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jueves, 19 de febrero de 2026

ESPAÑA EN LIQUIDACIÓN (I): LOS TRENES DE BABEL

EL TREN DE BABEL 

Empezaré contando a los más jóvenes, intentándolo al menos, lo que supuso el ferrocarril para la gente de mi generación. O al menos para unos cuantos. Con el tiempo me he dado cuenta de que en este tema (y otros) no somos, desgraciadamente, Reino Unido o Alemania. países en los que existe una gran afición por los trenes y todo lo que hay a su alrededor. En los que hay interés por la preservación del patrimonio ferroviario, todo lo contrario a España.


De niño en mi familia no hubo automóvil (en casa del herrero...en casa del mecánico). A mis padres les gustaban el campo y la pesca, por lo que para salir de la metrópolis los desplazamientos habían de realizarse en autocar o  ferrocarril. Sobre todo en ferrocarril A finales de los años 60, en autocar nos movíamos a diversos embalses (Los Cabezos, Cijara, Buendía, Entrepeñas...) con una peña de pescadores.

En tren íbamos a Los Huertos, Segovia. En Segovia capital tomábamos la desaparecida línea Segovia-Medina del Campo (la "ruta de los elefantes")  de la que aún recuerdo perfectamente la silueta verde y plata de los trenes-tranvía (las míticas"SUIZAS"de RENFE) dibujándose en un horizonte de catenarias bajo el azul cielo de Castilla. Bajábamos en la estación de Hontanares del Eresma y desde allí caminábamos. Adobe, trigos y ovejas.    Esta línea sería una de las muchas  eliminadas, sacrificadas en el infame altar de la diosa economía. De eso hablaremos después.


En la incesante búsqueda  de nuevos territorios de pesca recorrimos los ríos de  la  Castilla central : Manzanares, Tajo, Jarama...hasta recabar en mi querido y añorado Henares. Empezamos en Fontanar y Yunquera de Henares (manantiales, berros, cangrejos de río)  donde viajábamos con mi cuñado Ángel y su seat 127 o en tren. Aquí quería llegar.  En aquellos años 70  del siglo pasado era  fácil desplazarse  en ferrocarril a los caladeros de carpas, barbos o “black bass” (vulgo “blas blas”)


Gracias al tren pudimos ir remontando  la  cuenca del Henares por la línea Madrid-Barcelona en busca de una nueva frontera, hasta llegar en 1975 a Espinosa de Henares,  la que sería nuestra segunda casa durante lustros.


Recuerdo aquellos viernes por la tarde, finales de los 70,  en el  Ferrobús Madrid-Arcos de Jalón  con un heterogéneo pasaje de campesinos o pescadores de clase trabajadora, llegando al atardecer a  la tranquilidad  arriacense.  O los sábados en el Expreso Madrid- Zaragoza-Pamplona, remolcado por las ALCO 2100, si no recuerdo mal . Ya en los 80 y la electrificación total de la línea viajaríamos en mis añoradas UT 440, azul y amarillo. Para un niño de mi época era otro mundo, un Paraíso con olor a cereal segado y rumor de chorreras, tan lejos del infierno urbano que en aquellos días era Madrid.


Cuántas veces en los últimos años he reflexionado sobre la paradoja de que en los años 70 y 80 estuviésemos mejor comunicados con localidades de las provincias limítrofes a Madrid que hoy día. Más horarios, frecuencias de paso y lugares a los que se podía llegar en tren y ahora no. Este paso atrás seguramente se deba a tres factores: 1) el apoyo institucional al transporte por carretera 2) el régimen autonómico  y 3) la eliminación de numerosas líneas, que es a lo que voy ahora. 


Ya en los años 70 comenzó  el proceso de eliminación de líneas “no rentables” , que a partir de enero de 1985 fue imparable debido a la nueva legislación sobre líneas deficitarias ( véase “Vía Libre” que lo resume perfectamente: https://vialibre-ffe.com/noticias.asp?not=1158). Desde la legendaria “Ruta de la Plata” Sevilla-Gijón que seguía prácticamente el trazado de la Vía de la Plata de la Hispania Romana, la anteriormente citada Segovia-Medina del Campo (1993, desmantelada incluso, desde Segovia a Olmedo) , el Ferrocarril Valladolid-Ariza (también 1993, sin vías incluso en la mayoría de su recorrido), el inacabado Santander-Mediterráneo (“en 1985 la línea fue clausurada al tráfico de pasajeros,aunque todavía se mantuvo abierta al tráfico de mercancías durante algún tiempo”https://es.wikipedia.org/wiki/Ferrocarril_Santander-Mediterr%C3%A1neo ; en la actualidad casi todo el trazado está desmantelado ) etc etc


Ya en tiempos recientes se han visto cerradas líneas tan importantes como el directo Madrid-Burgos   , (desde 2011 “el trazado comprendido entre las estaciones de Manzanares-Soto del Real y Aranda de Duero, que totaliza unos 159 kilómetros de longitud, se encuentra cerrado a la circulación de trenes con servicio comercial.” https://www.elconfidencial.com/espana/2019-12-08/adif-via-ferroviaria-fomento-fantasma-agujero-millones-despoblacion456_2303807/ o el Madrid-Cuenca-Utiel, otro caso en que una línea histórica ha sucumbido por parámetros meramente económicos o políticos. 


Mire usted por dónde, la inmensa mayoría de esas líneas servían para estructurar, comunicar transversalmente o dar vida a la “España vaciada”. Dentro de esa España vaciada ha habido víctimas maś perjudicadas,  las provincias de Burgos, Segovia o Soria. Todas en la Castilla abandonada. Incluso poblaciones importantes como Cuenca o Aranda de Duero se han visto afectadas por estos recortes. El caso de Aranda es claro: el eje ferroviario de la Ribera del Duero, que podría haber contribuido al desarrollo de dicha ribera y a descongestionar la carretera N-122 con un buen servicio de mercancías en caso de que el transporte de viajeros no hubiese resultado rentable. Al respecto de la rentabilidad, en otras regiones (Cataluña, Andalucía) no se cerraron tantas líneas al invertir e implicarse los respectivos gobiernos autonómicos. 


Lo de la provincia de Soria es una muestra de falta de visión y desinterés por parte de las administraciones, indiferencia por parte de los propios nativos… un desastre. De estar atravesada por tres líneas férreas que la ponían en el mundo y/o la comunicaban con sus provincias vecinas Soria ha visto cómo solamente se quedaba comunicada con la capital de las Castillas y de las Españas, y encima con un tramo de vía única bastante avejentado entre Soria y Torralba, donde enlaza con el FFCC Madrid-Barcelona. El mencionado Valladolid-Ariza comunicaba a la ribera del Duero soriana con Aranda de Duero, Peñafiel , Valladolid y Aragón, y el Santander-Mediterráneo comunicaba a Soria con el norte de Castilla y al sudeste con Aragón también.


