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miércoles, 9 de julio de 2025

1981: Ávila, Madrid y el Everest


" Reza con nosotros y te salvarás/ reza con nosotros con Uro, César y Pululu,

Y rece usted más , con Pululu / si escuchas a nuestros curas en la Gloria te verás....

Exegetas, anatemas, Mateo y Juan, Lumen Gentium, el Concilio, Anás y Caifás 

serán tuyos , con solo escuchar, serán tuyos...si escuchas a nuestros curas en la Gloria te verás...."

( Reza con nosotros, versión de "Viaje con nosotros" de la Orquesta Mondragón. Autores: Julio Bravo y Vicente Hernández ) 


Sí, lo sé. Este blog ya no trata temas interesantes, hace mucho que no escribo de castellanismo (para eso ya está el blog https://porlaunidadcastellana.blogspot.com/ ) ni de Geopolítica, Historia o humor ( para eso ya tengo el blog de https://vinniecarabanchelwriter.blogspot.com/

El caso es que estamos en Julio de 2025. Y viene a mi recuerdo, caprichosa memoria, Julio de 1981.

Era Julio de 1981 .  44 años ya; en estos días emprendía un viaje en unas UT 440 de Renfe hacia la ciudad de los Santos, las murallas y las yemas, acompañado precisamente por otro Julio, de Bravo apellido y periodística profesión. 

Un viaje, una aventura. Con Julio, Cristina Abradelo,  Javi Martín Lluch,  Gloria Canencia,  Nacho Tobaruela,....¿qué habrá sido de todos ellos ? 

Es cierto que desde niño odiaba el verano pero en mi adolescencia y juventud el señor estío y yo firmamos una tregua en la que viví algunos de los mejores días de mi vida. Acampadas por las montañas, días de playa en Guardamar, momentos de meditación/comunión con la campiña arriacense, amigos "Para siempre" en un barrio vacío pasándolo bien junto a un puesto de helados....

Y todo empezó en 1981. Casi siempre he visto 1983 como el año del cambio, el punto de inflexión en el que dejamos una parte de nuestras vidas para empezar otras nuevas (la Universidad, la parroquia de Santa Rita, el camino inexorable hacia la mili y la "madurez") Otras veces pienso que fue 1985 el año del cambio, en el que se rompió la "gran comunidad juvenil" fragmentándose en pandillas, el año de los conciertos en Camoens, otro hito en el sendero de pérdida de la inocencia. 

Pero en realidad. cuanto más lo pienso, mi gran año fue 1981. A nivel académico al menos. Las mejores notas de mi vida, mis padres encantados, los mejores amigos que se podían querer (tan solo dos o tres años después seríamos desconocidos. C'est la vie? ) De hecho, habría que considerar los años como años académicos, en este caso el 1980-1981. 

Cuántas emociones en tan poco tiempo:  la muerte de John Lennon, la canción de Paraíso, que parecía escrita a medida para nosotros quinceañeros, el 23-F . descubrimientos vitales a diario... Y lo peor: la muerte de mi cuñado Luismari que cambiaría por completo la vida de mi hermana y mi sobrino, y subsidiariamente a mi familia toda.  

15 años 15. Todavía se consideraba a Madrid como parte de Castilla la Nueva y no se había inventado la comunidad autónoma de Madriz. Ni la de Costilla a la Plancha. No se había descuartizado y condenado al olvido a Castilla.  Y  Aquellos fueron los años en que la España de antes murió. Para bien y para mal. 

Y llegamos a julio. En Julio de 1981 acudiría, rarito que era uno, a unos cursillos en Ávila en lugar de a la acampada de Picos de Europa. Serían días de formación, diversión, cambiar la letra del "viaje con nosotros" de la Mondragón. De hacer el chorra pero en un ambiente sano. De quitar puertas de habitaciones y ducharnos con agua helada. Alli conocería a sacerdotes que ahora son obispos (uno incluso fue Primado de España ) . Sería la segunda vez que me alejaría de mi familia y tendría que "buscarme la vida" de alguna manera ( y la primera con chicas por medio. Primeros amores, primeros dolores, la historia de mi adolescencia: Rosa, hermosa, dieciséis....) 

El caso es que aquel Julio tan distinto y distante a estos días me hace evocar esa España que ya no era la de antes pero tampoco la de hoy. Para bien y para mal. Mis amigos de "Almena" emulaban al Nuevo Mester de Juglaría en las fiestas de san Cristóbal, el PSOE aún no había gobernado ni un día este sufrido país,  aún quedaban muchos cambios por ver en muy pocos años. El mundial de "Naranjito", las partidas de Monopoly con Montes y compañía, los años intelectualoides, Santos, Pedro Ignacio, los niuromantics y los mods,  excursiones a Segovia, la visita de Juan Pablo II, la  selectividad, la Universidad, la mili...

En 1981 el que esto escribe estaba en la cumbre. Todo era posible. Y todo maduraría en esos años históricos para España (y para mi) , entre 1981 y 1983.  Estaba en la cima del Everest. Podría haber sido un gran periodista, un historiador investigador, un abogado.....

¿Qué pasó para que aquel joven tan prometedor lo echase todo a perder ? 


