenencia de vacas y un dialecto asturllionés. Por no hablar de los diversos señoritingos: los que desde la prosperidad que da la agricultura vitivinícola y la horticultura o desde la prepotencia de la capitalidad del Reino, desprecian cuanto ignoran (qué Machadiano estoy) y desprecian fundamentalmente a una Castilla que identifican, ora con lo rural y lo paleto, ora con gestas históricas pasadas.

Colonialismo interior, un pueblo que ha perdido el orgullo (y los huevos), una ciudadanía que sólo se moviliza por el fútbol o un concurso de televisión. ¿ No son motivos suficientes para reivindicar ? Amo a mi tierra. No me da vergüenza. Conocí el mediterráneo de adolescente. Mi infancia transcurrió en lás riberas del Eresma, del Tajo y del Henares. Entre trigales, casas de adobe y piedra, entre el olor del ovino y la música de los chopos. Ya soy demasiado mayor para cambiar. No pido a nadie que me entienda o comparta mis sentimientos. Sólo pido respeto. No se me respeta ni a mi ni a mis padres y abuelos, que tanto amaron estos ríos, estos campos, y ciudades ingratas como Madrid.  Los mismos que se reconocen en su idioma gallego o en sus tradiciones andaluzas ridiculizan mi identidad y no respetan mis creencias. Ya estoy harto, y voy a obrar en consecuencia. No voy a perder ni un minuto de mi tiempo con quien no quiere ver más allá de sus prejuicios. Que me dejen a mi con los míos. 

¿Soñadores transnochados, “nacionalistas con boina”? Si ser nacionalista es ver con dolor la decadencia y el abandono de la tierra de tus antepasados, entonces lo soy. 

Si ser nacionalista con boina es indignarse al ver cómo tus propios paisanos renuncian a defender sus raíces, cómo se disfrazan de rocieros y acuden a ferias de Abril mientras ridiculizan o ignoran sus propios bailes y tradiciones, lo soy.
Si ser nacionalista con boina es estar hasta los mismos de esos tontos útiles del sistema que se sienten  “ciudadanos del mundo” mientras el agua de su casa viene de Guadalajara (Sorbe), comen pan elaborado con harina de Aranda y comparten medio físico e Historia no con el Senegal, sino con otras provincias mesetarias, lo soy. 

Si ser nacionalista con boina es tener que enfrentarme con esos que hablan de acabar con las fronteras en el mundo mientras aplauden unas estúpidas fronteras entre Meco y Azuqueca o entre Valdemoro y Seseña, lo soy. Esos queridos y entrañables ciudadanos tan abundantes en Madroñistán, escandalizados porque muchos catalanes no se sienten españoles, mientras ellos no se sienten castellanos (la paja en el ojo ajeno)-Sois muchos, puede que seáis mayoría, pero sois  o tontos útiles, o ignorantes, o malintencionados, o hooligans de unos y otros, o nacionalistas españoles de la peor especie (1)

En fin, que ayer nos congregamos un puñado de personas hartos de todo esto. Pocos, incluso algunos con visiones ideológicas y/o territoriales antagónicas. Unidos por una tierra que agoniza. 14, 17, 11 ó 19 provincias.  Ante una situación de ninguneo total, hay que resistir. Resistir para existir. Y mañana discutiremos todo lo demás. Si es que hay mañana para nuestra gente y para nuestra identidad. 

Críticos y enemigos tenemos en cada esquina: desde el hooligan gallego que baja a la meseta a insultar y faltar, hasta el cateto manchego, burgalés o segoviano que no se habla con el de la provincia (o el pueblo) de al lado.  Desde el prepotente valenciano que dice que habría que bombardear todo el interior peninsular, exterminarnos y dejar la meseta como reserva de agua dulce para sus huertos hasta el provinciano que culpa de todos sus males a Pucela, a Toledo o a Madrid. Desde el montañés o el riojano que preferirían una trepanación sin anestesia a considerarse paisanos de uno de Burgos o Soria. Desde el señorito cosmopaleto madrileño que cree vivir en el centro de Manhattan en vez de en el centro de la meseta, hasta el panmancheguista que niega la identidad de la Alcarria de Guadalajara, la serranía de Cuenca o el resto de comarcas del sur.

Pero los peores, los lastres interiores: esos que dicen llamarse castellanistas, pero nunca apoyan o vienen a nada (“es que esos hablan sólo de Castilla y León”, “no, es que el acto es de los pancastellanistas”, “no me junto con carreteristas”, “es que los de ese partido me caen mal”, “yo con vosotros, no me voy ni a por vino”…). Todos esos castellanistas de teclado que elaboran mapas y sesudos tratados sobre las comunidades de villa y tierra y son incapaces no ya de desplazarse a 30 km. de su pueblo, sino de colaborar en una página de internet . Todos esos que ponen pegas a todo mientras otros damos la cara en la calle arriesgándonos a que nos la partan un día (ayer estuvimos muy, muy cerquita). Luego están esos que se desplazan cientos de kilómetros para celebrar  el primero de mayo en Madrid mientras un sexagenario de Cuenca se desplaza cientos de kilómetros para reclamar un futuro para el medio rural de su “autonomía”.

Puede que seamos la última trinchera, si nadie nos da el relevo. Puede que estemos haciendo muchas cosas mal. Puede que la música folclórica castellana ya no atraiga a la gente (¿qué opción nos dáis? ¿qué pongamos sevillanas en un acto del PCAS? ) Sin duda muchas cosas deberían cambiarse. Pero desde luego nunca se nos podrá echar en cara que nos quedamos en casa. Ayer , en Pucela, hubo más seguidores del Deportivo de la Coruña que castellanistas en las calles de Valladolid. Y eso debería darnos que pensar a todos. Y no sólo que pensar, sino de salir a la calle a darlo todo.

253369_252896958181382_1726044395_n
(1) el nacionalismo español que dice defender a España y su unidad mientras desprecia e insulta a diversas de las regiones que la componen. Vamos, esos imbéciles que dicen amar al todo, pero odian alguna de las partes.

Colaboradores