Al final, lo de las líneas y la despoblación es como el huevo y la gallina: se suprimen líneas por la despoblación que lleva a la baja rentabilidad pero a su vez al suprimir esas líneas se dificulta el acceso a esos territorios por otro medio que no sea el vehículo privado que lleva a mayor despoblación. Todo ello en el marco de un abandono absoluto: sin colegios, sin centros de salud….la España vacía agoniza. 

Y mientras que las provincias del interior veían arrancar las vías, la España “de primera” contemplaba admirada el advenimiento y florecimiento de una red de ferrocarril de Alta Velocidad. Trenes rápidos que, a modo de lanzaderas o aviones, comunicaban la megalópolis mesetaria con las provincias de la periferia rica. Trenes rápidos que Castilla veía pasar sin parar, veloces, como si reviviese la escena de la caravana en “Bienvenido, Mr. Marshall”. 


Siempre he pensado (en este y otros muchos temas estoy enfrentado a la mentalidad mercantilista liberal) que los servicios públicos (sanidad, energía, abastecimiento de agua, infraestructuras y transportes ) debían de primar, como su nombre indica, el servicio público frente a la rentabilidad económica. Como en tantos otros temas esta rentabilidad también se vio perjudicada por el descuido en el mantenimiento y mejora de instalaciones, vías, etc. Y sobre todo por el apoyo institucional a la dictadura absoluta del transporte por carretera. No deja de hacerme gracia que en estos tiempos que se promueve teóricamente el transporte público y amigable con el medio ambiente no se apoye al ferrocarril convencional. Otra paradoja de estos tiempos de locos.  


Arribó el año 1992, el que iba a cambiarlo todo. El que certificaba la conversión de España en un país europeo fetén, con infraestructuras de primera. Las Olimpiadas de Barcelona y la Expo de Sevilla, acontecimientos ponían en el mapa mundial  ¿a España? No,a toda no, solo a la España periférica, la única España que conoce el norteamericano, japonés o europeo medio . Esa España que se reduce a Barcelona, Andalucía y un Madrid previamente des-castellanizado y desnaturalizado por el régimen. El año 1992 nos trajo el AVE, el nuevo becerro de oro que prometía un progreso ininterrumpido , o al menos el sentido del progreso de gobernantes y mayoría de españoles, de espaldas a amplias extensiones del interior, a costa de las Españas esquilmadas. A costa, entre otras, de la Castilla despoblada. 


Llegó el nuevo milenio y en plena locura colectiva se creyó en que España era un actor fundamental de la UE, la OTAN y la internacional de petanca. Se arrancaban las vías que llevaban a Peñafiel o a la Rasa (Burgo de Osma) al mismo tiempo que se tendían líneas de Alta Velocidad a todas las poblaciones costeras. Como ya he comentado en otras entradas, y volveré en la entrada que dedicaré, si Dios quiere,al desmantelamiento de las Castillas, todo pensado para desarrollar más aún a los ya desarrollados y para seguir viviendo del turismo de sol y playa. 


Pasaron las décadas y la Alta Velocidad se convirtió en la joya de la corona del régimen del 78. Hasta que llegaron los años 20 de este siglo con sus primeras señales apocalípticas en forma de nuevas guerras, epidemias devastadoras, desastres climáticos, polarización de los pueblos y políticos incompetentes. En esas estábamos cuando despertamos de golpe de 34 años de sueño por un tremendo accidente que se llevó muchas vidas humanas. No son pocas las voces dentro y fuera del ámbito ferroviario que denunciaron el empeoramiento del servicio de alta velocidad y su mantenimiento. “Doctores tiene la Iglesia” y no soy especialista en la materia, así que cada uno investigue y saque sus conclusiones.Solo sé que quizá deberíamos mirar de nuevo al ferrocarril convencional. Quizá no  tenga sentido disponer de la segunda red de alta velocidad más extensa del mundo si luego esta no funciona debidamente o su seguridad es cuestionable.


En primer lugar, mis condolencias a las familias de las víctimas de Ademuz.


En segundo, un llamado a recuperar el tren como motor de desarrollo de la España vaciada, sobre todo de mi Castilla abandonada.


Y en tercer lugar, una reflexión políticamente incorrecta: igual que en el Antiguo Testamento los hombres construyeron una torre de Babel para desafiar a Dios,  nosotros en nuestra soberbia quisimos ser los más veloces. 

Olvidamos que lo importante no es llegar antes, sino saber a dónde se llega.


El sueño de los años 20 terminó con la pesadilla de los 30 y la carnicería de la segunda guerra mundial. El sueño hippy de los 60 terminó en la pesadilla de Charles Manson. El sueño de 1992, el sueño de los 80 y 90 españoles, ha devenido en una pesadilla de ciudades masificadas, campos deshabitados y vías muertas. España está en liquidación, y la solución no está en cambiar unas siglas por otras. Necesitamos una revolución interior, ser humildes, volver los ojos a la voluntad divina y retornar a nuestros campos y nuestros trenes. Meditad sobre qué podemos hacer antes de que sea demasiado tarde.  Así sea.

domingo, 28 de agosto de 2016

Peter Pan is dead



¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?  (1 Cor 15)


En el atardecer de la vida, seremos juzgados en el amor.”  (san Juan de la Cruz)

En una vida hay muchas vidas, decía mi abuela Victoria (idea que he visto expresada hace no mucho en un spot televisivo: qué familia tan creativa y de qué poco nos ha servido). La gente intensa no vive una vida, sino varias. Muchas vidas y muchas muertes. Cuando muere alguien con quien hemos vivido, cuando muere alguien que ha formado parte importante de nuestras vidas, morimos parcialmente. Podría decirse que morimos a plazos. Llevo días intentando volcar lo que pienso y siento desde el fallecimiento de mi madre. Pero es mucho el dolor, mucha la impotencia, grande el vacío. Hubiese querido glosar su vida y sus obras. Mas tal daría para una novela o serie de televisión. Sólo compartí con ella una parte de su vida, la más dulce, quizá. Pero soy lo que soy por esos años.

Desde el día de mi nacimiento hasta hace unos días mi vida se vió cuidada, hiperprotegida, tutelada,  malcriada a veces, antes y después acompañada, condicionada, educada, por mis padres , mis hermanos mayores y mi abuela materna entre otros- Pero sobre todo por mis padres. Mi padre, que nos dejó hace 17 años ya, con el que poco hablaba, pero con el que mucho viví. Con el que pesqué, anduve los senderos y las riberas de mis tierras castellanas., o el rastro  y los bares de mi viejo Madrid. Y ahora, mi madre. 