PARA TÍ ( canción de "Paraíso") 

Para ti, que estás de morros esta noche / Que descubres, los secretos de tú cuerpo

Que sonrojas, tú nariz casi queriendo / Que eres un gran aprendiz de seductor

Para ti, que debiste nacer en Frisco / Que te rascas, pensativo la melena

Que calculas, un placer remunerado /Que te ves, poco a poco generador

Para ti, que sólo tienes, quince años cumplidos

Para ti, que no desprecias, ningún plato lindo /Para ti, que aún careces, de prejuicios tontos

(...) Para ti, tiene razón, todo un estilo /Toda la locura de los locutores locos

Todo el cadenaje, que enmudeció a virtuosos /Toda la energía, de ese motor, que estalló

Para ti, nos buscamos, el paraíso/ Nos cocinamos, melodías con su charme

Nos olvidamos, de los críticos seniles /Nos encerramos, en castillos de cartón

Para ti, que sólo tienes, quince años cumplidos /Para ti, que naciste en, tiempos asesinos

(...) 

Para ti, que comprobarás lo que otros han dicho /Para ti, queremos otear, el paraíso

Para ti, que sólo tienes, quince años cumplidos

(...) 

Fernando Marquez Chinchilla



sábado, 10 de mayo de 2025

IÑAKI


Parece finalmente que este año solo escribo en este blog por la muerte de personajes que admiro.

Aunque el caso de esta entrada es más doloroso, porque el personaje era una persona a la que llegué a conocer fuera del escenario, compartiendo cervezas y risas. 

Hoy nos ha dejado un referente generacional y una gran persona. 

Decir Iñaki es decir Glutamato Yeye, con permiso de los hermanos Recio.

Decir Glutamato Ye-ye es decir uno de los momentos más creativos y divertidos de nuestra historia musical ( me niego a llamarlo "movida madrileña", ese palabro tan manido e instrumentalizado que al final no dice nada) . Y decir Iñaki es hablar de nuestra juventud perdida.

La primera vez que escuché a Glutamato Ye yé fue, como no, en la radio. Cuando había programas de música pop al margen de la radio fórmula. Tiempos en los que Diego Manrique, Ordovás, Juan de Pablos, Abitbol,  Patricia Godes o Gonzalo Garrido reinaban en las ondas. Cuando lo independiente no era minoritario pero tampoco era rebaño.

Sonaba esa canción sobre unos niños de color que pasaban hambre y frío. Un título hoy políticamente incorrectísimo. Aunque os parezca mentira, este -entonces ingenuo- adolescente se emocionó con la letra, tomándola al pie de la ídem. Aún no sabía que las letras de los Glutamato eran pura sátira, trasgresión, o mera diversión,cuando no rozaban lo surrealista. 

Pocos años después (quizá al año siguiente, no lo sé) volví a escucharles en casa de mis amigos María y Javi "Milikito". En esa ocasión con un tema de pegadizo ritmo y trepidante línea de bajo en defensa de la alimentación vegetariana. En ese maxi de "Comamos Cereales" empecé a descubrir la quintaesencia de estos paladines de las llamadas "Hornadas irritantes".

A mediados de la década prodigiosa fui a verles actuar. Recuerdo cierto concierto en el Parque del Oeste, creo que fue en el Homenaje a Tierno Galván. Momentos irrepetibles de nuestra juventud: la primavera en todo su esplendor aunada con nuestro fervor adolescente, el olor a comida y hierba de todos los tipos, y actuaciones memorables: Ana Curra, Gabinete Caligari, Los Elegantes, Derribos Arias, y por supuesto, Glutamato Ye ye.

La actuación de Glutamato fue de las más divertidas. Iñaki llenaba  el inmenso escenario. 

Basten dos recuerdos de ese concierto para definir a nuestro audaz amigo. El primero: una lluvia de cigarrillos y botellas de litro (litronas)  habían obligado a retirarse a los Elegantes por botellazo a Emilio, otro viejo conocido mío. En cambio, Iñaki, en la misma tesitura, se enfrentó a los punkies lanzadores de objetos retándoles a subir al escenario y vérselas con él. Los lanzamientos cesaron. Eran días, todo hay que decirlo, en que la violencia juvenil campaba a sus anchas y no era extraño que los conciertos ( al aire libre como éste, o en locales ) acabasen en batalla campal. Las fuerzas del orden, ni estaban ni se las esperaba.

Ese fue uno. El otro recuerdo, en ese mismo concierto fue el intrépido Iñaki, con bandera del Atlético de Madrid por capa, trepando cual Spiderman castizo  por una de  las torres metálicas de los focos , sin red ni arnés, cantando "soy un socio del Atleti" ( con música del novio de la muerte). Los tenía muy bien puestos el Iñaki.  Ya por entonces era leyenda. 

También estuvo el día que salió en "la Edad de Oro" de la también añorada Paloma Chamorro. "Aberrando", como les gustaba decir, con su amigo Poch , haciendo coros a Loquillo, si la memoria no me falla. 

Hubo vida después de Glutamato.  Ahí estuvieron "los Pecadores" actuando en la Sala Universal, con Rosi de Palma de bailarina cuando aún nadie sabía que era eso del Burlesque. 

Ya a principios de los años 90 tuve el placer y el honor de conocerle en un bar de copas de mi barrio que llevaba Patacho, el guitarrista de Glutamato, con el que llegamos a trabar cierta amistad . Bar en el que organizamos algun que otro fiestorro. Ese bar, "En el Salón" me demostró que el enfrentamiento entre las llamadas "Hornadas irritantes" y los que ellos llamaban despectivamente "Pop baboso" eran tan artificial en el fondo (y en las personas) como lo fue el enfrentamiento Beatles/ Rolling Stones. Que ¿a qué viene esto ? a que por "En el Salón" se dejaban caer desde el propio Iñaki a Ñete "Nacha Pop" o José Mª Granados (de Mamá) entre otros músicos de los 80.

