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jueves, 19 de febrero de 2026

ESPAÑA EN LIQUIDACIÓN (I): LOS TRENES DE BABEL

EL TREN DE BABEL 

Empezaré contando a los más jóvenes, intentándolo al menos, lo que supuso el ferrocarril para la gente de mi generación. O al menos para unos cuantos. Con el tiempo me he dado cuenta de que en este tema (y otros) no somos, desgraciadamente, Reino Unido o Alemania. países en los que existe una gran afición por los trenes y todo lo que hay a su alrededor. En los que hay interés por la preservación del patrimonio ferroviario, todo lo contrario a España.


De niño en mi familia no hubo automóvil (en casa del herrero...en casa del mecánico). A mis padres les gustaban el campo y la pesca, por lo que para salir de la metrópolis los desplazamientos habían de realizarse en autocar o  ferrocarril. Sobre todo en ferrocarril A finales de los años 60, en autocar nos movíamos a diversos embalses (Los Cabezos, Cijara, Buendía, Entrepeñas...) con una peña de pescadores.

En tren íbamos a Los Huertos, Segovia. En Segovia capital tomábamos la desaparecida línea Segovia-Medina del Campo (la "ruta de los elefantes")  de la que aún recuerdo perfectamente la silueta verde y plata de los trenes-tranvía (las míticas"SUIZAS"de RENFE) dibujándose en un horizonte de catenarias bajo el azul cielo de Castilla. Bajábamos en la estación de Hontanares del Eresma y desde allí caminábamos. Adobe, trigos y ovejas.    Esta línea sería una de las muchas  eliminadas, sacrificadas en el infame altar de la diosa economía. De eso hablaremos después.


En la incesante búsqueda  de nuevos territorios de pesca recorrimos los ríos de  la  Castilla central : Manzanares, Tajo, Jarama...hasta recabar en mi querido y añorado Henares. Empezamos en Fontanar y Yunquera de Henares (manantiales, berros, cangrejos de río)  donde viajábamos con mi cuñado Ángel y su seat 127 o en tren. Aquí quería llegar.  En aquellos años 70  del siglo pasado era  fácil desplazarse  en ferrocarril a los caladeros de carpas, barbos o “black bass” (vulgo “blas blas”)


Gracias al tren pudimos ir remontando  la  cuenca del Henares por la línea Madrid-Barcelona en busca de una nueva frontera, hasta llegar en 1975 a Espinosa de Henares,  la que sería nuestra segunda casa durante lustros.


Recuerdo aquellos viernes por la tarde, finales de los 70,  en el  Ferrobús Madrid-Arcos de Jalón  con un heterogéneo pasaje de campesinos o pescadores de clase trabajadora, llegando al atardecer a  la tranquilidad  arriacense.  O los sábados en el Expreso Madrid- Zaragoza-Pamplona, remolcado por las ALCO 2100, si no recuerdo mal . Ya en los 80 y la electrificación total de la línea viajaríamos en mis añoradas UT 440, azul y amarillo. Para un niño de mi época era otro mundo, un Paraíso con olor a cereal segado y rumor de chorreras, tan lejos del infierno urbano que en aquellos días era Madrid.


Cuántas veces en los últimos años he reflexionado sobre la paradoja de que en los años 70 y 80 estuviésemos mejor comunicados con localidades de las provincias limítrofes a Madrid que hoy día. Más horarios, frecuencias de paso y lugares a los que se podía llegar en tren y ahora no. Este paso atrás seguramente se deba a tres factores: 1) el apoyo institucional al transporte por carretera 2) el régimen autonómico  y 3) la eliminación de numerosas líneas, que es a lo que voy ahora. 


Ya en los años 70 comenzó  el proceso de eliminación de líneas “no rentables” , que a partir de enero de 1985 fue imparable debido a la nueva legislación sobre líneas deficitarias ( véase “Vía Libre” que lo resume perfectamente: https://vialibre-ffe.com/noticias.asp?not=1158). Desde la legendaria “Ruta de la Plata” Sevilla-Gijón que seguía prácticamente el trazado de la Vía de la Plata de la Hispania Romana, la anteriormente citada Segovia-Medina del Campo (1993, desmantelada incluso, desde Segovia a Olmedo) , el Ferrocarril Valladolid-Ariza (también 1993, sin vías incluso en la mayoría de su recorrido), el inacabado Santander-Mediterráneo (“en 1985 la línea fue clausurada al tráfico de pasajeros,aunque todavía se mantuvo abierta al tráfico de mercancías durante algún tiempo”https://es.wikipedia.org/wiki/Ferrocarril_Santander-Mediterr%C3%A1neo ; en la actualidad casi todo el trazado está desmantelado ) etc etc