Medio siglo juntos,  35 años bajo el mismo techo. Confidente, amiga, siempre preocupada, siempre protectora. A orillas del Manzanares del Jarama, del Eresma. En los pantanos ahora secos por el dichoso trasvase. Escuchando a Elena Francis junto al Hernares mientras mi padre pescaba y yo leía a Sven Hassel.  

Friendo croquetas, filetes rusos, empanadillasTarareando a los Secretos, los Byrds o el Hey Jude . Escuchando la cinta de canciones de amor y celda de Amancio Prada mientras bailaba la lluvia sobre la Alcarria. Cosiendo en la vieja Singer- Llevando los arreglos de Hilarión Eslava a Princesa (olor a castañas asadas, puestos de cassettes ) .Comprándome un comic Marvel cuando griposo guardaba cama. Tantos y tantos momentos. Momentos, toda una vida que me han arrancado. Oh muerte, vieja embustera, me has  abierto en canal para quitarme los restos de mi alma joven con tu zarpa helada. Te has llevado
a mi madre una noche de verano, con la luna de agosto cubriéndote las espaldas.

Hay quien dijo que nuestra infancia no terminaba hasta que morían nuestros padres. Mis padres ya no están en este plano. Y siento que me hubiesen arrancado de cuajo las últimas páginas de la juventud. Dicen que la vida sigue, y así es. Pero otra vida completamente distinta. Una vida menguada. Sólo espero que Dios me de fuerzas para ser digno de ellos.


De profundis clamavi ad te, Domine;
Domine, exaudi vocem meam. Fiant aures tuæ intendentes
in vocem deprecationis meæ.
Si iniquitates observaveris, Domine, Domine, quis sustinebit?
Quia apud te propitiatio est; et propter legem tuam sustinui te, Domine.
Sustinuit anima mea in verbo eius:
Speravit anima mea in Domino.
A custodia matutina usque ad noctem, speret Israel in Domino.
Quia apud Dominum misericordia, et copiosa apud eum redemptio.
Et ipse redimet Israel ex omnibus iniquitatibus eius.

Peter Pan is dead



¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?  (1 Cor 15)


En el atardecer de la vida, seremos juzgados en el amor.”  (san Juan de la Cruz)

En una vida hay muchas vidas, decía mi abuela Victoria (idea que he visto expresada hace no mucho en un spot televisivo: qué familia tan creativa y de qué poco nos ha servido). La gente intensa no vive una vida, sino varias. Muchas vidas y muchas muertes. Cuando muere alguien con quien hemos vivido, cuando muere alguien que ha formado parte importante de nuestras vidas, morimos parcialmente. Podría decirse que morimos a plazos. Llevo días intentando volcar lo que pienso y siento desde el fallecimiento de mi madre. Pero es mucho el dolor, mucha la impotencia, grande el vacío. Hubiese querido glosar su vida y sus obras. Mas tal daría para una novela o serie de televisión. Sólo compartí con ella una parte de su vida, la más dulce, quizá. Pero soy lo que soy por esos años.

Desde el día de mi nacimiento hasta hace unos días mi vida se vió cuidada, hiperprotegida, tutelada,  malcriada a veces, antes y después acompañada, condicionada, educada, por mis padres , mis hermanos mayores y mi abuela materna entre otros- Pero sobre todo por mis padres. Mi padre, que nos dejó hace 17 años ya, con el que poco hablaba, pero con el que mucho viví. Con el que pesqué, anduve los senderos y las riberas de mis tierras castellanas., o el rastro  y los bares de mi viejo Madrid. Y ahora, mi madre. 

Medio siglo juntos,  35 años bajo el mismo techo. Confidente, amiga, siempre preocupada, siempre protectora. A orillas del Manzanares del Jarama, del Eresma. En los pantanos ahora secos por el dichoso trasvase. Escuchando a Elena Francis junto al Hernares mientras mi padre pescaba y yo leía a Sven Hassel.  

Friendo croquetas, filetes rusos, empanadillasTarareando a los Secretos, los Byrds o el Hey Jude . Escuchando la cinta de canciones de amor y celda de Amancio Prada mientras bailaba la lluvia sobre la Alcarria. Cosiendo en la vieja Singer- Llevando los arreglos de Hilarión Eslava a Princesa (olor a castañas asadas, puestos de cassettes ) .Comprándome un comic Marvel cuando griposo guardaba cama. Tantos y tantos momentos. Momentos, toda una vida que me han arrancado. Oh muerte, vieja embustera, me has  abierto en canal para quitarme los restos de mi alma joven con tu zarpa helada. Te has llevado
a mi madre una noche de verano, con la luna de agosto cubriéndote las espaldas.

Hay quien dijo que nuestra infancia no terminaba hasta que morían nuestros padres. Mis padres ya no están en este plano. Y siento que me hubiesen arrancado de cuajo las últimas páginas de la juventud. Dicen que la vida sigue, y así es. Pero otra vida completamente distinta. Una vida menguada. Sólo espero que Dios me de fuerzas para ser digno de ellos.


De profundis clamavi ad te, Domine;
Domine, exaudi vocem meam. Fiant aures tuæ intendentes
in vocem deprecationis meæ.
Si iniquitates observaveris, Domine, Domine, quis sustinebit?
Quia apud te propitiatio est; et propter legem tuam sustinui te, Domine.
Sustinuit anima mea in verbo eius:
Speravit anima mea in Domino.
A custodia matutina usque ad noctem, speret Israel in Domino.
Quia apud Dominum misericordia, et copiosa apud eum redemptio.
Et ipse redimet Israel ex omnibus iniquitatibus eius.

domingo, 23 de agosto de 2015

Espinosa 40 años después





"...And we'll all go together/ Where the wild mountain thyme
Grows around the blooming heather /Would you go, lassie, go? (....)"
Wild Mountain Thyme, Ed Sheeran


Y el salvaje tomillo seguirá creciendo en la ladera de nuestra colina
Y los chopos seguirán arrullando la siesta eterna del Henares
Y el sol seguirá calentando los trigales



Y los trenes seguirán rompiendo el silencio del Aliendre
Y el verano seguirá siendo verde y amarillo
Y las segadoras seguirán cantando

Pero tú ya no estarás

Copyright Vicente Hernández. 2015






"....Are you going to Scarborough Fair:Parsley, sage, rosemary and thyme/Remember me to one who lives there.She once was a true love of mine.(...) "
Scarborough Fair, P. Simon








sábado, 31 de mayo de 2014

Se desangra la primavera garrapatera. Ferroblues a Venezuela

Cae la tarde sobre Carabanchel Alto. Tormenta y viento fresco, esta primavera se está portando. Suenan acordes de Rocanrol provenientes del parque de las Tres Cruces //flashback de los 80: otros parques, otros conciertos, juventud, olor a barbacoas, a hierba mojaba y a la de fumar. Litronas en grandes cubos llenos de hielo. Radio Futura y La Frontera. Divina juventud//

Truenos mientras se desangra la primavera.

