Mostrando entradas con la etiqueta años 90. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta años 90. Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de mayo de 2025

IÑAKI


Parece finalmente que este año solo escribo en este blog por la muerte de personajes que admiro.

Aunque el caso de esta entrada es más doloroso, porque el personaje era una persona a la que llegué a conocer fuera del escenario, compartiendo cervezas y risas. 

Hoy nos ha dejado un referente generacional y una gran persona. 

Decir Iñaki es decir Glutamato Yeye, con permiso de los hermanos Recio.

Decir Glutamato Ye-ye es decir uno de los momentos más creativos y divertidos de nuestra historia musical ( me niego a llamarlo "movida madrileña", ese palabro tan manido e instrumentalizado que al final no dice nada) . Y decir Iñaki es hablar de nuestra juventud perdida.

La primera vez que escuché a Glutamato Ye yé fue, como no, en la radio. Cuando había programas de música pop al margen de la radio fórmula. Tiempos en los que Diego Manrique, Ordovás, Juan de Pablos, Abitbol,  Patricia Godes o Gonzalo Garrido reinaban en las ondas. Cuando lo independiente no era minoritario pero tampoco era rebaño.

Sonaba esa canción sobre unos niños de color que pasaban hambre y frío. Un título hoy políticamente incorrectísimo. Aunque os parezca mentira, este -entonces ingenuo- adolescente se emocionó con la letra, tomándola al pie de la ídem. Aún no sabía que las letras de los Glutamato eran pura sátira, trasgresión, o mera diversión,cuando no rozaban lo surrealista. 

Pocos años después (quizá al año siguiente, no lo sé) volví a escucharles en casa de mis amigos María y Javi "Milikito". En esa ocasión con un tema de pegadizo ritmo y trepidante línea de bajo en defensa de la alimentación vegetariana. En ese maxi de "Comamos Cereales" empecé a descubrir la quintaesencia de estos paladines de las llamadas "Hornadas irritantes".

A mediados de la década prodigiosa fui a verles actuar. Recuerdo cierto concierto en el Parque del Oeste, creo que fue en el Homenaje a Tierno Galván. Momentos irrepetibles de nuestra juventud: la primavera en todo su esplendor aunada con nuestro fervor adolescente, el olor a comida y hierba de todos los tipos, y actuaciones memorables: Ana Curra, Gabinete Caligari, Los Elegantes, Derribos Arias, y por supuesto, Glutamato Ye ye.

La actuación de Glutamato fue de las más divertidas. Iñaki llenaba  el inmenso escenario. 

Basten dos recuerdos de ese concierto para definir a nuestro audaz amigo. El primero: una lluvia de cigarrillos y botellas de litro (litronas)  habían obligado a retirarse a los Elegantes por botellazo a Emilio, otro viejo conocido mío. En cambio, Iñaki, en la misma tesitura, se enfrentó a los punkies lanzadores de objetos retándoles a subir al escenario y vérselas con él. Los lanzamientos cesaron. Eran días, todo hay que decirlo, en que la violencia juvenil campaba a sus anchas y no era extraño que los conciertos ( al aire libre como éste, o en locales ) acabasen en batalla campal. Las fuerzas del orden, ni estaban ni se las esperaba.

Ese fue uno. El otro recuerdo, en ese mismo concierto fue el intrépido Iñaki, con bandera del Atlético de Madrid por capa, trepando cual Spiderman castizo  por una de  las torres metálicas de los focos , sin red ni arnés, cantando "soy un socio del Atleti" ( con música del novio de la muerte). Los tenía muy bien puestos el Iñaki.  Ya por entonces era leyenda. 

También estuvo el día que salió en "la Edad de Oro" de la también añorada Paloma Chamorro. "Aberrando", como les gustaba decir, con su amigo Poch , haciendo coros a Loquillo, si la memoria no me falla. 