Ya en tiempos recientes se han visto cerradas líneas tan importantes como el directo Madrid-Burgos   , (desde 2011 “el trazado comprendido entre las estaciones de Manzanares-Soto del Real y Aranda de Duero, que totaliza unos 159 kilómetros de longitud, se encuentra cerrado a la circulación de trenes con servicio comercial.” https://www.elconfidencial.com/espana/2019-12-08/adif-via-ferroviaria-fomento-fantasma-agujero-millones-despoblacion456_2303807/ o el Madrid-Cuenca-Utiel, otro caso en que una línea histórica ha sucumbido por parámetros meramente económicos o políticos. 


Mire usted por dónde, la inmensa mayoría de esas líneas servían para estructurar, comunicar transversalmente o dar vida a la “España vaciada”. Dentro de esa España vaciada ha habido víctimas maś perjudicadas,  las provincias de Burgos, Segovia o Soria. Todas en la Castilla abandonada. Incluso poblaciones importantes como Cuenca o Aranda de Duero se han visto afectadas por estos recortes. El caso de Aranda es claro: el eje ferroviario de la Ribera del Duero, que podría haber contribuido al desarrollo de dicha ribera y a descongestionar la carretera N-122 con un buen servicio de mercancías en caso de que el transporte de viajeros no hubiese resultado rentable. Al respecto de la rentabilidad, en otras regiones (Cataluña, Andalucía) no se cerraron tantas líneas al invertir e implicarse los respectivos gobiernos autonómicos. 


Lo de la provincia de Soria es una muestra de falta de visión y desinterés por parte de las administraciones, indiferencia por parte de los propios nativos… un desastre. De estar atravesada por tres líneas férreas que la ponían en el mundo y/o la comunicaban con sus provincias vecinas Soria ha visto cómo solamente se quedaba comunicada con la capital de las Castillas y de las Españas, y encima con un tramo de vía única bastante avejentado entre Soria y Torralba, donde enlaza con el FFCC Madrid-Barcelona. El mencionado Valladolid-Ariza comunicaba a la ribera del Duero soriana con Aranda de Duero, Peñafiel , Valladolid y Aragón, y el Santander-Mediterráneo comunicaba a Soria con el norte de Castilla y al sudeste con Aragón también.


Al final, lo de las líneas y la despoblación es como el huevo y la gallina: se suprimen líneas por la despoblación que lleva a la baja rentabilidad pero a su vez al suprimir esas líneas se dificulta el acceso a esos territorios por otro medio que no sea el vehículo privado que lleva a mayor despoblación. Todo ello en el marco de un abandono absoluto: sin colegios, sin centros de salud….la España vacía agoniza. 

Y mientras que las provincias del interior veían arrancar las vías, la España “de primera” contemplaba admirada el advenimiento y florecimiento de una red de ferrocarril de Alta Velocidad. Trenes rápidos que, a modo de lanzaderas o aviones, comunicaban la megalópolis mesetaria con las provincias de la periferia rica. Trenes rápidos que Castilla veía pasar sin parar, veloces, como si reviviese la escena de la caravana en “Bienvenido, Mr. Marshall”. 


Siempre he pensado (en este y otros muchos temas estoy enfrentado a la mentalidad mercantilista liberal) que los servicios públicos (sanidad, energía, abastecimiento de agua, infraestructuras y transportes ) debían de primar, como su nombre indica, el servicio público frente a la rentabilidad económica. Como en tantos otros temas esta rentabilidad también se vio perjudicada por el descuido en el mantenimiento y mejora de instalaciones, vías, etc. Y sobre todo por el apoyo institucional a la dictadura absoluta del transporte por carretera. No deja de hacerme gracia que en estos tiempos que se promueve teóricamente el transporte público y amigable con el medio ambiente no se apoye al ferrocarril convencional. Otra paradoja de estos tiempos de locos.  