Esta iba a ser la Primavera Europea. Al fin nuestras ideas se iban a tomar en serio, íbamos a tener visibilidad, respeto, eurodiputados y la tierra prometida se vería en lontananza.

El eurodiputado lo tenemos. Y sí, supuestamente llevará las propuestas de nuestra tierra a Bruselas. Pero nosotros seguiremos siendo unos friquis, objeto de sonrisitas condescendientes. O , en el mejor de los casos, esos parientes incómodos de los que nos avergonzamos.

Y la cooperativa de partidos pequeños que tanta ilusión generó pasará al olvido. Una anotación más para el olvido en la Historia política, como la operación Roca, Hernández Mancha o la LCR. Y nuestros sueños de respetabilidad, de visibilidad y de jugar en 1ª división


En cambio, esta primavera y sus erecciones europeas será recordada por un movimiento salido de la nada, del 15M y la tele, y de cuyo nombre no quiero acordarme, parafraseando al manco CAS-TE-LLA-NO (1)


A todo esto, ¿de qué quería despotricar esta tarde/noche primaveral y tormentosa? Ah, sí, mis dudas sobre ese movimiento popular. En ocasiones me entran ganas de unirme a ellos. Sobre todo por propuestas a favor de los parados y desfavorecidos, entre los que me cuento. O por sus propuestas de regeneración, de ir contra la Casta, los de abajo contra los de arriba, etc etc. Pero luego recuerdo que forman parte de esa légión, no famélica precisamente, de masas que dan la espalda a mi tierra, mis raíces, mi pueblo. Dan clases o son científicos y han conseguido entusiasmar a millones de desengañados, hastiados e indignados.  Pero a mí no. Yo, que soy un viejuno, recuerdo mi infancia de otras primaveras, cuando el ferrobús nos llevaba vega del Henares arriba, cuando no existían fronteras absurdas entre Alcalá y Azuqueca.

Hogaño los mismos ciudadanos del mundo tan preocupados de lo que pasa en sus queridas Cuba o Venezuela, que al fin y a la postre tanto han tenido que ver con su crecimiento y éxito, siguen ignorando lo que sucede a 60 km de su metrópolis. Con lo fácil que era llegar a Fontanar en el Ferrobús a Arcos de Jalón . Tan cerca, tan lejos. Otros prefieren tierras lejanas a las que hay que ir en barco o avión. Sigo pensando que la Caridad empieza por los cercanos, y que si no amas  a los vecinos realmente no te amas ni a ti ni puedes amar realmente a los lejanos.


Una de mis más agradables sorpresas de esta malograda campaña electoral fue hablar con la cabeza visible de PUM+J, que lejos de menospreciar mis ideas, burlarse de los planteamientos castellanistas o anatemizarlas por “nacionalistas”, comprendía que lo único que pretendemos es defender nuestra identidad. Ni más ni menos que lo que hacen los indígenas de la Amazonía o de Gabón. Igual de respetables.


El caso es que seguimos sin pintar nada. Al menos Moisés llegó a ver la Tierra Prometida antes de morir, aunque no entrase en ella. Yo me temo que moriré en el exilio recitando los versos de León Felipe. Menos mal que nos queda la poesía. La poesía, la música, los gatos y el vino. No hay más verdades.


La Primavera se desangra sobre Carabanchel.  Suena rocanrol en el Parque de las Tres cruces. Y la noche cae sobre mi tierra.


(1) nacido en Castilla, escritor en castellano, muerto en Castilla. Pero alguien recuerda esto, ¿no? Para las masas, escritor español y en español. Ni el idioma nos lo han dejado. Pero no voy a volver sobre el borrado y destrucción sistemática de nuestra identidad, hoy no toca).

P5311037a

domingo, 25 de agosto de 2013

El río

Dedicado a todos los pescadores de agua dulce de la España interior, como mi padre q.e.p.d.

Rio Ucero
Río Ucero cerca de el Burgo de Osma, año 1998


“…a la margen del Henares, en la Alcarria, vive una chica y me está esperando allí (…) (Los Hermanos Cubero) 

“….Nuestras vidas son los ríos /que van a dar en el mar / que es el morir (…) (Jorge Manrique)

“….Flow river flow /Past the shaded tree/Go river, go/Go to the sea (…) (Roger McGuinn, Ballad of Easy Rider)


Tengo pendiente escribir esa novela que dedicaré a mis padres y a nuestras andanzas por las riberas de esos ríos de Dios. Pero en tanto llega, sirva esta sencilla entrada de prefacio.

Muchos españoles del interior no conocimos el mar hasta cierta edad. Como muy bien se refleja en la serie de TV “Cuéntame”, nuestra diversión acuática, amén de las piscinas sindicales, eran los ríos y en menor medida los embalses.

Nuestros ríos no eran los grandes, caudalosos ríos de Europa, navegables, majestuosos.
 
Los nuestros eran humildes “aprendices de río” como el Henares, el Manzanares, el Jarama o el Eresma. Salvo el Tajo, que viví en Aranjuez, y el padre Duero, que visité esporádicamente, MIS ríos eran como ya he dicho, humildes. O, como prefiero decir, a escala humana. Rios, riachuelos y arroyos, en alguno de los cuales aún se podían pescar cangrejos de río a principios de la década de los 70. Manantiales de aguas cristalinas de Fontanar, donde recoger el berro. Henares tan cercano a mi corazón. Jarama de Mejorada y sus tomates. Eresma de los Huertos y la infancia profunda, olor a adobe y a trigal. Manzanares entre el Pardo y Mingorrubio, Manzanares con olor a cuadra y redoble militar. O Manzanares del Puente de los Franceses, merenderos y a jugar a la rana.

Todos han formado parte de mi. De baños, de pesca, de vida. 

Los ríos, al fin y al cabo, son más cercanos al hombre, son la metáfora perfecta de la vida desde los versos de Jorge Manrique.

Por eso me duele que las generaciones posteriores hayan dado la espalda a sus ríos. Para ellos sólo existe el mar, el enorme mar, y sus costas. El río para mí va unido a la vida, y a mi vida. Los tiempos cambian, alguno me dirá, y no hay vuelta atrás. Quizá por este motivo haya tan pocos castellanos preocupados por la agonía y muerte de sus ríos, baste el trasvase del Tajo como ejemplo.

Nosotros no nos resignamos. Un puñado de personas. Algunos nos comprometimos a orillas del Ucero y del Júcar a luchar por nuestra tierra, nuestros campos, montes…y ríos.


jueves, 25 de abril de 2013

Un hombre sencillo


Ayer se cumplió el decimocuarto aniversario de la muerte de mi padre.  Seguramente no pasará a los libros de Historia, no se erigirán estatuas en su honor, no se concederá su nombre a ningún premio literario o científico.

