lunes, 2 de mayo de 2022

2 de mayo : ich bin ein MADRILEÑO

 ICH BIN ein BERLINER” (J.F. Kennedy)

Dos de Mayo, un año más. El Dos de Mayo siempre fue una celebración nacional, entendida como una fiesta de todos los españoles. Pero desde 1983 se ha constituido (mejor dicho, la han constituido) fiesta del lander, taifa o incomodidad autónoma de Madrid. 


Recordemos: un Dos de Mayo de 1808 el pueblo de Madrid se levantó en armas contra el invasor francés. Móstoles, la Moncloa, Manuela Malasaña, Daoiz y Velarde… son patrimonio madrileño, qué duda cabe. Pero antes que nada, patrimonio de todos los españoles. Al igual que el tambor del Bruc o Agustina de Aragón.


Utilizar a los héroes del Dos de Mayo como algo exclusivo de Madrid y monopolizar su iconografía es algo tan sesgado y manipulador como identificar a los Comuneros y el 23 de abril con algo exclusivamente ”castellano-leonés” o el Ingenioso Hidalgo con el invento castellano-manchego (no lo digo yo, el propio José Bono reconocía que esa Comunidad era un invento). 


Este régimen autonómico que ha ninguneado y troceado a la madre de la Patria, no sólo ha inventado regiones que no existían hasta los años ochenta, sino que las ha dotado de unas fiestas y unos héroes, reales o ficticios (Comuneros, Dos de Mayo, don Quijote) que no deberían ser monopolio de ninguna región.


El Dos de Mayo ha quedado pues instituido como fiesta “regional” de la Comunidad de Madrid. Comunidad artificial entre las artificiales, con un himno que casi nadie conoce y que a muchos nos parece, ¿cómo decirlo?… ¿grotesco? Comunidad última en constituirse, forzada por las circunstancias de la sacralizada transición (1) y patrocinada por las presiones de los separatistas periféricos (2) aun contra la opinión de muchos de nuestros ilustres próceres (Tierno Galván, Tamames...). A tal respecto recomiendo encarecidamente el video que editó la Asociación Socio-Cultural Castilla sobre el proceso autonómico en Castilla la Nueva y que puede verse en youtube y al final de esta entrada.


El caso es que cuando las circunstancias y los intereses de los que mandan llevaron a la secesión de Madrid desgajándola de su región geográfica e histórica muchos, entonces púberes imberbes, pensamos ingenuamente cosas del tipo de “esto no tiene nada que ver con nuestra identidad”, ”seguimos siendo castellanos, aunque a nuestra manera” o “esta es una división administrativa, motivada por las diferencias socio-económicas. 


Nos tranquilizaba que, al fin y al cabo, el escudo representase claramente nuestra castellanidad al hacer clara referencia a las dos Castillas de las que se supone que Madrid iba a servir de puente (al final ni puente, ni viaducto). Hoy por hoy el escudo está proscrito “de facto”, ni está ni se le espera en edificios públicos, caso único entre las comunidades autónomas. O que la bandera fuese rojo carmesí en honor de Castilla, aunque muchos lo ignoren o quieran ignorar (véase ley de la bandera y escudo). 


Otra cuestión que también acabaría falleciendo sería el “Consejo de las Castillas”, creado por los presidentes Bono, Gallardón y Lucas, y sobre el que un tal Angel Pérez, de Izquierda Unida, espetó a Gallardón “Usted quiere resucitar la España de los Reyes Católicos”. Qué se puede esperar de una supuesta izquierda que defiende todas las identidades y nacionalidades del Estado salvo la castellana. Para la izquierda jacobina Castilla es algo rancio, franquista o un invento de Onésimo Redondo.