Arribó el año 1992, el que iba a cambiarlo todo. El que certificaba la conversión de España en un país europeo fetén, con infraestructuras de primera. Las Olimpiadas de Barcelona y la Expo de Sevilla, acontecimientos ponían en el mapa mundial  ¿a España? No,a toda no, solo a la España periférica, la única España que conoce el norteamericano, japonés o europeo medio . Esa España que se reduce a Barcelona, Andalucía y un Madrid previamente des-castellanizado y desnaturalizado por el régimen. El año 1992 nos trajo el AVE, el nuevo becerro de oro que prometía un progreso ininterrumpido , o al menos el sentido del progreso de gobernantes y mayoría de españoles, de espaldas a amplias extensiones del interior, a costa de las Españas esquilmadas. A costa, entre otras, de la Castilla despoblada. 


Llegó el nuevo milenio y en plena locura colectiva se creyó en que España era un actor fundamental de la UE, la OTAN y la internacional de petanca. Se arrancaban las vías que llevaban a Peñafiel o a la Rasa (Burgo de Osma) al mismo tiempo que se tendían líneas de Alta Velocidad a todas las poblaciones costeras. Como ya he comentado en otras entradas, y volveré en la entrada que dedicaré, si Dios quiere,al desmantelamiento de las Castillas, todo pensado para desarrollar más aún a los ya desarrollados y para seguir viviendo del turismo de sol y playa. 


Pasaron las décadas y la Alta Velocidad se convirtió en la joya de la corona del régimen del 78. Hasta que llegaron los años 20 de este siglo con sus primeras señales apocalípticas en forma de nuevas guerras, epidemias devastadoras, desastres climáticos, polarización de los pueblos y políticos incompetentes. En esas estábamos cuando despertamos de golpe de 34 años de sueño por un tremendo accidente que se llevó muchas vidas humanas. No son pocas las voces dentro y fuera del ámbito ferroviario que denunciaron el empeoramiento del servicio de alta velocidad y su mantenimiento. “Doctores tiene la Iglesia” y no soy especialista en la materia, así que cada uno investigue y saque sus conclusiones.Solo sé que quizá deberíamos mirar de nuevo al ferrocarril convencional. Quizá no  tenga sentido disponer de la segunda red de alta velocidad más extensa del mundo si luego esta no funciona debidamente o su seguridad es cuestionable.


En primer lugar, mis condolencias a las familias de las víctimas de Ademuz.


En segundo, un llamado a recuperar el tren como motor de desarrollo de la España vaciada, sobre todo de mi Castilla abandonada.


Y en tercer lugar, una reflexión políticamente incorrecta: igual que en el Antiguo Testamento los hombres construyeron una torre de Babel para desafiar a Dios,  nosotros en nuestra soberbia quisimos ser los más veloces. 

Olvidamos que lo importante no es llegar antes, sino saber a dónde se llega.


El sueño de los años 20 terminó con la pesadilla de los 30 y la carnicería de la segunda guerra mundial. El sueño hippy de los 60 terminó en la pesadilla de Charles Manson. El sueño de 1992, el sueño de los 80 y 90 españoles, ha devenido en una pesadilla de ciudades masificadas, campos deshabitados y vías muertas. España está en liquidación, y la solución no está en cambiar unas siglas por otras. Necesitamos una revolución interior, ser humildes, volver los ojos a la voluntad divina y retornar a nuestros campos y nuestros trenes. Meditad sobre qué podemos hacer antes de que sea demasiado tarde.  Así sea.

viernes, 23 de julio de 2021

El cine Ye-Yé ( 1ª parte )

 

Aquí os paso la primera parte de una pequeña recensión que estoy haciendo sobre el cine más o menos ye-ye. No pretendo ser exhaustivo, y , sí, soy muy subjetivo. Lo referente a “Megatón ye-ye”, “La edad ye-ye” y “Hamelin”, está copiado en todo o parte de otras páginas de internet. Lo demás, es cosecha mía, ampliando la información y bajando las fotos del internés (¿qué sería de nosotros sin la red?) Espero que sea de vuestro interés, y os agradecería si me pudieseis informar de otras pelis. También sería interesante pedírselas a “Cine de Barrio”, 8 Madrid o el Canal Somos (algunas sí las han emitido).