Sólo era un hombre sencillo. Integrante de una generación sufrida, que sobrevivió a una guerra civil y al hambre de la posguerra. Al abandono de los campos y el abuso de los poderosos. A una transición y una sociedad injustas que dejaron fuera del mercado laboral  a millones de españoles en un momento difícil de nuestra Historia (como ahora: el eterno retorno del capitalismo salvaje).

Mi padre no hablaba idiomas, ni tenía estudios, ni mas título que el amor de los suyos y la conciencia tranquila. Poseía esa clase de sabiduría popular , hija del agro castellano y de la urbe matritense.

Cometió errores, como todos. Pero fue más lo que nos legó: valores como el amor a los suyos, a la naturaleza, a la música, a la tierra.

Mi padre fue, como dijo el poeta, “en el buen sentido de la palabra, bueno”.

Un hombre feliz con una bota de vino, un poco de pan y queso, y una caña de pescar. Y su buen humor. Eso vale más que palacios y coches caros.

Y eso los usureros y mercaderes miserables que rigen nuestras vidas nunca lo entenderán.
14 años sin un hombre sencillo. Pero más grande que reyes, intelectuales o banqueros.

domingo, 7 de abril de 2013

“Los Hermanos Cubero”. Folk Fusión de lujo y categoría.

P4060161Anoche estuvimos en Madrid, viendo el penúltimo concierto de los “Hermanos Cubero”.
Dúo formado por dos hermanos alcarreños emigrados a Barcelona, han llevado a la práctica un sueño que tuve yo hace décadas. Al igual que “The Byrds” fusionaron el Folk americano y el Rock, los Cubero han conseguido fusionar el “bluegrass” norteamericano con el folk castellano. Algo que no es tan descabellado como puede parecer. De hecho, las raíces del “bluegrass”, el “country”, el folclore genuinamente estadounidense, se hunden en la vieja Europa: en Irlanda y Reino Unido. El folk castellano hunde parte de sus raíces en la misma música mal llamada “celta”, en realidad de la Europa Medieval.
Dicho lo cual, y como anoche decía en su presentación el bueno de Iñiguez, de este dúo excepcional ya se ha dicho todo: hijos bastardos de Bill Monroe y Agapito Marazuela, interpretan por igual la Entradilla del maestro segoviano que un instrumental que parece sacado de las montañas de Kentucky.
He ahí uno de los grandes logros de los “Hermanos Cubero”: tanto vocal como instrumentalmente son capaces de evocar simultáneamente los sonidos de Guadalajara, Segovia y Tennessee.
Pero no son un mero ejercicio de interculturalidad o mestizaje a la usanza actual. Son dos personas (grandes personas, he de añadir) que han unido en su proyecto sus raíces alcarreñas, de las que se enorgullecen y son inmejorables embajadores con su afición a los maestros del “bluegrass”.
Castellanos de origen, catalanes de adopción y  universales. La música es el lenguaje universal. Cuando la música va unida al sentimiento y a lo auténtico, es un idioma que llega a cualquiera que tenga una mínima sensibilidad para escucharlo.
Centrándonos en la actuación de anoche, la interpretación resultó impecable. Y no menos importante: su alegre, ocurrente y vital personalidad hacen de sus conciertos una experiencia emocionante y muy, muy divertida.
Anoche interpretaron temas de sus dos primeros trabajos, y algún adelanto del tercero, actualmente en el estudio aún: “Calle Abajo”, la “Entradilla” del Maestro Marazuela, sus grandes éxitos “Cordaineros de la Alcarria”, “Hagamos algo de ruido” (“…gustaremos hasta a los modernos de Madrid”) , o “¿es usted de Castilla?” (otro de los momentos más emotivos de la noche, con alguna bandera castellana ondeando entre el público) se alternaron con temas llenos de emoción como “a la margen del Henares” o “árbol de vida”.
En fin, un concierto redondo, en una noche redonda. Y con dos grandes músicos y mejores personas. Altamente recomendables.