En todo caso, en ese local descubrí a un Iñaki muy distinto del personaje público. Iñaki, el personaje, era provocador, audaz, valiente. 

Luego estaba Iñaki, la persona que recuerdo:  afable, nada pagado de sí mismo ni de su fama (como todos los grandes), divertido y entrañable. 

A "En el Salón" también fui alguna vez con nuestro amigo común Sebas "Polanski" ( de "Polanski y el Ardor"), que me contó alguna anécdota más sobre el gran Iñaki que me confirmaron de qué madera estaba hecho. 

Luego hubo algún concierto acústico con Patacho a la vuelta de mi casa, en Meléndez Valdés. ¿La Carihuela se llamaba el bar? El Iñaki encantador ,el provocador, el amable, el trasgresor.  El amigo de sus amigos, el socio del Atlético de Madrid. 

Óyeme, tú que eres joven: hoy mi corazón loco está dolido. Hoy canto a los niños del África al hombre que habita en mi nevera, a los cereales ricos en Potasio, a ese algo que hace tictac, a esa chica que era tan Pop por mi. Hoy seré Harekrsna y sufriré de narcosis. Hoy sentiré la pérdida de otra parte de mi juventud perdida. Se nos mueren los héroes. Y nosotros ya no tenemos 20 años. 




martes, 13 de diciembre de 2022

Cuadernos de Pop y/o Rock (II) : Fernando Márquez, “El Zurdo”, el Enfant Terrible de la Movida

La cólera: hoy todo el mundo es gente buena, el sufrir va contra las normas /tú eres quien falla (...) 

...El compromiso es una excusa para hacerse una carrera; ama lo abstracto .
La cólera: hoy todo el mundo se preocupa /
Por los demás según las normas que se acordaron.

Tu fuga de la Realidad te incapacita para entrar
En el meollo del asunto que/Todos quieren quieren tratar
La cólera...”




Se podrán decir muchas cosas de este iconoclasta artista underground. Doctores tiene la Iglesia, y biógrafos los medios subculturales. Hasta en la Wikipedia.  Los hay que han glosado con precisión las creaciones y andanzas de este singular personaje. Sin duda. 

Este humilde oráculo de extrarradio no va a aportar datos relevantes ni reseñar su obra y hechos más que de pasada. Y en tanto en cuanto estén relacionados con el motivo de esta entrada.

Y esta entrada, como casi toda esta bitácora -o o que sea-, no es más que una manifestación visceral y subjetiva de quien está ante este teclado.

Y como entrada subjetiva, gratuita y emocional, no voy a hablar del papel de este sujeto en la historia del Pop con todo lo grande, pequeño o mediano que haya podido ser, sino lo que supusieron los partos de su “cráneo previlegiado” para la intrahistoria del que esto escribe. (1)

Mi relación con la obra de El Zurdo comienza como con la de tantos artistas: de la manera más emocional, en un momento y con una canción, “Para Ti”, de Paraíso. Otoño de 1980: Menda acaba de cumplir 15 años. Y la letra, obra de nuestro protagonista, llega, ve y vence. Pocas letras como ésta han reflejado de un modo tan emotivo como peculiar esa etapa de mi vida, de nuestra vida. Quince años. Aquella letra, envuelta por los sencillos arpegios de Zancajo y una melancólica melodía, nos llegó dentro. A mí y a muchos más. Como a Almudena Grandes, tan en las antípodas ideológicas de Fernando, pero que no dudaría en tomar prestados sus castillos de cartón (2). 

“Para Ti” (“que solo tienes 15 años cumplidos…”)… me sigue emocionando hoy, más de cuarenta años después. Poco sabía yo en esos días ni de Kakadeluxes, ni de Underground, ni de los orígenes artísticos del personaje que nos ocupa.

Así, así fue mi primer contacto con la obra de “El Zurdo”. De la radio a una cassette, ese mágico habitáculo de melodías y recuerdos.

Paraíso grabarían alguna canción más, como la dedicada al personaje de comic “Makoki” o la brutal “Vacaciones en la Morgue”, por poner solo dos ejemplos. Para este tierno e ingenuo púber lo de “Makoki, Makoki, Makoki es cojonudo, el enemigo público número uno” resultaba trasgresor, soez y grosero, recién salido de un colegio y una época en la que decir palabrotas o similares era mal visto socialmente. (¡Ay, si hubiésemos sabido la que se nos vendría encima!…).

Tendrían que pasar unos pocos años (que a esas edades parecen eones) para reencontrarme con Fernando Márquez (de ahora en adelante, F.M.).

Fue en otra FM, Frecuencia Modulada, que descubriríamos, entre otros, a La Mode. Una FM tan importante en una época en la que Internet no existía y la televisión dedicaba poco espacio a las subculturas juveniles (3).