Finalmente, estas décadas de autonomía, lejos de suponer una mera cuestión administrativa y de servicio descentralizado al ciudadano, se han convertido en un proceso deliberado de descastellanización de la Villa y Corte y lo que es más grave, de una provincia eminentemente castellana. Años de mentiras y ocultaciones de decirnos a los madrileños que no tenemos identidad, o que nuestra identidad es no tener identidad (como dijo Ruiz Gallardón).


Se nos dice que somos cosmopolitas, multiculturales y una especie de Nueva York mesetario. Pero de hecho se nos ha convertido en una especie de Berlín Occidental rodeado no de comunistas, sino de “paletos campesinos”,  que es como muchos madrileños descastados ven a sus provincias limítrofes y hermanas. No hay nada peor que un nuevo rico. Y no hay nada más chulo y prepotente que un madrileño que reniega de su identidad, que aplaude todo lo que huele a “étnico” y folclórico cuando el folclore es de Alto Volta o Guatemala, mientras desprecia y ridiculiza sus propias raíces culturales.


No, no somos Nueva York. Ojalá fuésemos Londres o Barcelona. Un londinense se siente londinense, INGLÉS , británico y cosmopolita. Un barcelonés se siente barcelonés, CATALÁN, (algunos) españoles y cosmopolitas. Un madrileño es capitalino, español a secas, y sufre de Cosmopaletismo agudo.


En Madrid nadie es forastero. A todo el mundo acogemos con hospitalidad. Entonces, ¿por qué cualquier recién llegado nos viene a decir lo que somos o no? Mi abuela era madrileña, mi bisabuela era madrileña, mi madre era madrileña. No me considero por ello mejor que nadie. Pero a estas alturas del partido NADIE me va venir a decir lo que soy o lo que dejo de ser. En cierta ocasión un amigo dijo que no reconocía su “engendro” autonómico. Yo objeto también del mío.


Muchas veces me siento así, como un palestino que ve cómo los colonos ocupan su tierra y arrancan sus olivos. Y como un palestino, no reconozco a este Estado de Israel llamado Madroñistán. Tras años de lavado de cerebro colectivo desde Telemadrid, los medios de comunicación de la partitocracia, la “Educación” que sufren nuestros hijos… algunos no nos resignamos a ser un “departamento” napoleónico. En el Dos de Mayo reivindicamos el papel de Madrid como comunidad castellana, española, cosmopolita y orgullosa de sus raíces. Feliz Dos de Mayo a todos los madrileños y visitantes. 


VIVA MADRID CASTELLANO.


#MADRIDESCASTILLA



(1) Rechazo de las dos comunidades autónomas castellanas “grandes”, Castilla-La Mancha y Castilla y León).


(2) Al igual que el nacionalismo vasco presionó para la secesión de Cantabria y la Rioja del engendro castellano-leonés, el catalán hizo lo propio para que Madrid quedase al margen de su región natural, Castilla la Nueva, que pasaría a llamarse con el estrambótico nombre de Castilla-La Mancha.


http://youtu.be/xFaqlz8Wfks










domingo, 27 de marzo de 2022

Profecías para la nueva subnormalidad: esclavos sin rostro


“...Pero yo solo he visto gente

Muy obediente, hasta en la cama

Gente que tan solo pide

Vivir su vida, sin más mentiras y en paz (…) “

(Libertad sin ira, Jarcha).




“...I watched as fear took the old man's gaze

Hopes of the young in troubled graves

"I see no day, " I heard him say

So grey is the face of every mortal (…)

(Prophet’s song, Queen )


...But my words, like silent raindrops fell /And echoed in the wells of silence

And the people bowed and prayed/To the neon god they made

And the sign flashed out its warning/In the words that it was forming

Then the sign said, "The words on the prophets are written on the subway walls

In tenement halls"7And whispered in the sound of silence (…) “ 

(Paul Simon, “ Sounds of Silence”).


La resistencia es futil (los Borg, Star Trek New Generation).



 

Oráculo de Carabanchel , 



en el mes de enero del año de Nuestro Señor de 2022



Y en aquellos días el impío gran hermane y sus cipayes permitieron a los esclavos descubrir sus faces al aire libre y a la infecta miasma de la polución urbana.