jueves, 28 de febrero de 2013

Yo no lo celebro

 
Hoy se cumple el trigésimo aniversario del Estatuto de autonomía de la Comunidad de Madrid, la cual le ha rendido homenaje.
La filosofía del “café para todos” llevó a la creación de dos tipos de comunidades autónomas: las de “primera”, acogidas al art. 151 de la Constitución, y las de “segunda”, acogidas al art. 143.
Entre las primeras estaban las mal llamadas “nacionalidades históricas”(como si Aragón, Navarra, León o Castilla no tuviesen más siglos de Historia a sus espaldas) y Andalucía, otro “invento” decimonónico que, eso sí, contaba con la voluntad de sus habitantes (salvo los de Almería). Las CCAA castellanas se contaron entre las damnificadas principales por el nuevo Estado asimétrico de regiones de primera y de segunda. Como es bien sabido, de Castilla la Vieja fueron desgajadas las provincias de Santander y Logroño, rebautizadas como Cantabria y la Rioja. Los restos se unieron con las provincias leonesas sin consultar con su  población.
Al sur del Guadarrama, lo positivo fue la recuperación de la provincia de Albacete para Castilla, que pasó de ser Castilla la Nueva a Castilla-La Mancha (otro curioso engendro, con un nombre de región-comarca tan absurdo como podría haber sido Cataluña-Ampurdán o Andalucía-Axarquía).
En el caso de Madrid, tampoco se nos consultó a los madrileños(en mi caso, un adolescente imberbe) sobre si queríamos ser comunidad uniprovincial o seguir unidos a nuestra región geográfica e histórica.
Sobre el desarrollo de cómo se pergeñaron los “Inventos” de Madrid y Castilla-La Mancha recomiendo ver el vídeo de la Asociación Socio-Cultural Castilla, que encabeza esta entrada del blog y lo resume a la perfección.
30 años ya de un estatuto que aquí no reclamaron las masas (recordemos en cambio el “volem l´estatut” en Cataluña) . Los políticos y las oligarquías a las que sirven dirán que han sido 30 años de prosperidad para Madrid. Lógicamente, a nivel material no podemos estar como en 1983. Los tiempos cambian, y bla bla bla.
Hoy mismo, el presidente autonómico volvía con el discurso habitual, que en este sentido es el mismo para PSOE, IU y PP: Madrid no tiene identidad, o su única identidad es la española (PP) o la multicultural universal (izquierda).
Nihil Novum. Han conseguido, tras 30 años de propaganda, educación y telemadrid, que la mayor parte  de los madrileños se crean esa versión oficial. Han hecho suyo el lema de Goebbels, de que una mentira (o en este caso mediasverdades)  repetida mil veces se convierte en verdad.
No voy a aludir a razones históricas (convenientemente maquilladas, cuando no manipuladas o burdamente falseadas en CAM y CLM) que avalen la castellanidad de Madrid. No voy a aludir a la propia legislación madrileña (Ley 2/1983 de 23 de diciembre de la bandera, escudo e himno de la CAM) . Tampoco voy a aludir a la geografía, obstinada ella, que no presenta ninguna frontera natural con Cuenca, Toledo o Guadalajara.
Podría hablar del sentido común, de lo absurdo de una frontera artificial que impide que los bomberos de la CAM puedan acudir a auxiliar sus colegas castellano-manchegos en un desastroso incendio en Guadalajara . Podría hablar de la gran área metropolitana de Madrid., que abarca ya todo el corredor del Henares hasta Guadalajara y por el sur ha expandido nuestras fronteras socioeconómicas hasta Toledo. Podría hablar de los miles de estudiantes de CLM y CyL en las universidades madrileñas, de los madrileños que se han ido a vivir a Toledo, Segovia o Guadalajara.
Son muchas las razones culturales, educativas, sanitarias, de infraestructuras…que nos llevan a pensar a los castellanistas, y a otros ciudadanos que utilizan el llamado “sentido común” para reclamar, una reunificación de Madrid y sus provincias hermanas. Son muchas las voces que se alzan contra el despilfarro autonómico, la duplicación de servicios y competencias, etc etc. Este no es un debate sobre la supresión de las autonomías, sino sobre su racionalización.
Una mayor coordinación y cooperación entre Madrid y las dos CCAA castellanas vecinas sería bueno para todos. La supresión de las actuales CCAA o su reordenación no es ningún disparate de visionarios y/o ”nacionalistas” como plantean los partidos mayoritarios. Sería lo razonable si el nuestro fuese un país razonable y no primasen los intereses de la plutocracia y de una casta de políticos profesionales que no quieren ver limitados sus privilegios.
Madrid necesita a las provincias limítrofes para su expansión racional, así como el resto de provincias castellanas necesitan a Madrid . Madrid debería dejar de ser el agujero negro del Donut castellano, tragando población y recursos,  para ser motor de desarrollo solidario. La caridad empieza por los más cercanos. Y en nuestro caso es impresentable ver en un país europeo cómo un territorio superpoblado se ve circundado por campos yermos y en muchos casos víctimas de la despoblación y el abandono a pocos Km. de la capital del Reino.
Pero Doctores tiene la Iglesia, y los argumentos socioeconómicos y de otro tipo que nos llevan a pensar que las sinergias fruto de una unión de CCAA castellanas sería positivo, pueden encontrarse y leerse en otras páginas.
Este es mi blog personal, y por eso voy a dar mi opinión estrictamente personal.  Soy”madrileño viejo”, descendiente de madrileños por vía materna hasta el S.XVIII que yo sepa. Con esto no pretendo ser más que nadie, pero tampoco quiero ser el último de la fila en mi propia casa.  Desde niño se me enseñó a amar a toda España, pero desde el amor a mi tierra más cercana, y por supuesto a Castilla. Se me enseñó que Madrid era parte de la región de Castilla la Nueva. Llegó la transición, y nos”vendieron la moto” de que solos estábamos mejor.
Pues bien, reclamo mi derecho a la disidencia. Me siento como un palestino que contempla cómo su tierra se llena de colonos y cómo se le imponen unas fronteras y un estado que no reconoce. Y lo más duro no es ver como día sí y día también los recién llegados desde todas partes de España y del mundo me dicen que no tengo “identidad”, sino que los propios jóvenes madrileños crecidos en este “Madrix” no se sienten “castellanos” (como diría un amigo mío: “dejadme Telemadrid unos años y ya veréis cómo recastellanizamos Madrid).
Así que yo no reconozco las bondades de esta autonomía. Vivimos en un país supuestamente libre. Me podrán obligar a acatar y obedecer, pero en mi mente seguiré siendo libre. Y lo digo ahora, y lo diré siempre. Madrid es Castilla, no reconozco este engendro y no lo pienso celebrar.
Lo dicen la tradici ¦n, la Historia, el folclore deMADRISCASTELLA



















martes, 5 de febrero de 2013

1983 (Nostalgias)


 "Cuando el futuro se marchita el pasado se revaloriza" (L.R.M.)

Que 30 años no es nada. La nochevieja del 82 al 83, mi primera fiesta de año nuevo, Chispas, en casa de mi amigo Santi. Toda la pandilla, Esther y Eva B. Manolo, Julio…y Eva C.  Mirror man de Human League, y bailando lentas con Eva. Jersey amarillo de chaval de Argüelles, el hijo de un obrero que se codeaba con los hijos de la pequeña burguesía. Todo es posible a los 17 años. El mundo está a tus pies. El COU “gumo”, excursiones culturales a Segovia para estudiar in situ las iglesias de San Millán o la Vera Cruz, los traspiés provocados por el vino tinto, las gafas negras “que causaron sensación”. Buena panda: Manolo R., ahora periodista deportivo, el genial José Antonio C., arriacense de pro que ya en aquel entonces no tragaba con el engendro “castellano-qué” que se perfilaba para su querida Guadalajara. Merino, Neira, de Hoz, Ortega, Vela…todos buenos muchachos. Santos, que luego sería “curita yeyé”, “Plastic”, y mis grandes amigos Pedro Ignacio y Montes. Todos tan distintos, todos tan grandes.
El I.N.B. (1) Cardenal Cisneros en los comienzos de los 80 era pura efervescencia, política, cultural, ideológica. Vehemencia y pasión en unos y otros. FJ, CNT, FFJJE, castellanismo, falangismo, anarquismo, socialismo, franquismo…peleas dialécticas desde las páginas de “La libertad” que casi nunca llegaban a las manos; pasión por Arrabal (muchos años antes del “Minelarismo”), por Fermín Cabal, Bousoño, Ridruejo, Luis Rosales, Gerardo Diego, León Felipe, Quevedo, Valle Inclán, y "mi" Unamuno (sobre todo esa G98 que tanto nos marcó, así salimos). Heavys, mods, poppies, siniestros, litronas en plaza España, guitarras los viernes y exposición en clase de Latín para pulir nuestras habilidades oratorias. Las clases de Filosofía con aquel bohemio que hablase de quien hablase siempre acababa en Nietzsche. Las tardes del viernes, partida de Monopoly con Montes Company, “hey, Vicente, pon el disco de Boldie (sic) (2) “. Y jugar a sincronizar el Kharma Chameleon con una película del Pato Donald en el cinexin de mi sobrino Luis Mari.
Viaje a Paris. El mundo era grande, lleno de situaciones estimulantes. Adolescencia en que soñábamos con ser dioses.
Éramos grandes, muchachos. ¿qué se hizo de todo ese talento? Es posible que Ron sea ya un gran abogado o que haya emprendido carrera en política. Pero J.A.C.A. y yo, sobre todo Josá Antonio, el individuo más genial que he conocido en lustros, que yo sepa no ha llegado a publicar ningún libro producto de su fértil creatividad. Ojalá me equivocase.
Qué se hizo del COU-1. Y de la “pandilla” que ese mismo año llegaría a su cumbre para luego decaer y tomar caminos separados: los antedichos de casa de Santi, más Montse, Mª Carmen, Antoñito Soto, Carlos, Alberto, Milagros… eso sí, buenas fiestas montábamos, en la casa de mis padres o en casa de Santi. “ooh, here she comes, she´s a Maneater…” susurraban Hall &Oates desde los baffles del Dual Bettor. Como aquella fiesta de disfraces terroríficos en enero del 83 (“qué bonito, qué bonito, qué bonito es un entierro”). Eran buenos tiempos, en los que al rio se le llamaba Kambi Bolongo y Madrid aún era Castilla la Nueva. 
Tras la selectividad, “nuevas amistades, gente bien” que diría la canción. Gracias a los que durante años serían mis mejores amigos: Santi, César y Carlos. Mi primera acampada en Majavilán, cuando en Cercedilla y toda la sierra del Guadarrama se permitía la acampada libre. Lolo, Pepa, Manuel “el yanqui” (you know Fritos?), Paco, Angelines, Ana Mari, Toñi, Marta, Inma, José Luis y Pepe el pakistaní, los Faustos, Richi…tantos buenos amigos. Ahora, respetables papás y mamás. Pero esa ya es otra historia que se desarrolla en el trascurso de los años 80.
30 años ya. 30 años ya, Dios mío. Y yo ya no tengo 17. Como diría nuestra profesora de latín, nuestra querida y nunca bien ponderada Sra. Guaza, “más jóvenes, nunca, muchachos. Más bellos, nunca. Pero todos podemos ser siempre un poco más sabios”. 1983-2013. 