'Megatón Ye-Ye' (1965)

(publicado en la web de “Pop thing”) 

En 'Pop Thing', la combinación perfecta es cine y pop clásico. Ahí es donde las dos zonas de la web se unen de verdad. ¿Y qué mejor ejemplo que esta brillante muestra de Cine Pop hispano? Sí, aquí también tuvimos nuestro 'A Hard Day's Night' particular... más o menos. Haz clic y entra en el bullicioso Madrid Pop de 1965 de la mano de Micky, 'El Hombre de Goma'.

'Megatón Ye Ye' fue la genuina película Pop española que respondía a los planteamientos de Richard Lester en sus trabajos con Los Beatles y que además incorporaba elementos progresistas del cine francés e italiano de la época y técnicas de rodaje que justo entonces se estaban empezando a desarrollar en programas musicales de la TV inglesa (en especial, 'Ready, Steady, Go!'). Películas Pop hubo muchas en España, desde las de la Rocío Durcal más urbana, pasando por 'Escala en Hi - Fi' (de Isidoro Martínez, 1963) hasta las dos de Los Bravos (1967 y 1968) pero sólo 'Megatón Ye Ye' y la tardía 'Un, dos tres, al escondite inglés' (de Ivan Zulueta, 1969) estuvieron a la altura.. 'Un mundo diferente' (Pedro Olea, 1968), con Juan y Junior, es más difícil de clasificar.

Pero estamos con 'Megatón Ye - Ye'. Lo del título es anecdótico o surrealista, depende del punto de vista. La energía nuclear no tiene nada que ver con el argumento de la película. Tal vez quería ponerse en relación la explosión socio cultural que venía de Gran Bretaña con la explosión de una bomba atómica (de la que sí se muestran imágenes al principio de la cinta). Dejando eso, el argumento de 'Megatón' tiene dos historias paralelas: una es la historia de amor entre Juan (Juan Erasmo 'Mochi') un cantante que parece una mezcla entre Alaín Barriere y Doménico Modugno, y Elena (María José Goyanes), una chica de clase media que ha estudiado en Madrid y que se marcha a París a trabajar y a aprender francés. La otra mitad de la peli corresponde a Micky y los Tonys, especialmente a Micky. La historia de Elena y Juan tiene un estilo muy definido, a medio camino entre una película italiana de neorrealismo rosa y entre la 'nouvelle vague' de Jacques Demy en 'Lola' (1961). Hay preciosas secuencias de Elena paseando por las calles de Madrid, con un fondo de música de Brahms, que parecen directamente sacadas de 'Lola', de Demy.

En lo que se refiere al argumento reservado a Micky y Los Tonys, la influencia del 'free cinema' británico y de Richard Lester es evidente. Hay un aire de documental, en las actuaciones, en los clubs, en el concurso, con toda esa gente joven bailando y gritando, hay humor surrealista y 'gags' excepcionales, como el del trajín que se traen Micky y Los Tonys con los sombreros (tan pronto aparecen con uno de copa como con un bombín), el 'gag' de la bomba (sencillamente genial: hay que verlo) y la declaración de principios de un explosivo Micky ("Me asusto de los taxis, me dan miedo las viejecitas, me gustan los marcianos, no me gustan las excursiones..."). Aparecen carteles explicativos de la trama del filme, un poco como los de los intermedios de 'Help!' o como los del cine mudo. Y por encima de todo esto, destaca la presencia de Micky: fresco, natural, divertido y con una desenvoltura con la cámara que ya quisieran para sí muchos actores. Además, también interviene en la relación sentimental de Juan y Elena como tierno aspirante al amor de esta última, y lo hace con tal simpatía y delicadeza que cautiva.

Aparte, por supuesto, están todas las canciones que interpretan Micky y Los Tonys, que fueron de lo mejor de su carrera: 'I'm Over', 'Pretty Baby', 'Ya no estás', 'Sha-La', la versión en inglés de 'Jabón de azufre' ('Sulpher Soap', que no 'Sulpher Soup' que es como aparece escrito en los títulos de crédito) y 'Tú serás muy feliz' estaban al nivel de cualquier buen grupo británico de R&B / Beat. Por su lado, 'Un belle amour' es una bonita balada cantada en francés. 'Zafiro', a través de su sello juvenil 'Novola' editó parte de este material en la correspondiente B.S.O de la peli y también en un EP y un 'single' de Micky y Los Tonys, todo ello a finales de 1965.