Una FM como la de la Inter con sus chicas, que aún ignoro si escuchaban “rock suave sentadas en sus novios”. Las chicas de la Inter (4) que “son para ti, las chicas de la Inter son para mí (…)”. Esa letra quizá sería hoy día políticamente incorrecta por heteropatriarcal, sexista o alguna otra cosa. Como casi todo el disco de “El Eterno Femenino”: La Mode más Pop, Naïf y con influencias diversas que llegarían desde las mismísimas Vainica Doble a Warhol, Gauguin, Coco Chanel o Mishima (5)

El que esto escribe empezaba a estudiar Magisterio y en las ondas podía escucharse “Aquella Canción de Roxy”, que “fue la señal que inició nuestro gran amor” y que para mi amigo Joaquín “El Loco” era quintaesencia del espíritu del Rock’n’Roll. Fue precisamente en la Escuela de Magisterio donde se incrementaría exponencialmente mi afición a  La Mode inlfluido por Paco, un compañero con el que también tendría en común el baloncesto y  Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán.

La Mode era en buena medida el Zurdo (con permiso del genio de las teclas mi muy admirado Mario Gil y el no menos admirado Antonio Zancajo). El Zurdo y su personal modo de entender la música Pop en una época no falta precisamente de poetas, locos y trovadores varios: Auserón, Coppini, Antonio Vega, los Urquijo…. Incluso el siniestro y torero Jaime Urrutia competía en ese certamen de creatividades y entusiasmo juvenil. O al menos así lo vivimos unos cuantos adolescentes de entonces.

La Mode y el universo de el Zurdo. Un universo en el que los ciudadanos pagaban sus impuestos para ser atendidos por eternas enfermeras de noche, bares en el Hawaii madrileño en los que las despedidas eran tan amargas como el té con limón. Trasmundo de un Foro en el que una joven nacida en Osaka alternaba el “Pop de Vanguardia en su Sanyo gramola” con las noches canallas del Rock-Ola. O Aquella Chica, “pendiente solo de su pensamiento, que el diablo sabe en dónde está” Aquella Chica que para mi fue la adorable hija de un locutor de radio de los años sesenta. Cómo la quise, aunque nunca se lo dije. O sí.

El Eterno Femenino”, parte de la Historia viva de los ochenta españoles. Hasta en sus temas más atacados e infravalorados (estoy pensando en “el único juego en la ciudad”, que asociaba con una particular princesa de piernas de cristal).

Después de “El Eterno Femenino”, La Mode facturaría “1984”, con un sonido mucho más duro y tecno, letras menos emocionales y más ideológicas. Más duro, menos Pop, más maduro, menos popular. El álbum se iniciaba con las campanadas de año nuevo desde la Puerta del Sol dando paso a ese hipnotizante instrumental de Mario. “1984”: un LP repleto también de referencias culturales: Flaubert, Stanley Kramer (con Spencer Tracy), la admiración por Orwell. Un puñado de grandes temas y letras más o menos enigmáticas. La genialidad de “La Cólera”, los dobles sentidos y alegorías de “Erección”, “Una Rata” que tanto me impactó aunque en aquellos días no acababa de entender (“no hay amor en tu reciclaje burgués, tienes todo a cambio de transigir”). Con momentos como el de ese potente teclado mariogilista arropando “Negro y Amarillo” (“samurais de neopreno colonizan extensiones, son inmunes al veneno de los odios y pasiones”). Esa deliciosa “Sueño 84” con Vainica Doble incluidas, ahí es ná.

Un LP redondo hasta en lo que hoy día no se puede escuchar, ese “·programa computerizado”, hoy día inencontrable si no es en mi vinilo. Lo grababas en cassette, lo ponías en el Spectrum y te lanzaba el mensaje oculto, del que aún recuerdo ángeles de alas de vanadio.

Mención aparte merece la melancolía destilada en “En cualquier fiesta”. Durante una etapa de mi vida fue más himno aún que la mismísima “Para ti”. Y no me resisto a trascribir parte de la letra, poesía generacional que me trae recuerdos de luces de colores, canciones lentas y fiestas perdidas. Como esa inocencia perdida entre lumumbas y humo de hielo seco. Como todo aquello que pudo ser y no fue.

Cuando todo se acabe /Y nadie nos recuerde /Seguro que nos vemos en cualquier fiesta.

Cuando el tiempo se pierda/ Sin que nadie lo gaste /Seguro que nos vemos en cualquier fiesta.

Yo me acercaré a tu mesa,te preguntaré si bailas /Y daremos vueltas por la pista vacía.
Tu me mirarás sonriendo/ Con una expresión cansada,/Será en cualquier fiesta, una noche cualquiera”.

Cuando toquemos fondo/ Sin oportunidades,/Seguro que nos vemos en cualquier fiesta.

Cuando nuestra riqueza/ Sea sólo la memoria,/Seguro que nos vemos en cualquier fiesta.

Ese día llegó. Nuestra riqueza es solo la memoria. Rafa se fue a Venezuela, solo Dios sabe si sigue vivo. Los GM dejaron de hablarme, menos mi adorada Angie, mi enfermera de noche. O Ana Mari. Mi queridísima Ana Mari got married, y sufrió. Ángeles la guitarrista, a saber qué habrá sido de ella. Como Pilina, como Luis, como Joaquín y su psicodélico de luces de colores “Singultus Barbarus”. Como Carmen Tomico, Belén o Paco, perdidos “in the mist of time”.

No, no nos veremos en cualquier fiesta, amigos. Como decían Ojeda y sus secuaces “no habrá más fiestas para mañana”. (6)

Y hablando de lo que pudo ser y no fue, la década de los ochenta la cerraría con el viaje fin de carrera a Italia, sonando “Cita en Hawaii” en el radiocasette del autobús y propiciando el acercamiento de la bella Celia, mi Siouxsie de la Complutense, al asiento de este juntaletras.