Hubo vida después de Glutamato.  Ahí estuvieron "los Pecadores" actuando en la Sala Universal, con Rosi de Palma de bailarina cuando aún nadie sabía que era eso del Burlesque. 

Ya a principios de los años 90 tuve el placer y el honor de conocerle en un bar de copas de mi barrio que llevaba Patacho, el guitarrista de Glutamato, con el que llegamos a trabar cierta amistad . Bar en el que organizamos algun que otro fiestorro. Ese bar, "En el Salón" me demostró que el enfrentamiento entre las llamadas "Hornadas irritantes" y los que ellos llamaban despectivamente "Pop baboso" eran tan artificial en el fondo (y en las personas) como lo fue el enfrentamiento Beatles/ Rolling Stones. Que ¿a qué viene esto ? a que por "En el Salón" se dejaban caer desde el propio Iñaki a Ñete "Nacha Pop" o José Mª Granados (de Mamá) entre otros músicos de los 80.

En todo caso, en ese local descubrí a un Iñaki muy distinto del personaje público. Iñaki, el personaje, era provocador, audaz, valiente. 

Luego estaba Iñaki, la persona que recuerdo:  afable, nada pagado de sí mismo ni de su fama (como todos los grandes), divertido y entrañable. 

A "En el Salón" también fui alguna vez con nuestro amigo común Sebas "Polanski" ( de "Polanski y el Ardor"), que me contó alguna anécdota más sobre el gran Iñaki que me confirmaron de qué madera estaba hecho. 

Luego hubo algún concierto acústico con Patacho a la vuelta de mi casa, en Meléndez Valdés. ¿La Carihuela se llamaba el bar? El Iñaki encantador ,el provocador, el amable, el trasgresor.  El amigo de sus amigos, el socio del Atlético de Madrid. 

Óyeme, tú que eres joven: hoy mi corazón loco está dolido. Hoy canto a los niños del África al hombre que habita en mi nevera, a los cereales ricos en Potasio, a ese algo que hace tictac, a esa chica que era tan Pop por mi. Hoy seré Harekrsna y sufriré de narcosis. Hoy sentiré la pérdida de otra parte de mi juventud perdida. Se nos mueren los héroes. Y nosotros ya no tenemos 20 años. 




miércoles, 26 de abril de 2023

La Sexta (con perdón) : De Dolor , Dudas y Desesperanza .

"El dolor nunca muere. Se vuelve silencioso, lento. Y a veces vuelve, como las olas del mar " (De “el descubrimiento de las brujas “ de Deborah Harkness ) 


Sí, lo sé, soy un cansino. Bien es cierto que nadie os obliga a leer estas líneas, último desahogo de un  alma atormentada. 


El Dr. Albert Schweitzer decía “hay dos formas para refugiarnos de las miserias de la vida: la música y  los gatos”. Doy gracias a Dios por haber tenido la fortuna de disfrutar de la música y el amor “animal”, de perros y gatos. Si bien en el caso de los gatos sufrimos una maldición que hace que casi todos los ángeles sin alas que han pasado por esta casa hayan muerto jóvenes. Menos Ringo, que ahí sigue peleando con sus enfermedades a sus 11 años. Cruzaremos los dedos y nos encomendaremos al mismísimo san Francisco de Asís. De convivir con tres felinos adorables en 2020 hemos pasado a disfrutar solo del decano de todos.

Cuando casi todo falla, nos queda la música. En ella me refugio en tiempos de sequía , seco el clima y seco el corazòn. 


Hace poco escuchaba “la sangre de tu tristeza” (1) de Jaime Urrutia, cuya música y letras tanto me influyeron y acompañaron en años de juventud. Y ahí, perdido entre ĺas teclas del maestro Hirschfeld (2) y la guitarra “acountryzada” del gran Jaime intenté sufrir una catarsis y sublimar esta tristeza.  