'Megatón Ye - Ye' supuso un antes y un después en el mundo Pop español. Hubo centenares de chicos y chicas que la vieron varias veces y creó cierta repercusión social. Como película, sus virtudes son evidentes: no fue sólo otro intento de rentabilizar económicamente una moda, sino que hubo talento cinematográfico, ya fuese intencionado o casual. Absolutamente recomendada, si podéis conseguir una copia.

Dirección: Jesús Yagüe.
Estudios: Eva Film, Mundial Film.
Intérpretes: Micky, María José Goyanes, Juan Erasmo (Mochi), Los Tonys, Gloria Cámara, Los Shakers, Álvaro de Luna y Tip
Guión: Jesús Yagüe y Francisco Lara Polop.
Duración: 85 minutos.
Color: Blanco y negro.
Estreno: 14 de septiembre de 1965.

Escrito por Equipo de Pop Thing el 10 de Mayo de 2006 ·

HAMELÍN (1968)


El argumento, de Roberto P. Carpio se basa en la leyenda del flautista de Hamelin. En este caso sería el rockero , o más bien el yeyé de Hamelin. 

 Se convoca un concurso para librar a Hamelin de la plaga. Concursarán los grupos (conjuntos músico-vocales) Los Botines, The Mode y Los Impala ) , pero el ganador será el  personaje interpretado por Miguel Ríos. Asi visto, y vista la película, no parece gran cosa. Un divertimento juvenil en una España cada vez más abierta a la diversión y al ocio dentro de los parámetros fijados en la España de los 60.

Pero para el que esto escribe son los números musicales los que hacen de esta película acreedora de un lugar en el Olimpo de nuestro cine pop.

Las anacrónicas actuaciones (con vestimentas y público del siglo XVII ) son dignas de una antología del videoclip yeyé , si tal cosa hubiese existido antes de los video-clip como los entendemos desde los años 80.

Aún pueden encontrarse por Youtube, al menos dos de ellas: la de Los Botines (con un jovencísimo Camilo Sesto -aún Blanes- al frente ) interpretando “no me importan las miradas” y los venezolanos Los Impala (extraordinarios ) interpretando “que me importa”. También viene a mi recuerdo ese cantante de Hamelin perpetrado por Mike Ríos, único e irrepetible, interpretando temas como "ya lo pagaran"



Dirigido por Luis María Delgado, 1968
ESPAÑA Largometraje
Espectadores: 320.156
Recaudación: 29.654,90 €
ESPECIALMENTE RECOMENDADA PARA INFANCIA Productoras:
PRODUCCIONES JAIME PRADES, SA.

Intérpretes:
Miguel Ríos, Margaret Peters, Roberto Camardiel, Luchy Soto, Miguel Ligero, Matilde Muñoz Sampedro, Tota Alba, José Sepúlveda, Josefina Serratosa, Mercedes Borque, Camino Delgado, Goyo Lebrero, Simón Cabido, Rafael Hernández Guión: Roberto P. Carpio Director de fotografía: Godofredo Pacheco



Música: Adolfo Waitzman, Canciones: interpretadas por
Miguel Ríos y los conjuntos, "The Mode" musicales "Los Impala", "Los Botines"
Montador: José Antonio Rojo
Productor: Jaime Prades
Decorados: Gil Parrondo
Género: Musical. Comedia
Tema: Cuento infantíl
35 milímetros. Color: Eastmancolor. Panorámico.
Duración: 85 minutos
Estrenos: 02-08-1969 Bilbao: Capitol 22-06-1970 Madrid: Imperial Empresa distribuidora: HISPANOMEXICANA FILMS, SA
Espectadores: 320.156
Recaudación: 29.654,90 €


LOS CHICOS DEL PREU (1968)



Con las intervenciones musicales de Los Botines (la banda de Camilo Sesto), Karina.... y con las bellísimas Cristina Galbó y María José Goyanes, Dirigida por Pedro Lazaga, narra las inquietudes, problemas, amores, amistades, desencuentros y experiencias de un grupo de jóvenes que emprenden un nuevo curso escolar, el preuniversitario, que les dará acceso a la Universidad y por tanto, a la vida adulta. La trama está vista a través de los ojos de Andrés Martín (Emilio Gutiérrez Caba), un muchacho de Tomelloso que llega a Madrid con una beca y queda fascinado por la vida en la capital. Después, al percatarse del gran esfuerzo económico que deben hacer sus padres, decide ganar dinero descargando camiones en un mercado y compaginar este trabajo con los estudios. (1) Ese es el mensaje de este film, la voluntad del héroe que supera su humilde condición desde el esfuerzo. Como tantos jóvenes españoles de esa década y posteriores.