Y podría terminar la entrada así, pero la vida sigue. Y el Zurdo siguió. Hubo vida después de La Mode, of course. F.M. siguió haciendo de las suyas, desde otros proyectos musicales, como Pop Decó (epítome de los ochenta, también lo descubrí tarde) o Proyecto Bronwyn. Fue entonces, a posteriori, cuando conocí las colaboraciones con su maravillosa “musa” Kiki D’aki. Pero yo estaba en otras cosas a finales de la década, lo siento Fernando. Siempre me dejo algo por descubrir. Quizá ahora, en el atardecer de la vida, pueda deleitarme con esas delicias. Sin duda. Como hace poco, que descubrí otra delicatessen zurdiana llamada Los Fantasmas del Paraíso, con versiones incluso de sus admiradas Vainica Doble y de mis queridos Cánovas, Adolfo, Rodrigo y Guzmán.

Lo que sí que seguí con interés fue su devenir ideológico, con el que tantas veces me identifiqué como disidente de casi todo, hasta de mí mismo. Desde su petición de voto a la FE de las JONS, tan meritoria y provocativa en aquellos días, suicida e impensable hoy, (7) hasta su inusitado acercamiento al mundo abertzale pasando por el CDS de Adolfo Suárez.

Llegaron los noventa, los convulsos excitantes años 90, fin del siglo cambalache, problemático y febril. En los años noventa el Menda ya estaba en otras cosas. Participando como testigo, juez y parte del submundo malasañero y chuequero. Solo diré que me reencontré con la cosmovisión zurdiana gracias a su publicación “En el Corazón del Bosque”. Desde esas páginas descubrí -¡Cómo no!- a Ernst Jünger y a Yukio Mishima. ¡Ay!... Aquellos días de fanzines y reprografías varias, en las que este escribidor y periodista aficionado participaba en ese proyecto llamadoLa Hora Feliz” con otros “fanzinerosos” de la época. Gentes de la Facultad de Bellas Artes, compañeros de bares, afterhours y conjuntos músico-vocales demenciales, gentes de mal vivir y peor beber. Pero esa es otra historia. Quién me iba a decir que uno de los personajes con los que compartí acordes y cervezas en aquellas noches, Charlie Velocets, alias “El Nebulosa”, acabaría tratando en persona a nuestro admirado F.M. bajo su advocación de Charlie Misterio.

En 1992 tendría ocasión de disfrutar, años después, del directo de La Mode en la recordada sala “Revólver” de la calle Galileo. Ese concierto histórico que se iniciaba con los acordes de “Wild Puppets”, uno de mis temas favoritos.

Y poco más de los noventa. Pasarían lustros hasta que volviese a ver en acción a F.M. En un entorno distinto aunque no muy distante, geográficamente hablando, del Revolver. Corría la primavera de 2018 y tuve el placer de escuchar a F.M. en una charla sobre Jünger en un local políticamente incorrectísimo. Y el honor de saludarle en persona.

Jünger sobrevuela con mirada de águila sobre los totalitarismos y sobre el liberalismo burgués. Sobre las hormigas rojas y las hormigas negras. “Al final el verdadero revolucionario es el santo, y su revolución es interior”. El mal de nuestro tiempo no es el hombre de derechas o el hombre de izquierdas: es el hombre ignorante y que ignora su ignorancia. Fernando Márquez “El Zurdo”, rara avis de “La Movida” y paradigma de pensador no alineado ni alienado. Gracias por existir, Maestro.


Para ti, tiene razón, todo un estilo/ Toda la locura de los locutores locos

Todo el cadenaje, que enmudeció a virtuosos/ Toda la energía de ese motor, que estalló
Para ti, nos buscamos, el paraíso
(…)

Para ti, que sólo tienes, quince años cumplidos/Para ti, que naciste en, tiempos asesinos
(…)

Para ti, que vas a caballo del fin del mundo/ (…) Para ti, que comprobarás lo que otros han dicho
Para ti, queremos otear, el paraíso (…) “


(1) Permítanme estas alusiones a dos genios de la generación del 98 mucho más cercanos a esta rara avis que lo que él mismo podrá haber considerado nunca. Volviendo a lo antedicho, este es mi blog y las relaciones las pone mi atormentada psique.

(2) “...Nos cocinamos, melodías con su charme/Nos olvidamos, de los críticos seniles/ Nos encerramos, en castillos de cartón (…)

(3) Aunque sin duda un millón de veces más que ahora: desde el mítico “PopGrama” en el que precisamente descubrí a los Jam, Gruppo Sportivo o la misma “Makoki” de Paraíso hasta la no menos legendaria “La Edad de Oro” pasando por la no menos recordada “La Bola de Cristal” y sin olvidar “A Uan Ba Buluba”, “Caja de Ritmos” o “Musical Express”.

(4) La letra de esta canción hacía referencia a las locutoras de los programas musicales de la emisora “Radio Intercontinental”.

(5) Yukio Mishima, el malogrado genio nipón que constituye una de las obsesiones culturales de el Zurdo, junto con pensadores de la talla de Ernst Jünger.

(6) “No habrá más fiestas para mañana” (Danza Invisible).