(1) siglas de “Instituto Nacional de Bachillerato”. Allí se cursaba el BUP y el COU, long time ago

martes, 28 de agosto de 2012

1982



Nada, está visto que no me puedo dormir. Noche de insomnio, solo en casa con mis dos gatos, mis dos últimos amigos. Al borde del abismo, sin saber cuántas entradas de este blog podré seguir perpetrando antes de que me corten la luz o el ADSL por falta de pago. En fin, que no sé por qué motivo esta noche me ha venido al recuerdo otro verano, otro año. 1982. Treinta años ya, Dios mío. El mundial de fútbol de España, con los tiffosi en la Castellana, el infame Naranjito, la heladería de Alberto Aguilera, la cena de hermandad del 3º de BUP, borrachos como cubas en la calle de Luchana. Pedro Ignacio, Montes, Viñuela, viejos camaradas de otros tiempos. Tiempos más peligrosos quizá, pero más auténticos. Tiempos más inocentes. Y más idealistas. En octubre todo ese idealismo se volcaría en la primera visita del Papa Wojtyla a España (otra vez el Bernabeu) y en la victoria del PSOE en las elecciones generales. Bonitas mentiras, vistas con la perspectiva del tiempo. El abajofirmante, al que aún le quedaban unos meses para “descubrir” la fascinante escena de las vespas con espejitos y las parkas verdes, musicalmente era ecléctico, entre Jethro Tull, Simon y Garfunkel o los ecuménicos Beatles. Aquel año continuó siendo grande la Orquesta Mondragón, y entre la juventud de la época triunfaba el tito Mike Rivers con su “rock &´Ríos”. En fin. Conciertos de folk castellano a cargo de Almena y el Nuevo Mester de Juglaría, comienzo ilusionado del COU, cursillos de verano en el Seminario de Ávila, primer verano en Pinomar (Guardamar del Segura, Alicante), sonando el primer Lp de Mecano constantemente en el chiringuito (otro signo de los tiempos).
Pero aquel verano para mi tiene una imagen grabada a fuego en mi mente: una colina en Espinosa de Henares (Guadalajara), con el valle del Henares a sus pies. Allí sólía subir a retirarme del mundanal ruido. Sin saberlo en aquel tiempo y por lo que he aprendido después, en esos momentos practicaba la meditación, en contacto con la naturaleza de olivos, tomillo y romero. En esos momentos era uno con la tierra, con esa tierra arriacense que para mí fue tan hogar o más que mi Madrid natal. Verano del 82, a mis pies la carretera a Cogolludo, en lontananza el valle del Henares, el contraste de tonos amarillos del trigo y los matorrales secos y el verde de las choperas de ribera o los pinares de los montes en Espinosa.  A veces el silencio lo rompía con mi viejo radiocassette Sanyo. Recuerdo una cinta en concreto, grabada con retazos de programas de radio diversos, con Jethro Tull, los Secretos y el Secret Life of Plants de Stevie Wonder. Y allí, en la ladera del monte, escuchando el “secret life” y empapándome del sol y de los trigos, como diría el poeta, viendo pasar un tren talgo de esos plata y rojo con alguna advocación mariana. allí, en ese momento cuasirreligioso, alcancé la paz.

no sé por qué recuerdo ese momento esta noche. Han pasado ya 30 años. Y, como diría mi amigo José Luis de Micheo, yo, yo ya no tengo 16 años.

martes, 3 de julio de 2012

Odio y amor al verano

Desde muy niño odié el verano. El invierno eran mantas y recogimiento, era familia y Navidad. Era oscuridad. Uno ha debido de ser vampiro en vidas anteriores, o conde romántico, pero siempre criatura nocturna.

En fin, otoño, primavera e invierno eran colegio y amigos, sábados por la mañana jugando en el patio o viendo en la tele los programas de Torrebruno.

Pero llegaba el verano y el odioso calor. Odiaba las piscinas, no sabía nadar y además me parecía vulgar lo de que la gente se despelotase la gente en público. Muy poco elegante, y desde luego nada sofisticado.

El mar, el sobrevalorado mar, lo conocí ya mayorcito, con 13 años. La playa, con 15, y tampoco me parecía nada del otro jueves. Con el tiempo aprendí a nadar, de aquella manera, pero seguí sin verle la gracia. Ni a la arena, ni a las bajadas de tensión, ni a ponerse cangrejo . Modas, al fin y al cabo. Hasta el S. XX prácticamente nadie iba a la playa, y el moreno se veía como algo vulgar y plebeyo. En fins…

Mi otro verano era a orillas del Henares, un poco más relajado, escuchando el sonido del viento en los árboles de ribera y pescando. Por la noche, partidita al fresco de la noche, escuchando los grillos bajo las estrellas. Ese verano era un poco más llevadero, pero al final también aburría.