Este punto de vista “social” diferencia a esta de otras muchas películas de estudiantes de la época (Margarita se llama mi amor, una chica para dos….) He de recordar al lector moderno que , si bien toda la juventud española empezaba con los años 60 una nueva etapa ,más abierta al ocio y a la diversión que las generaciones anteriores, los protagonistas de todas estas películas juveniles eran integrantes de una juventud burguesa con sus necesidades materiales bien cubiertas por sus progenitores , salvo excepciones como la del anteriormente citado personaje becario y rural.

Por último, solo destacaré la memorable escena del enfrentamiento entre padre (José Luis López Vázquez) e hijo (Camilo Sesto): “memo melenudo mameluco musical” (póngase acento de JL López Vázquez). Memorable. El final, feliz. Como no podía ser de otra manera y más en el cine joven y desenfadado de aquella época.

ABUELO MADE IN SPAIN(1969)


Dirigida por Pedro Lazaga y con el “pueblerino” por excelencia del cine celtibérico: Don Paco Martínez Soria.

Sinopsis: Cierto día, Cándida, Visi y Nieves, las tres hijas de Marcelino, un pastor sabio y afable de un pueblecito del Pirineo Aragonés, viajan a Madrid a probar fortuna. En la capital las tres mozas se casan, tienen hijos y se van olvidando de Marcelino. Inesperadamente, el buen hombre recibe una carta de Cándida en la que le invita a pasar una temporada en Madrid para que conozca a sus nietos.

Los nietos son unos simpáticos y melenudos yeyés que provocan una serie de divertidas situaciones al interactuar con su abuelo.   

La moraleja podría ser cómo la sabiduría del anciano rural sin estudios da lecciones para la vida a unos nuevos ricos burgueses renegados de sus raíces desde la soberbia que les da su condición sociocultural. Esa es una de las claves de esta y otras películas de la época, el enfrentamiento  entre esas dos Españas: la rural y tradicional que agonizaba frente a una España urbana, hedonista y ""moderna" que la engullía sin complejos.  De esos polvos/megalopolis (Madrid, Barcelona... ) vendrían los lodos de la “España vaciada” que sufrimos hoy día en nuestro supuestamente civilizado país. Dos Españas que coexistirían hasta finales del siglo XX y la destrucción final de nuestra identidad como pueblo (2)

En este caso, la banda pop son LOS GRITOS, con algunos momentos memorables (“Veo colores”, que también podeis encontrar en el youtube)

Y por último en esta primera entrega, pero no menos importante , un capítulo aparte que merece un personaje tan desconocido como fundamental, Joaquín Parejo:

LA EDAD YE-YÉ (1965)

Con veinte años, Joaquín Parejo autoproduce La edad ye-yé (1965), que ganó un premio en el Festival de Cortometrajes de Bilbao. Este cortometraje es un documental fresco y dinámico sobre la nueva juventud, algo así como el acta de nacimiento de una nueva sensibilidad, un manifiesto generacional, una confesión, un intento de autodefinirse. Por ello, la película empieza con una dedicatoria: «A todos los jóvenes ye-yé y no ye-yé de nuestro tiempo». El documental tiene una voz en off (de Julián Mateos) que explica y define qué es ser ye-yé: «Ser ye-yé es el tema del momento. El chico ye-yé es una persona que ama la moda más audaz y la música más atrevida». Mientras en imagen vemos un repaso a la mitología de esa juventud (planos de chicos, de tiendas de discos, de revistas musicales en un kiosco, de discotecas llenas de jóvenes bailando…) se ve a Micky y Los Tonys cantando. Y de repente, un corte narrativo brusco con la inclusión de entrevistas, con planos frontales, de jóvenes sentados. Tres hombres (entre ellos Mike Rivers) y tres mujeres. Las preguntas son las mismas para todos: si estás de acuerdo con lo ye-yé, cuál es tu ídolo, qué piensan tus padres de ti, cuál es el último libro que has leído, si te interesa la política. A esta última pregunta, Ricardo Sáenz de Heredia, cantante de Los Shakers, contesta: «Me haría socio de un partido político si estuviese presidido por los Beatles». No hacía falta decir nada más para explicar cómo pensaba un chico ye-yé.” (3)