Porque nos podrán quitar todo, pero no la tristeza, esa tristeza que no tiene fin, según la bossa nova, esa tristeza que intoxica mi sangre como el peor veneno y que , “como un perrito fiel” mantiene su nombre en mi recuerdo cada día que amanece. 

Otra canción que casualmente (cada vez creo menos en casualidades) ha aparecido entre mis vinilos y cassettes es “Río profundo” de la Frontera (3)  Algún día dedicaré una entrada exclusiva a Javier Andreu , trovador del “country jondo” , poeta de asfalto tan infravalorado en una época plagada de poetas del Rock ( desde Enrique Urquijo, Antonio Vega, Coppini...hasta el críptico Auserón) . 

El maestro Andreu tiene letras tan sencillas y comprensibles como poéticas.  Joyas como “la puerta de atrás del Paraíso”, pequeños relatos como “que me quiten lo bailao” y por supuesto “el Límite”, esa maravilla que para mi es la mejor canción escrita sobre la amistad en el idioma castellano (con permiso de “Desconocido “ de Golpes Bajos ) (4) . Hoy toca hablar de “río profundo” ( ¿cuántas emociones y recuerdos pueden incluir tan solo dos palabras? ) 

El río ha sido metáfora de la vida y de cómo se pasa  desde las Coplas de Jorge Manrique (5 ) . Nada nuevo bajo el sol. El río, presente en la música popular de Fernando Arbex a Bruce Springsteen, de la Balada de Easy Rider de Los Byrds al río de José María Guzmán.  Las aguas de los ríos a muchos de mi generación, que conocimos tarde la playa, evocan todo tipo de recuerdos de infancia y juventud. De baños, pesca y vida.  Sobre los ríos y mi relación con ellos ya he escrito en este blog y en otros foros : https://www.asc-castilla.org/castilla/medio-ambiente/el-rio/ (6) . En “río profundo” las aguas son otro elemento catárquico en las que se disuelve el dolor de la vida que desemboca en el mar de la muerte y el olvido. "el río es tan profundo que tus penas en el mar se perderán" En días como hoy, roto y cansado, espero a ese Ángel con un calibre 22, o con una espada, que siegue mi dolor. Pero sería demasiado fácil. Por alguna razón desconocida a este mortal aún le queda sufrir y vagar por este valle en el que el único agua que va a quedar es la de sus lágrimas.

"Renegué de mi Dios en un momento de desesperación y de locura" (de “Demetrius y los Gladiadores “ continuación de “la Túnica Sagrada”  Cómo me identifico ahora mismo con ese Demetrio . Yo, como Demetrio, también me he rebelado contra un Dios al que no entiendo y al que no logro escuchar en el fragor de las dudas y el llanto . Pero Demetrio (aviso: spolier) vuelve a la Fe tras el milagro que se obra con su amada a la que daba por muerta. En mi caso no es así. Mi pequeña, la alegría de mi casa, me ha sido arrancada sin aviso previo y sin explicación alguna. No lo he aceptado y en medio del sufrimiento renegué , como Demetrio, de ese Dios del Amor cuya voluntad me había dejado en shock. Ahora sabemos por la Psicología que un duelo pasa por varias fases, cuya duración e intensidad varían para cada persona. En mi caso parece que me he estancado en la negación y la ira , Y sobre todo de la incomprensión. Aunque no soy nada cartesiano, mi limitada lógica humana no entiende. No entiende cómo al poco de volver el hijo pródigo a casa de su Padre este, en vez de prepararle un convite , le castiga de una forma insufrible. No entiende cómo ese Padre al que pide el pan en la forma del amor de una criatura de Luz le da una piedra de vacío y pena. Los senderos del Señor son inescrutables, dicen. Y dicen bien. Intento aceptar y buscar sentido a todo esto, pero me está resultando tan difícil….Como Demetrius, en mi desesperación renuncié a Dios y volví mis ojos al Mal. Me dije “si esto es lo que consigo cuando vuelvo al camino correcto, dimito”. Sabemos por Bruce Lee que “Esperar que la vida te trate bien por ser buena persona, es como esperar que un tigre no te ataque por ser vegetariano.” El caso es que me planteé seriamente viajar a la encrucijada y pactar con el enemigo. Vino a mi cabeza don Juan Tenorio y su “clamé al Cielo y no me oyó, mas , si sus puertas me cierra, de mis pasos en la Tierra responda el Cielo , no yo”. Renegué de todo lo bueno y lo bello. Y vi que también eso era inútil. Que el maligno no me iba a devolver lo que yo tanto lloraba. Que en el infierno nunca encontraría ni su ronroneo, ni sus lametones ni su amor . Me vi tan absurdo como la brigada suicida de la “Vida de Brian”. 