Mas vi que los esclavos, las esclavas e incluso les esclaves seguían “motu propio”cubriendo sus rostros al sol, al viento o a la lluvia.  Tras miles de muertes inocentes por bicho, vakunin o abandono, el gran experimento de ingeniería social alcanzó sus objetivos.


No fueron necesarias la Stasi, la Gestapo ni la Cheka. Los propios esclavos, hipnotizados por las pantallas y temerosos de la muerte o la enfermedad, se convirtieron en víctimas, verdugos, delatores, jueces y policías de las ovejas negras , los versos libres y los hombres con cara. 


Tras los aplausos de las 20 horas y las jeringas del verano del desamor, vi llegar un invierno de nueva subnormalidad y sumisión. Y vi al gran Baphomet desde las sombras dictando las consignas: Consume y Calla. Trabaja y Muere. 


Y vi cómo guiaba a sus íncubos, súcubos y grandes visires. Elles hacen les leyes, elles les interpreten. "One law for them, another law for us". Leyes vienen y van. Lex est, la vajilla Duralex. En todo caso ellos ellas y elles triunfaron. Y vi que en poco tiempo no hicieron falta más leyes que los medios de incomunicación y el miedo. Un miedo constante y renovado: a un microorganismo, a un tirano oriental o al aumento del termómetro. 


Y vi que habían ganado. Ganado ovino, porcino y sobre todo va-cu-no. 


Vencido y derrotado el rebaño ciudadano, conseguidos los penúltimos objetivos de esta guerra encubierta, vi el triunfo de los impíos desde sus hemiciclos, logias, cubículos, tabernáculos y consejos de administración.


Y vi a una minoría consciente pero atemorizada. Y a un puñado de héroes, heroínas y anfetaminas.



Igual que el buitre no come alpiste ni el gato roe aceitunas, en verdad os digo que el hombre o es libre o es un despojo zombificado, una sombra del plan divino, un autómata que mora en esta morada Zamora en la que se pasan moradas.


Y vi que quizá aún no fuese el tiempo de las profecías. Aunque ese tiempo esté cada día más cerca.


Y vi a los ángeles que exhortaban a los libres de corazón a resistir. Cerrar los ojos, encomendarse al Arquitecto Supremo, rezar por los seres queridos y pedir la espada de la fortaleza y la luz del discernimiento. 








Las 10 estrategias de manipulación de masas más usadas



Las 10 estrategias de manipulación de masas más usadas 


En el año 2002, el escritor francés Sylvain Timsit publicó un decálogo de las estrategias que son utilizadas con mayor frecuencia por los medios de comunicación y por las élites políticas para manipular a las masas.

Es una lista que se ha atribuido por un error de prensa a Noam Chomsky, filósofo, lingüista y político que también ha descrito cómo a través del entretenimiento los medios masivos de comunicación logran la reproducción de ciertas relaciones de dominación.

    • Artículo relacionado: "Análisis del discurso: qué es y usos en psicología social"

Las estrategias de manipulación pública de Sylvain Timsit

La lista de Timsit se ha vuelto muy popular porque describe de manera concreta diez situaciones en las que seguramente todos y todas nos podríamos identificar. A continuación describiremos las estrategias de manipulación de la opinión pública y de la sociedad de Sylvain Timsit.

1. Fomentar la distracción

La distracción es un proceso cognitivo que consiste en prestar atención a algunos estímulos y no a otros de manera involuntaria y por distintas razones, entre las que se encuentra el interés que nos generan esos estímulos y la intensidad o el atractivo de estos.

Es un proceso que puede ser fácilmente utilizado como una estrategia para desviar la atención de los conflictos políticos o económicos. Generalmente se realiza por medio de fomentar la sobrecarga de información, o cuando dicha información contiene una fuerte carga emocional.