Dos años más tarde, Joaquín Parejo Díaz realiza un nuevo cortometraje, también autoproducido: La máquina que hace pop (1967), que sigue la estela de La edad ye-yé, en el que participan Massiel, Karina, Mike Kennedy, Juan Pardo, José María Íñigo (y su madre, quien dice que le gustaría que su hijo no llevase esas pintas) y Alain Milhaud, a los que se pregunta por el significado del éxito, de la fama, de lo ye-yé, del dinero. También se asiste a la grabación de una canción por parte de Johnny Valentine. La película intenta ir estéticamente más allá que la anterior, ser más moderna, más rompedora. A eso se debe la presencia de la máquina que da nombre al cortometraje, diseñada por el pintor Eduardo Úrculo, o la yuxtaposición de planos de archivo, con un ritmo acelerado, para contar la historia del siglo xx. Este cortometraje no estaba tan conseguido como el anterior, pero seguía siendo una novedad absoluta en el cine español, por su tema, por su tono, por su desenfado.

Entre medias de ambas películas, Joaquín Parejo Díaz había realizado para Televisión Española el cortometraje Los locos bravos (1966) —un antecedente del videoclip—, película imposible de ver en la actualidad. Tras La máquina que hace pop, Parejo Díaz abandonó la dirección de cine (no así la escritura de guiones, en la que siguió junto a Raúl Peña) y se volcó en el periodismo y en la gestión musical. Sus cortometrajes se han visto muy poco desde entonces, quizá a la espera de un nuevo sueño pop que los rescate del olvido. (4)

(1) Wikipedia. Los chicos del Preu

(2) sobre la España vaciada se ha escrito mucho implícitamente en este blog, desde el que sigo considerando a España como el país más anómalo de toda Europa, víctima de una ruralfobia y cosmopaletismo dignos de estudio y sobre el que volveremos, si Dios nos da vida , salud y ganas de escribir.

(3) y (4) Cine pop en España (3). La edad ye-yé (1965) y La máquina que hace pop (1967) de Joaquín Parejo Díaz :

"Si en toda época de cambios hay siempre una persona desconocida para la mayoría, pero que ejerce de secreto catalizador para los iniciados, en la explosión pop en España ese agente provocador fue Joaquín Parejo Díaz (Madrid, 1945-2012). Sus pasiones, desde adolescente, fueron la música pop y el cine, y a ambas dedicó gran parte de su vida. Desde los diecisiete años empezó a escribir en prensa sobre temas musicales y sobre cine en revistas como Film Ideal, Fotogramas, Triunfo, o Mundo Joven. Y poco más tarde se convirtió en director de promoción de EMI y director del catálogo de Hispavox, en los años dorados de los Beatles y los Rolling Stones.


Joaquín Parejo Díaz tuvo una influencia vital en el cine pop español. Todo lo que tenía que ver con cine y música «moderna» le era confiado: por ello cubrió la visita de Richard Lester al Festival de Cine de Bilbao para NO-DO, por eso fue guionista de Megatón ye-yé (Jesús Yagüe, 1965) y de otras dos películas: una musical pero sin contenido pop (Zampo y yo, Luis Lucia, 1965), y otra no musical pero con un claro tono juvenil (Los amores difíciles, Raúl Peña, 1967). Y por ello fue ayudante de dirección de Los chicos con las chicas (Javier Aguirre, 1967) y Dame un poco de amooor! (José María Forqué, 1968), las dos exitosas películas que hicieron Los Bravos. También colaboró en el inconcluso documental Los Beatles en España (Pedro Costa y Francesc Betriu). Y trabajó en la mayoría de los programas musicales de la época (Último grito, Mundo Pop), en muchas ocasiones realizando vídeos musicales. Sin embargo, si por algo ha de ser conocido Joaquín Parejo Díaz es por haber dirigido dos cortometrajes en los años sesenta, que son las muestras más genuinas de lo que podría haber sido un cine pop español.”