(7) Del mismo modo que hoy serían inconcebibles canciones como el “Heil Hitler” de los Ilegales o unos Gabinete Caligari saludando al personal a la voz de “¡Hola! Somos Gabinete Caligari y somos fascistas” (Jaime Urrutia). Provocadora presentación en la sala Rock-Ola de Madrid un 23 de julio de principios de los ochenta. [Sin fuentes]

https://citas.in/frases/101393-jaime-urrutia-hola-somos-gabinete-caligari-y-somos-fascistas/


Internetgrafía:

https://lafonoteca.net/disco/1984/

https://www.rockampmorebyaddisondewitt.com/2020/02/la-mode-el-eterno-femenino-1982-mis.html

https://lafonoteca.net/disco/el-eterno-femenino/


viernes, 2 de diciembre de 2022

1982 - 2022

Otoño de 1982. 40 años ya.

Ahí estábamos, en el año de "Naranjito", tras un Mundial de Fútbol ganado por la Italia de Paolo Rossi bajo la mirada de Sandro Pertini y la campechanía local. Esa final en un estadio Santiago Bernabeu en el que en los 80 pasó de todo: conciertos, partidos, Papamóviles. 

https://blogger.googleusercontent.com/img/a/AVvXsEjp7JR1KDPx-QGeLgJDWW2jnR-zp5iP9ShSfgYr-EwdtuDJ8LiG8xYL4A534qcLafW1uXuLuShR_SYfcMmExuMRonChcAnVSG-bEbfn2r--gXYNDfr_YuOl7HU6l4DeInPWmZEeIYRiNRE0RbaKC26_luEDQ3Z_derhhoahGgGPHMXwQ5ebTOdd25X0lwLos muchachos del COU 1, sellando con tinta los boletos para el viaje fin de curso a Paris en un viejo bar entre Malasaña y la calle del Pez. Cuántas veces no sentimos que éramos los primeros modernos (o los segundos, si contamos la generación de mis hermanos mayores) o los últimos testigos de la España tradicional. El  puente entre lo antiguo y lo nuevo. Conocimos los comercios tradicionales, los bares de nuestros padres, los antiguos usos. Cuando en los barrios del Foro alternaban las noches de colorines punk , droga y desenfreno con las mañanas de abuelitas yendo a comprar el pan y parroquianos degustando el vino de las tabernas desde frascas ancestrales.  "Mis amigos, dónde estarán": José Antonio Carretero Alb, Manolo, Ron, Santos, Montes, Pedro Ignacio...

Ese bar donde sellamos los boletos ya no existe, no recuerdo si se llamaba el Palentino. En todo caso es Historia. El espacio lo ocupa hogaño un bar de diseño, infusiones, mil variedades de café con bebida de soja o avena, fiel ejemplo de la gentrificación y el  pijerío pretencioso que se ha apoderado del centro de Madrid. Ese centro antaño castizo, moderno, underground, cutre no pocas veces, sucio y peligroso muchas. Ahora vas por Malasaña o Chueca y no ves diferencias con el Marais o el Soho . Los comercios son similares, los bares son iguales. Hasta las cadenas de cafeterías y supermercados son los mismos. Un mundo, un diseño, un aburrimiento. 

En fin, volvamos al otoño de 1982. Cuando el internet no existía ni en nuestros sueños y los móviles eran algo de ciencia ficción. Cuando las redes sociales eran los bares y plazas y Tinder las escaleras de un Instituto. 

En octubre, por mi cumpleaños Manolo y Eva, Eva y Manolo, me regalaron un Lp de Paul Simon. Ignoraba entonces que ese sería mi último octubre con Eva, Esther B, Manolo A, Eva C,, Julio, Montse...mi pandilla de la Parroquia del Stmo Cristo de la Victoria. Con los que fui de peregrinación a Compostela, ese viaje en el que el tipismo se fundió con la espiritualidad de un modo que no he vuelto a conocer. 


Otoño de 1982. Partidas de Monopoly con "Montes y compañía" escuchando a Blondie o al Nuevo Mester y debatiendo si mi viejo barrio era Argüelles o Chamberí. 

Mi Madrid, en todo caso. Argüelles, Centro y Chamberí. Lo demás era territorio Comanche, como ese Carabanchel al que íbamos César y yo de expedición por la línea 5 entonando a Spandau Ballet cual himno guerrero de chicos de frontera chamberilero-monclovita. Hijos de la clase obrera, sí. Y orgullosos de serlo. Pero del Centro de Madrid. Quién me iba a decir entonces que acabaría habitando estos barrios , este extrarradio tan lleno de vida y tan cambiado o más que el propio centro.

Otoño de 1982 . La venida del Papa Santo polaco, el advenimiento de esos socialdemócratas que tan poco tenían que ver  con el partido de mi abuelo y que pronto cambiarían el "OTAN: de entrada NO" por un “ de salida, menos”. 

Navidades del 82. Preparando mi primera fiesta de Nochevieja,  en casa de Santiago, el Dandy, el árbitro de la elegancia. Comprando 45 r.p.m para el acontecimiento : “Mirror Man” de la Human League (cosquilleo erótico en esas voces de Susan y Joan que para este adolescente eran cantos de sirena ...inglesa) ; Lime II (“ Babe, We're Gonna Love Tonite …..” ) , Lifeline, Boney M….