Por ejemplo cuando los noticieros dedican días enteros a reportar sucesos trágicos y minimizan los momentos destinados a reportar acontecimientos políticos problemáticos. Este tipo de distracción fomenta el desinterés por adquirir conocimientos profundos y por discutir las repercusiones a largo plazo de las decisiones políticas.

2. Crear los problemas y también las soluciones

El autor explica este método por medio de la fórmula: problema-reacción-solución, y explica que una situación puede ser explicada con toda la intención de causar una reacción específica a un público específico, de manera que este público demande medidas y toma de decisiones que solucionen la situación.

Por ejemplo, cuando los poderes políticos se mantienen indiferentes ante el aumento de violencia en una ciudad, y después despliegan leyes policíacas que afectan la libertad y no sólo disminuyen la violencia. Lo mismo cuando una crisis económica se define como un mal necesario que solo puede ser contrarrestado por medio de recortes de los servicios públicos.


Quizá te interese: https://psicologiaymente.com/inteligencia/heuristicos-atajos-mentales-pensamiento

   

3. Apelar a la gradualidad

Se refiere a aplicar los cambios que son importantes de manera gradual, para que las reacciones públicas y políticas sean igualmente graduales y más fáciles de contener.

Sylvain Timsit pone como ejemplo las políticas socioeconómicas neoliberales que iniciaron en la década de los 80, y que han repercutido de manera paulatina sin que sus consecuencias negativas puedan abrir el camino a un revolución realmente masiva.

4. Hacer diferir y dejar para mañana

Muchas de las medidas que toman los gobiernos no son populares entre la población, con lo que una de las estrategias más utilizadas y eficaces es la de hacer pensar que esa medida es dolorosa pero necesaria, y que es necesario acordarla en el presente aunque sus efectos serán percibidos años después.

De esta manera nos acostumbramos al proceso de cambio e incluso a sus consecuencias negativas, y al no ser una cuestión que nos afecta de manera inmediata podemos asociarnos con más facilidad de los posibles riesgos.



Como ejemplo, Sylvain Timsit menciona el pasaje hacia el euro que se propuso en 1994-1995, pero se aplicó hasta el 2001, o los acuerdos internacionales que EUA impuso desde 2001 en Latinoamérica, pero que serían vigentes hacia el 2005.

4. Infantilizar al interlocutor

Otra de las estrategias que se utilizan con mucha frecuencia es posicionar al público como un conjunto de personas ingenuas o incapaces de hacerse responsables de sí mismas, o de tomar decisiones críticas y responsables.

Al posicionar a los espectadores de esta manera, los medios de comunicación y los poderes políticos hacen más fácil que el público efectivamente se identifique con esa posición y termine por aceptar las medidas impuestas e incluso apoyarlas con convicción.

    • Artículo relacionado: "Ingeniería social: ¿el lado oscuro de la Psicología?"

5. Apelar más a las emociones que a la reflexión

Se refiere a enviar mensajes que impacten directamente en el registro emocional y sensible del público, de manera que a través del miedo, la compasión, la esperanza, la ilusión, entre otras emociones o sensaciones, sea más sencillo implantar ideales de éxito, o normas de comportamiento y de cómo deben ser las relaciones interpersonales.

6. Reconocer al otro como ignorante y mediocre

Esta estrategia se refleja por ejemplo en las significativas diferencias que hay entre la calidad de la educación y los recursos que se le destinan según la clase socioeconómica y política a la que se dirige.

Esto hace que el uso de las tecnologías se reserven para unos cuantos, lo que a su vez dificulta la organización social a gran escala. Así mismo, hace que unas poblaciones se reconozcan a sí mismas como simplemente víctimas, sin posibilidades de ser activas.

7. Promover la complacencia en la mediocridad

Se trata de reforzar el sentimiento de éxito y de satisfacción por la situación en la que nos encontramos, aunque sea una situación precaria o injusta, lo que hace que no desarrollemos un pensamiento crítico sobre esa situación o que incluso la justifiquemos.