Por Luis E. Parés en la Web del Centro Virtual Cervantes https://cvc.cervantes.es/el_rinconete/anteriores/noviembre_12/29112012_01.htm



lunes, 28 de diciembre de 2020

Inocentes



28 de diciembre, un año más. Una fecha que desde mi infancia y juventud siempre fue muy especial. El 22, el Gordo y los cánticos de los niños de San Ildefonso marcaban el comienzo de las navidades. Nochebuena era una noche única, una noche de Amor y celebración pero también de recogimiento y según fueron pasando los años, más asociada a sentimientos de nostalgia y melancolía. Los cumpleaños de mis hermanos o la Vigilia de la Inmaculada eran hitos, Nochevieja era la noche de ilusión y gozo juvenil mientras que la Noche de Reyes era la mágica noche de ilusiones infantiles. Todas, fechas marcadas por esa mezcla agridulce de felicidad y nostalgia o de excitantes esperanzas y ganas de diversión en el caso de la Nochevieja y la Noche de Reyes “adolescente-joven”.


Pero el 28, el 28 siempre fue diversión, broma, una forma de aliviar o curar la tragedia de la vida desde el humor. Ese humor tan presente en mi familia. Mi padre, que siempre gastaba la misma broma, con esa falsa caca de perro que ponía en el portal y que siempre hacía picar a la portera. Mi padre que alguna vez también fue víctima (petardo en cigarrillo y pum) o mi cuñado Luismari, citándome para un importante recado en Ferraz esquina Marqués de Urquijo en una inhóspita tarde de viento y gélida lluvia. Aquel invierno de los 80 o los 90, ya no recuerdo bien, en el que la broma telefónica fue entre mis amigos Joaquín, Paco y yo, sin saberse al final quién mentía a quién.


Durante décadas en este sufrido país se gastaron bromas en un día como hoy. Inocentadas en las noticias, bromas entre amigos y familiares, muñequitos blancos de papel en las espaldas.


Tradiciones, costumbres, bromas que, como casi todo lo relacionado con la Navidad o con la Tradición, han ido cayendo en desuso y olvido mientras “importábamos” Jalogüines, Papanoeles y al paso que vamos hasta el día de Acción de Gracias. ¿El signo de los tiempos? ¿la globalización? En parte sí. Pero sobre la perfecta conjunción entre la endofobia y cosmopaletismo de muchos nativos y la llegada masiva de foráneos ajenos a estas tradiciones y costumbres.


Entre unos y otros nuestras Navidades cada vez se parecen menos a las que conocí en el siglo XX y buena parte del XXI. Entre unos y otros se ha cargado una fecha como la de hoy.


Y volvemos a una de las ideas de antes. El humor como medicina frente al drama de la vida. El humor que reivindicaba su primacía en un día en el que lo que el calendario litúrgico conmemora la matanza de inocentes.


Estamos terminando un año que ya en sí parece una enorme inocentada. Si hace tan solo un año un viajero del futuro nos hubiese contado que habría una pandemia mundial surgida en un mercado de China cercano a un centro de investigaciones virológicas, oh casualidad, que si un pangolín, que si un murciélago, que si pitos que si flautas, que íbamos a sufrir toques de queda, suspensión de derechos y libertades básicas en nombre de la salud y la seguridad públicas, que todo el mundo iría obligatoriamente en la calle con mascarilla… muchos hubiésemos pensado que se trataría de un guión de Hollywood o una nueva novela distópica.


Pero no. El futuro ya está aquí. El poder mundial no se oculta, pa qué, incluso en la terminología (esa “nueva normalidad” que tanto recuerda al Nuevo Orden soñado por las élites). Este año la inocentada concluye con una nueva matanza de inocentes, ancianos, jóvenes y de mediana edad. Con miles de familias segadas por la Parca o empobrecidas por el paro y la crisis. Todo ello sumado a la matanza de inocentes que no cesa, tanto en el mundo en vías de desarrollo como en este mundo supuestamente avanzado y progresista. La muerte que se empeñaron en ocultar durante los meses de mayor virulencia de la pandemia. La misma muerte consentida, apoyada y justificada contra los que no han llegado a nacer. La muerte que ahora se busca justificar y consentir para los que están en el ocaso de sus días. La muerte por diversion de otras criaturas bajo el pretexto de la tradición o la cultura. Cultura de la muerte en una Sociedad hipócrita y/o ignorante.


28 de diciembre un año más. 28 de diciembre y la broma, la inocentada es vivir.


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