Que a dónde quiero llegar a todo esto. No lo sé. No tengo las respuestas. Ojalá las tuviese. “Solo el amor puede hacer llover “ (7) pero como dije en la anterior entrada de este mi blog, parece que el amor hubiese abandonado este valle azotado por el sol , fumigado día y noche, en el que la lluvia de abril es un recuerdo de un mundo que ya no existe. Un mundo en el que tras la Peste (el Covid)  y la Guerra (Ucrania , entre otras ) cabalga el Hambre a uña de caballo hacia esta Sodoma mesetaria. Camino de la muerte.

Quiero creer que la muerte no es el final. Quiero creer en ese Dios de Misericordia. Sé que todo esto pasará, como cielo y tierra, vanidad de vanidades. Pasará el dolor, pasará. Pero no sé si estos ojos cansados lo verán . 


(1) “Si te sientes un pobre desgraciao/añorando el aroma de alguien a tu lao La sangre de tu tristeza contigo paseará/sin cometer la torpeza de su nombre nombrar, de su nombre nombrar“(La sangre de tu tristeza, del Lp “Camino Soria”  ; Gabinete Caligari, 1987)

(2) Esteban  Hirschfeld , “histórico” del rock uruguayo. Formó parte de los legendarios The Mockers, banda pionera del rock y el Rhythm and Blues en Uruguay. Afincado en España desde los años 80, ha puesto sus teclas a canciones de Gabinete Caligari, entre otros. Siendo uno de los “maestros” que han grabado y acompañado a Jaime Urrutia en su carrera en solitario

(3) ·”...Y un ángel vendrá/y te apuntará con un calibre 22./El río es tan profundo

que tus penas en el mar se perderán/si no has aprendido a amar.

(Río profundo, del Lp “Siempre hay algo que celebrar” ; La Frontera, 1996)

(4) “...Y me llamas amigo cuando mi cabeza sobre tu pecho/No ha vuelto a estar recostada

Cuando a menudo nos sacude el miedo/Cuando he perdido tu espalda/Cuando encontramos solo vacio...Mi amigo (…) si hemos arriado nuestra bandera, <capitanes de 15 años> que fuimos para ser ahora dos desconocidos (….) “ (Desconocido, del Lp “Devocionario” ; Golpes Bajos, 1985) 

(5) “Nuestras vidas son los ríos / que van a dar en la mar, / que es el morir / allí van los señoríos / derechos a se acabar / e consumir; / allí los ríos caudales / allí los otros medianos /e más chicos, / que allegados, son iguales / los que viven por sus manos / que los ricos” (Coplas a la Muerte de su padre, Jorge manrique, siglo XV )

(6) El río, por Vicente Hernández. Se puede leer completo en este mismo blog o en la web de la Asociación Socio-Cultural Castilla https://www.asc-castilla.org/castilla/medio-ambiente/el-rio/

(7) “Only love can make it rain / The way the beach is kissed by the sea

Only love can make it rain  / Like the sweat of lovers layin' in the fields  (…)” Love reign o’er me, del Lp Quadrophenia ( The Who, 1973 ) 










Colaboradores