    • Artículo relacionado: "Teoría del Mundo Justo: ¿tenemos lo que nos merecemos?"

8. Reforzar autoculpabilidad

En el otro extremo se encuentra el hacemos pensar que la situación en la que estamos es así por nuestra culpa, es decir, hacer que el individuo crea que es responsable de su propia desgracia (que piense que es poco inteligente o que se esfuerza poco; en lugar de reconocer que hay un sistema social que tiende a la injusticia).

Así se evita la organización y el para ejercicio de la resistencia o la revuelta; y las personas tendemos a autoevaluarnos y culpabilizarnos, lo que a su vez genera pasividad y favorece la aparición de otras complicaciones como estados depresivos o ansiosos.

10. Conocer a las personas mejor de lo que ellas mismas se conocen

Timsit propone que los avances que ha tenido la ciencia en la comprensión de los seres humanos, tanto en área de la psicología como la biología o la neurociencia, han logrado un mayor conocimiento sobre nuestro funcionamiento; no obstante, no han generado un proceso de autoconocimiento a nivel individual, con lo cual las élites continúan como las poseedoras de la sabiduría y del control de los demás.

Referencias bibliográficas

    • Timsit, S. (2002). Stratégies de manipulation. Les stratégies et les techniques des Maîtres du Monde pour la manipulation de l’opinion publique et de la société. Recuperado 9 de abril de 2018. Disponible en http://www.syti.net/Manipulations.html

    • Timsit, S. (2002). Estrategias de manipulación. Las estrategias y las técnicas de los Amos del Mundo para la manipulación de la opinión pública y de la sociedad. Recuperado 9 de abril de 2018. Disponible en http://www.syti.net/ES/Manipulations.html

    • 


Grecia Guzmán Martínez 

Psicóloga | Redactora especializada en Psicología Social

Licenciada en Psicología por la Universidad de las Américas Puebla (México). Máster en Investigación e Intervención Psicosocial por la Universitat Autònoma de Barcelona, con experiencia profesional en inclusión social y educativa así como docencia en psicopedagogía. Cuenta con estudios en política pública y derechos humanos y actualmente es doctoranda en Psicología Social en la Universitat Autònoma de Barcelona, donde trabaja temas relacionados con metodologías cualitativas, salud pública, salud mental, diversidad funcional y perspectiva de género.














domingo, 26 de diciembre de 2021

Noche de Paz en medio de la guerra (la tregua navideña de 1914)

 

Publicado Por Antonio Hualde el 22/12/2020 en Actuall




https://www.actuall.com/historia/1914-la-ultima-tregua-de-navidad/



Posiblemente la Primera Guerra Mundial fue la última entre caballeros. Por brutal que fuera, poco que ver con las atrocidades que hoy se cometen por doquier. Brutal, sí, como todas, pero hubo allí historias impensables en la actualidad. Entre ellas destaca una que no es precisamente bélica y que retrata como el espíritu navideño puede sacar lo mejor de cada uno. Fue en Ypres, al sur de Bélgica, a finales de 1914. Alemanes y británicos se preparaban para pasar la Navidad en unas trincheras anegadas e insalubres. El panorama era desolador: frío, hambre, enfermedades y el riesgo de caer muerto por una bala enemiga…o peor aún, malvivir de por vida con las secuelas de haber respirado gas venenoso.

A ello había que añadir la horrible monotonía diaria: a un toque de silbato, salir campo a través corriendo hacia el enemigo y, ante la imposibilidad de avanzar, dar marcha atrás, procurando llegar de una pieza. El resto del tiempo se pasaba entre barro y penurias, echando de menos a la familia y escuchando el devenir cotidiano de unos y otros, dada la proximidad de las líneas.