El caso es que he odiado el verano toda mi vida.

Hasta que llegaron los 80. Si, adolescencia, divino tesoro. Eran días en que aún estaba permitida la acampada libre en ambas vertientes de la Sª de Guadarrama (inconscientes…).

Allí íbamos, en tropel, con nuestras tiendas, nuestras guitarras, nuestros botes de fabada y nuestros fuegos de campamento.

1983, 1984, 1985, 1986…Cercedilla, San Rafael, guitarra nochera, ahora que estás ausente, adiós ríos adiós fontes, gymkanas, volley-monte, busca leña, haz comida, friega platos, duerme al vivac, monta tiendas, trae agua del manantial, lidia vacas serranas, canta, rie, se feliz. Se joven y feliz. Viejos amigos, Carlos, Angie, César, Pepa. Lolo, Manuel, Chula, Santi, Inma, las Bautista, las de la Banda, las Pérez Tauler, Ester, Isabel, Gomis(nolas), Marta, Mel, Fausto I y II, José Luis, el Jiwnani, Manolo, los G. Minayo, los curas, etc etc etc.

Momentos irrepetibles bajo las estrellas y junto al fuego de campamento. Los recuerdos se agolpan en mi mente pero son tantos…y sobre los recuerdos, los sentimientos, las sensaciones, los olores, a resina, a brasa de pino, la música...es difícil pasar a un teclado todo eso.

Más doloroso que pensar que todo ya pasó es pensar que a alguna de esas personas quizá no las vuelva a ver jamás. Como cierta walkiria vallisoletana a la que perdí la pista hace casi 20 años.

El caso es que ahora añoro esos veranos. Esos agostos de “Rodríguez” en Madrid, las partidas de Risk hasta el amanecer, el puesto de helados de Santi, las incursiones al cine de verano, cenas improvisadas o partidas de futbolín y mus.

En fin, como dijo el poeta:

“Aunque mis ojos/ya no puedan ver ese puro destello/que me deslumbraba.

Aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor en la hierba,/de la gloria en las flores,

no hay que afligirse. /Porque la belleza perdura siempre en el recuerdo.”

William Wordsworth

lunes, 30 de enero de 2012

30 de enero. In memoriam


Tal día como ayer de hace 92 años nacía Vicente Hernández Blanco en Guadalajara, España.

Aunque su nacimiento en la capital arriacense fue algo accidental, pues toda su familia era de el Burgo de Osma (Soria), donde creció con sus hermanos y madre, pues quedó huérfano de padre a temprana edad.

Así comienza la biografía de un hombre del pueblo, de un castellano, de un español, y sobre todo de un hombre bueno. Nunca tuvo dinero, ni coches de lujo, ni conoció más fama que la que tenía entre sus muchos amigos. Trabajó toda su vida a cambio de un jornal, y fue honrado, y eso es mucho más de lo que se puede decir de muchos famosos, ricos y triunfadores .

Desde bien joven tocó el trombón de varas en la banda municipal de el Burgo de Osma (la música, junto con la pesca fluvial y la naturaleza en general fueron sus grandes pasiones).

Después, la guerra, la terrible Guerra (in)civil . La Quinta del biberón, les llamaban. En el Burgo conocería a una madrileña a la que el estallido de las hostilidades sorprendió en un bando, mientras sus padres estaban en otro. Esa madrileña, Katiusha la llamaban, de nombre Consuelo, no volvería a ver a su padre.

Tras la guerra, la dura posguerra, el hambre y el venir a Madrid a ganarse el jornal.

Después, los hijos.

Hijos a los que inculcó el amor a la música y a la naturaleza, el amor a los ríos y los embalses de la Castilla central. Las excursiones con la peña Argüelles, para pescar en Buendía, Entrepeñas… Años de trigales y ovejas, pueblos de adobe. Cangrejos de río españoles antes de su extinción. Pesca y suelta. Lucios, barbos, black-bass (el blasblás que decían), carpas,…

Manantiales de limpias aguas con berros y menta no muy lejos de Madrid.

Y los ríos: Manzares, Jarama, Tajo, Eresma, Duero, Ucero… y el Henares, el Henares de sus años de senectud.

Fontanar, Yunquera, y finalmente Espinosa de Henares, donde pasó los difíciles años del paro y la crisis (como si se hubiesen inventado ahora). Fines de semana, semanas santas, veranos, partidas de cartas con los grillos de fondo, “alertas OVNI” de Antonio José Alés en la radio, vigilando los cielos. Vespino azul y azadilla.

Mucho se podría escribir de una persona que supo vivir con lo que la vida le dio. Y disfrutar de las cosas sencillas. “Con pan, queso y vino, se anda el camino”. Pero ya me ha costado escribir estas líneas. Hoy no estoy muy expresivo, ciertamente. No te olvido, papá.

martes, 6 de diciembre de 2011

REFLEXIONES TOLEDANAS ( II : LA “REGIÓN”)



AVE Madrid-Toledo: 30 minutos. Antes se tardaba mucho más. En cualquier caso, Toledo está “al ladito” de Madrid, al igual que Segovia. Y Guadalajara, sólo 51 Km. y parece ya un barrio más de Madrid. Sales de una provincia y entras en otra: el mismo paisaje, el mismo clima, la misma Historia…

Y en el caso de Segovia y otras provincias de la meseta norte, aún hay una "barrera" montañosa, separando ambas regiones. Pero con la meseta sur, no hay frontera natural alguna. Como decía cierto político arriácense, de uno de los partidos que mantienen las absurdas fronteras autonómicas: “entre Guadalajara y Madrid no hay montañas ni barreras naturales: está la campiña, está Castilla”. Madrid y Guadalajara comparten comarcas, como la Alcarria, paisajes, ríos y tradiciones. Entonces, ¿por qué siempre, en Telemadrid y el resto de medios del sistema se habla SIEMPRE de la “región” de Madrid?

Muchos madrileños conscientes de lo que éramos y de dónde veníamos, dimos la bienvenida al “invento autonómico” de la C.A.M. como solución administrativa, práctica. Muchos abrazaron las 7 estrellas y renegaron del castillo (cuando el rojo de la bandera autonómica, al igual que nuestro escudo, hace referencia a nuestras raíces castellanas).

http://www.madrid.org/wleg/servlet/Servidor?opcion=VerHtml&nmnorma=2&cdestado=P

Nos engañaron. Nos “vendieron la moto” de las enormes diferencias socioeconómicas entre Madrid y el resto de Castilla (cosa que en cambio nadie planteó entre Barcelona y el resto de Cataluña, por poner un ejemplo).

En fin, que de esos polvos vienen los lodos actuales, y el “donut” castellano, cuyo agujero es la megalópolis y su provincia.

#MadridesCastilla , hay que decirlo más.


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