Entre 1982 y 1983 muchas cosas cambiarían en este país y en la vida de este miserable bloguero. el final de Bachillerato, la Selectividad y la llegada a la Universidad. El final de la inocencia , dejar atrás aparentemente la infancia. Nuevas amistades. La llegada a la Parroquia de Santa Rita. Ahí es ná. 

1983 sería el año del cambio; traería nuevas amistades, alguna de las cuales perduraría hasta este sorprendente siglo.

40 años después, la juventud ya no baila por Human League. Ni sus bailes los supervisa Fradejas. El Tecno Pop y el Heavy Metal han sido sustituidos por el Reggaeton. La Navidad por “las fiestas”, el Papa no viene a España ni se le espera, el PSOE ha resultado ser un fiasco y una sucesión de desilusiones, por decirlo suavemente. Los viejos bares no existen, las adolescentes , los adolescentes y les adolescentes no existen ya tal como los conocimos durante generaciones. Como decían en Trainspotting, llegará un día en que ya no habrá tíos ni tías, solo gilip**llas.


En algo tuvo razón Alfonso Guerra, que a la nueva España no la iba a reconocer ni la madre que la parió. Por el cambio: y vaya si cambiamos de 1982 a 2022 . En muchos aspectos más que de 1942 a 1982. En otros parece que estamos igual. O peor. Y por otro lado, si lo pensamos friamente, la transformación del mundo  desde 1942 , cuando soldados españoles morían a las afueras de Leningrado y en España la gente pasaba más hambre que el perro de un ciego y el 1982 de la PSOE , el Mundial y Juan Pablo II es sideral. 40 años: toda una vida, o toda una época, o todo y nada. 

Pero algo indudablemente no ha cambiado: el Mundial de fútbol. El fútbol, la religión nacional con permiso del culto a la ciencia o a lo que se entiende por científico. De Naranjito al emirato. El fútbol no desaparece, solo se transforma. Pues que bien. 

Paolo Rossi murió en 2020. Y yo, yo ya no tengo 17 años. Puede que esto sea un ejercicio de nostalgia, sí. Y qué. España ha cambiado, el mundo ha cambiado, nosotros hemos cambiado. Yo he cambiado. El cambio es consustancial al mundo postmoderno que sufrimos.  Solo Dios sabe qué nos queda por ver o por vivir. 

Pero no olvidemos los viejos bares, los viejos amigos, lo auténtico de aquella España de 1982 , de aquella España de 1942. De nuestros mayores, de aquellas generaciones que no se ofendían por todo , que lucharon y sobrevivieron. Y ante los torvos veleros que se columbran en el horizonte, empuñemos la espada y portemos la cruz dorada.

Señor, danos la fuerza y el discernimiento, para que las vidas de esos adolescentes de los 80 que sellaban los boletos en viejos bares no hayan sido en vano. Amén. 




martes, 10 de diciembre de 2019

De viento ,niebla y cumbres


El reloj de la suerte marca la profecía,
deseo angustia sangre y desamor
mi vida llena y mi alma vacía,
yo soy el público y el único actor

LAS OLAS ROMPEN EL CASTILLO DE ARENA,
LA CEREMONIA DE LA DESOLACION
SOY UN EXTRAÑO EN EL PARAISO,
SOY EL JUGUETE DE LA DESILUSION
ESTOY ARDIENDO Y SIENTO,
FRIO, FRIO
(…..) Manolo Tena: Frío. Alarma 1984


Un otoño de verdad, al fin. Tras años de sequía , de veroños, de cielos blanquecinos. Día de la Inmaculada de 2019. Salgo a la calle, a un día gris, un día nublado, un diciembre como los de antes. Como los de mi infancia, de neblina y frío. Sólo falta el olor a hollín.

Tras años de sol despiadado y estelas en el sucio cielo de la ciudad. Ha vuelto el otoño. Como aquella vigilia de la Inmaculada de 1983 , aquella mágica noche en que la niebla no dejaba ver más allá de unos pocos metros.

No se me malinterprete. Me gusta el sol ibérico como el que más: el sol suave de la primavera, ese sol exultante de vida tras la tormenta o el sol crepuscular de las apacibles tardes de verano en el valle del Henares. Incluso el sol victorioso en los campos de Castilla. En su momento, en su medida.

Cada cosa tiene su momento, un tiempo para nacer, un tiempo para morir ( Eclesiastés 3:1-15 ) un tiempo para el sol, otro para la lluvia. Siempre ha sido así en Madrid, en la meseta castellana de clima mediterráneo con matiz continental como me enseñaron en la Universidad y no continental como nos enseñaron en la E.G.B. (dioses, continental es Rusia, eso sí es frío invierno). A saber ahora cómo llamarán al clima del interior peninsular (quién sabe, multicultiurbanita bordeado de desértico rural).

Así que ha ocurrido lo que no creí que volviese a suceder: ha regresado el otoño, un otoño de verdad. Ha vuelto a casa por Adviento.

Quizá la excepción a la regla en esa teoría del calentamiento global. Tal vez la respuesta de la madre naturaleza a los designios de quienes quieren que todo cambie. Que todo cambie a peor, obviamente. Que todo suceda según sus dictados y su hoja de ruta. Pero quizá –Inshallah- sus objetivos no estén tan cercanos como creen. Tal vez vuelvan los otoños, los inviernos, las primaveras, la dignidad y las conciencias de un tiempo más auténtico, cuando aún éramos libres pero no lo sabíamos.