La tregua duró un día entero, e incluso hay noticia de un partido de fútbol, al parecer ganado por los alemanes

Pero era Navidad, con que todos recibieron presentes de casa: pequeños árboles para decorar y apfelstrudel para los alemanes, whisky y Christmas pudding para los británicos. Siendo de por sí estas fechas especiales, lo son aún más ante la posibilidad de que no haya un mañana por alguna bala perdida. Entre pasar la Navidad en amor y compañía o matar a nuestros semejantes, la elección sería unánime. Sucedió que el destino dio a aquellos hombres la posibilidad de que eligieran. Y lo hicieron bien.

Son muchos los testimonios que se guardan de aquel “momento-milagro”, como lo definió un oficial alemán. La lectura de las numerosas cartas escritas por los soldados que lo vivieron es estremecedora. En una de ellas, publicada en The Times, un suboficial galés relata que, en mitad de la noche, oyó una voz desde la trinchera enemiga que decía “¡Soldado inglés, feliz Navidad!”. Ante la sorpresa inicial, alguien contestó a los alemanes en los mismos términos, y durante esa noche “no hubo disparos, sino esperanza”.

El amanecer fue aún mejor. Tímidamente, algunos soldados ingleses y alemanes se dejaron ver con las manos en la cabeza. Avanzando hacia aquellos a los que hace bien poco iban a matar, poco a poco fueron ganando terreno, hasta situarse a tiro de un apretón de manos. De la desconfianza inicial se pasó a los abrazos y camaradería de quienes antes que guerreros eran personas. “Escribimos nuestros nombres y nuestras direcciones en tarjetas del servicio militar, y las cambiamos por tarjetas alemanas. Cortamos los botones de nuestros abrigos y recibimos a cambio las Armas Imperiales de Alemania. La Navidad había convertido en amigos a irreconciliables enemigos”.

La tregua duró un día entero, e incluso hay noticia de un partido de fútbol, al parecer ganado por los alemanes. Pero el momento más entrañable, magníficamente plasmado en la película Joyeux Noel, fue el de los villancicos. Los ingleses no se sabían muy bien la letra de Noche de Paz, pero sí en cambio la de Adeste Fideles. Cabe imaginar la escena: soldados de ambos bandos, cantando juntos al son de las gaitas escocesas.

Aquel momento mágico sirvió para hacerles olvidar que en breve volverían a matarse, pero no ese día; era Navidad. De ahí que la cruz conmemorativa de Ypres no sea por los caídos en la Gran Guerra, sino por aquellos que mostraron al mundo la grandeza del ser humano, capaz de unir en franca amistad a enemigos acérrimos.


martes, 7 de diciembre de 2021

La muerte es una cosa seria

 

"...Las campanas doblan, la oración ha sonado en San Juan del Duero, las ánimas del monte comenzarán ahora a levantar sus amarillentos cráneos de entre las malezas que cubren sus fosas…; ¡las ánimas!, cuya sola vista puede helar de horror la sangre del más valiente, tornar sus cabellos blancos o arrebatarle en el torbellino de su fantástica carrera como una hoja que arrastra el viento, sin que se sepa adónde…” ( Gustavo Adolfo Becquer )




Poco escribo en esta bitácora en los últimos tiempos. Lo siento, las ideas brotan exaltadas e inesperadas , pero el hecho de trabajar a diario muchas horas con un teclado quizá sea el motivo. Ídem a hablar por teléfono.



Sea como fuere, esta entrada estaba prevista para el mes pasado, el mes de difuntos. Quería yo escribir sobre la torva sombra en la Noche de Ánimas pero las circunstancias y el desánimo postergaron estas líneas. 



No deja de ser una luctuosa coincidencia que la anterior entrada y esta tengan en común el lamento fúnebre, sean Kaddish, Obituario, Esquela y Homenaje. Esta entrada iba a ser un alegato contra la vulgarización de una noche tan importante como la de Difuntos. Pero heme aquí, como siempre a destiempo , como mi vida misma de caminante hacia el ocaso.



Estoy aquí en esta noche de Vigilia, una noche que tendría que estar dedicada a Nuestra Señora (en mi recuerdo aquellas noches de los 80 y 90 del siglo pasado, cánticos de alabanza, Ave Maria y chocolate caliente al calor de una estufa catalítica) Por supuesto que a Nuestra Señora siempre cantaré, sobre todo esta noche.



Pero creo que a ella no le importará, Madre Amantísima, que recuerde desde este medio a esos sus hijos que abandonaron este valle de lágrimas.



Hijos como  Ramón, bella alma en cuerpo anciano, que nos dejó hace unos días . En mi recuerdo le llevo esta noche.



La muerte nos sobrevuela, cual buitre leonado, nos vigila con constancia y nos acaba encontrando, en Samarra , Covarrubias o Carabanchel. Año tras año.



Y un año más, nos vemos invadidos por calabazas, monstruos y disfraces siniestros. Y a pesar de que el Jalogüin hunda sus raíces en profundas tierras de tradiciones célticas, sus ramas nos dan un fruto cada vez más putrefacto. Como la misma sociedad que lo alienta y alimenta. 



Qué ha pasado con este pueblo....



Mi amigo Paco Poza defendía que el Halloween era una nueva tradición, y que no había tradición más española que el querer divertirse y el buscar cualquier excusa para la fiesta. Admitimos pulpo como animal de compañía. Pero por qué precisamente esta noche. Recuerdo los primeros “Halloween” “ a la americana” , en Malasaña y el trasmundo madrileño. Como el Rocanrol o como las hamburguesas, vino importado de los EEUU. Y en los 90 para los jóvenes como el que esto escribe resultó ser un ejercicio más de imitación de lo Cool y alternativo frente a unas costumbres y tradiciones a las que dábamos la espalda por carpetovetónicas y pasadas de moda. Lo in, lo fetén, era disfrazarse de vampiro y colgar telas de araña en garitos legendarios como el Malandro o el templo del Gato.



No voy a ser yo quien condene las ganas de fiesta y de disfrazarse de este pueblo. Sólo quiero pedir respeto para las noches más sagradas. Al igual que la noche de difuntos, un año más nos acercamos a unas fiestas navideñas cada vez más desprovistas de contenido. Del cumpleaños de Jesús hemos pasado a la ridiculización de san Nicolás derivado en un gordo vestido del color corporativo de una marca de refrescos . Del Belén y el aguinaldo, a unos gorros con cuernos de reno tan ajenos a nuestra cultura como el beisbol o los Drive-In. No deja de ser paradójico que buena parte de esa colonización cultural sea aplaudida y fomentada por muchos españoles de pulsera rojigualda y con España constantemente en la boca. Patriotas de baratillo que luego martillean los clavos del sepulcro de don Juan Tenorio con tantas ganas o más que los progres “ciudadanos del mundo “.



Nuevas tradiciones, nuevas costumbres. Pero este Halloween del truco o trato o   estas Navidades del Santa y el Grinch son solo la punta del iceberg. Un iceberg de renuncia. Hemos renunciado a nuestra identidad, hemos vendido la casa de nuestros padres. Hemos dejado que mayo del 68 triunfase , pero no como una revolución obrera, sino como el rodillo del liberalismo cultural y la progredumbre, instrumentos útiles al servicio de la plutocracia que domina el planeta.



El hombre moderno es el hombre-masa de Ortega, sí. Pero es un nuevo esclavo en un mundo feliz Huxleyano, un esclavo que ignora que lo es. Habitante de una megalópolis, ajeno a quienes fuimos e indiferente a sus propias raíces. Y quien pierde sus raíces, pierde su identidad. Y quien pierde su identidad está más cerca de ser el borrego ideal del rebaño postmoderno. Pero un rebaño con mascarilla, por supuesto.





Colaboradores