Tal vez los profetas del cambio climático se equivoquen. Quizá porque el clima es sólo una excusa, como han sabido ver gentes diversas ligadas al mundo natural (Frank Cuesta, Álex Lachhein... y estoy seguro que hasta el gran Félix si estuviese aquí). La Madre Tierra es una excusa y un disfraz. El ecologismo moderno, el veganismo talibán, el antitaurinismo moderno… con todo su noble y justo origen, son marionetas. Títeres de los mismos intereses globalistas que financian y fomentan el feminazismo, las 236.754 identidades sexuales o lo que a los que manejan el cotarro les interese que cope las televisiones, las aulas y las calles. Para saber quién manda en el mundo, como diría Voltaire, mira simplemente a quienes no se puede criticar. Constata la unanimidad de la opinión pública, observa como quien se mueve no sale en la foto. Cómo las ovejas negras son, somos, apartadas del rebaño.

Lo peor de todo este maniqueísmo postmoderno es que han recuperado lo que parecía superado en este país: el guerracivilismo, el “los nuestros” contra “los suyos”, las izquierdas contra las derechas, las mujeres contra los hombres (el varón, el enemigo, el culpable de todos los males; da igual que la mujer sea ministra y el varón un mecánico que a duras penas mantiene a su familia. El mecánico, español y heterosexual, es el culpable). Y en esas estamos. En la crispación de Greta Thurnberg, en el odio y la bilis arrojada por l@s manifestantes más radikales del 8-M. En el revanchismo de la izquierda postmoderna, sí, más preocupada de todas esas luchas que nos dividen que en el bienestar de los desfavorecidos. Pero también en la aquiescente pasividad de la derecha liberal, que no deja de ser el reverso de la misma moneda decadente y degenerada. Por no hablar de esa derechona de siempre, que ya no es devota de Frascuelo, sino de la selección, pero que sigue siendo indiferente a los sufrimientos del obrero (la obrera y le obrere). La pela es la pela, y lo demás, se la pela.

Y hablando del paripé ecoloqué: mientras millones de títeres bienintencionados sacan a pasear unas pancartas y consignas prefabricadas por el poder, por el verdadero poder. Por el poder que organiza esas cumbres y manifestaciones subvencionadas por las grandes empresas contaminantes que luego cargan contra el pobre Eufrasio por ir al sembrado con su cochecito diesel. Significativo que la Banca española haya salido en la foto de Greta y a manifestar su compromiso incondicional con la cumbre esa.

Mientras todo esto sucede y se movilizan las masas, SEO advierte que los vencejos están desapareciendo de nuestras ciudades. Peor aún: hasta los gorriones, los pájaros por excelencia del paisaje urbano, están, lenta e inexorablemente, desapareciendo. Y por ellos nadie se moviliza, sólo unos pocos. Como los irreductibles activistas de SEO:  https://seoactua.org/pagina/aves-de-barrio

Volverá a carcajearse el otoño. Volverá a reír la primavera (sic) “volverán las oscuras golondrinas”. Y quien sabe si las cigüeñas volverán por San Blas, tras hibernar, como siempre, en lejanas tierras.

VIDEO FRANK

martes, 10 de abril de 2018

Loco mundo sin mañana

All around me are familiar faces Worn out places, worn out faces Going nowhere, going nowhere Their tears are filling up their glasses No expression, no expression ---------------------------------------------- Hide my head, I want to drown my sorrow No tomorrow, no tomorrow -------------------------------------------- The dreams in which I'm dying are the best I've ever had (...) Went to school and I was very nervous No one knew me, no one knew me The dreams in which I'm dying are the best I've ever had I find it hard to tell you, I find it hard to take When people run in circles it's a very very Mad world, mad world

Una de esas versiones que superan al original. Y eso que Tears For Fears son de lo mejor que nos dejaron los 80, y Orzabal un peasso compositor

martes, 11 de octubre de 2016

Hombre de dos mundos. O de más. O de ninguno. Ultravox - Man Of Two Worlds (video edit :A.N)






Melancolía. En pleno flashback de otros otoños, de una vida que ya ni es ni podrá ser . Nostalgia de alguien que no fue y de alguien que creí ser. Impotencia por algo que no podremos ser. Remembranzas de personas, lugares y momentos que son polvo en el viento. Lo inamovible, mentira. El futuro es pasado y el presente una amarga desilusión. 

Joven prometedor: carpe diem, size the day, que del mañana no hay ninguna certeza. Ni cerveza. Manos blancas no dañan, marcas blancas saben a nada. La nada nadea, sea de Laforet o de Heidegger, o de Juan y Junior. No me importa nada. Ni le importamos a nadie. 

Nacimos ante el amor de los que nos precedieron pero no sabemos cuándo nos iremos, ni cómo. Ni siquiera sabemos cuál es el autobus que nos dejará cerca. Un hombre de dos mundos. O más. Nuevo romántico sin castillo ni chorreras, roquero sin punteo, scooterista sin vespa, nowhere man sin nowhere land. "Sobre la tierra de nadie, tú y yo". Mañana no abrirá el Blitz Club, ni el Rock-Ola, ni el "salón de bodas" de la Parroquia de Santa Rita. Mañana volverá a salir el sol. El viento, lluvia y oscuridad de otoño llegarán algún día. O no. Y al orden cósmico le preocupará tres cominos el polvo enamorado.

"...Quant’è bella giovinezza
che si fugge tuttavia!
Chi vuole esser lieto, sia,
di doman non c’è certezza (...) "





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